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24 de junio de 2016

El BCE y el Banco de Inglaterra salen al rescate del sistema financiero

El BCE y el Banco de Inglaterra salen al rescate del sistema financiero

El supervisor de Londres prepara una inyección de 250.000 millones de libras y Francfórt dice que puede colocar más liquidez

EL PAIS -   Madrid 24 JUN 2016 - 09:06 BRT

En la imagen, la fachada del Banco de Inglaterra en Londres, Reino Unido
En la imagen, la fachada del Banco de Inglaterra en Londres, Reino Unido  EFE

El Banco de Inglaterra (BoE) ha declarado estar preparado para inyectar 250.000 millones de libras (312.187 millones de euros) para mantener el funcionamiento de los mercados y las entidades financieras tras el terremoto bursátil que ha provocado la victoria de los partidarios de abandonar la Unión Europea (UE) en el referéndum de este jueves.

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Unas horas después, el Banco Central Europeo (BCE) salió al mercado con otra nota afirmando que está preparado para inyectar más liquidez en los mercados y asegurar la estabilidad de precios tras la victoria de los partidarios de abandonar la Unión Europea (UE).

El mayor organismo monetario europeo considera que el sistema bancario europeo es "resistente en términos de capital y liquidez" y asegura
 que está "preparado" ante esta "eventualidad" en contacto con todos los bancos que supervisa.

"El BCE está preparado para inyectar liquidez adicional en euros y en divisas extranjeras si fuera necesario", reza el comunicado del banco central, que subraya que "cumplirá con sus responsabilidades" para asegurar la estabilidad de precios.

De este modo, la institución presidida por Mario Draghi está supervisando de cerca el devenir de los mercados financieros "en contacto" con otros bancos centrales.

"Medidas adicionales"

El gobernador del BoE, el canadiense Mark Carney, ha asegurado que la institución "está preparada" para esta situación y que "no rechaza" tomar medidas adicionales que garanticen la estabilidad de los mercados y el funcionamiento de la economía británica.

"Ya hemos tomado todos los pasos necesarios para prepararnos ante los eventos de hoy", ha señalado el máximo responsable de la política monetaria anglosajona, que ha añadido que,
 "para mitigar los efectos de la decisión", el BoE ha implementado "amplios planes de contingencia".

El Banco de Inglaterra dijo, antes de conocerse el resultado de la consulta, que estaría coordinado con el BCE para controlar la situación que podría originarse con esta medida en los mercados financieros.

Para tranquilizar a los inversores, Carney ha defendido que los requerimientos de capital de los principales bancos del país son "diez veces mayores" que antes de la crisis, por lo que ha garantizado que tienen la flexibilidad necesaria para continuar concediendo crédito, tanto a
empresas como a hogares. Ha señalado que los bancos captaron 130.000 millones
de libras (162.337 millones de euros) y tienen en sus balances más de 600.000 millones de libras (199.800 millones de euros) en activos de "alta calidad".
Todos los bancos británicos, incluidas las filiales del Santander (el quinto banco del Reino Unido) y del Sabadell, el TSB, presentaron al supervisor de Londres un plan de contingencia para evitar un colapso si sucedía lo que ha ocurrido, hoy, el desplome de los mercados financieros.


25 de mayo de 2016

El BCE coloca a España en cabeza del riesgo político para la economía

El BCE coloca a España en cabeza del riesgo político para la economía
El organismo teme que el parón reformista impulsado por partidos populistas reavive la crisis de deuda
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EL PAIS -  Berlín 24 MAY 2016 - 18:53 BRT
Los presidentes de la Reserva Federal de EE UU, Janet Yellen, y del BCE, Mario Draghi, en la reunión del G-7 en Sendai (Japón), el pasado 20 de mayo.
Los presidentes de la Reserva Federal de EE UU, Janet Yellen, y del BCE, Mario Draghi, en la reunión del G-7 en Sendai (Japón), el pasado 20 de mayo. KAZUHIRO NOGI AFP
Por si fuera poco un crecimiento raquítico en Europa, una crisis griega que parece perenne y un enfriamiento de la economía mundial, el Banco Central Europeo (BCE) acaba de detectar otro riesgo para la economía: los populismos que crecen en todos las esquinas del continente. El organismo que encabeza Mario Draghi alerta en su último informe que el apoyo creciente a los partidos que entran en la muy variada gama de populismos puede retrasar “las muy necesarias reformas fiscales y estructurales”. Y apunta a tres países en donde los riesgos políticos son mayores: España, Francia y Grecia.
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El BCE no menciona en el informe semestral publicado el martes el nombre de ninguna formación política ni de los países en los que crece el populismo. Pero el gráfico que acompaña al texto da algunas pistas. El organismo otorga los mayores niveles de riesgo político a países en los que la crisis ha impulsado a formaciones de izquierdas (Podemos en España o Syriza en Grecia) y de derechas (Frente Nacional en Francia y los neonazis de Amanecer Dorado en Grecia) que cuestionan las recetas prescritas por Bruselas. El BCE dice que los riesgos políticos, que han aumentado desde el inicio de la crisis financiera global “en prácticamente todos los miembros de la eurozona”, interfieren de forma creciente en la puesta en marcha de las reformas.
Índice de riesgo político en la Zona Euro, según el BCE
El Informe de Estabilidad Financiera de Mayo de 2016 alerta de riesgos políticos al alza, tanto desde un punto de vista nacional como supranacional, y del creciente apoyo a partidos populistas “que parecen menos favorables a las reformas”. Este fenómeno puede derivar, añade el texto, en un parón reformista y causar “nuevas presiones” sobre los países más vulnerables. Es decir, el BCE está alertando del riesgo de que el auge populista provoque una nueva sacudida en la crisis de deuda europea.
El gráfico que acompaña el texto ofrece una muestra de los nuevos vientos políticos que soplan en Europa. En los últimos ocho años, el riesgo político ha aumentado en mayor o menor medida en 18 de los 19 países que forman la eurozona, según la comparativa con la primavera de 2008 que hace el documento.
El informe llega tan solo un día después de que un partido ultraconservador, el FPÖ de Austria, haya estado a punto de colocar a uno de los suyos como jefe del Estado. Los nacionalistas austriacos se quedaron a tan solo 31.000 votos de su objetivo y demostraron que el país está dividido en dos mitades casi perfectas entre sus defensores y detractores.
DOCE CRITERIOS PARA MEDIR EL RIESGO POLÍTICO
El BCE trata en su nuevo Informe de Estabilidad Financiera de medir algo tan difícil como el riesgo de que la situación política dañe a la economía de un país. Para ello se ha valido de la guía de riesgo-país internacional que elabora la compañía PRS Group y cálculos propios que el Eurobanco no detalla.
Para llegar a la conclusión de que España, Francia y Grecia son los países de la eurozona con un mayor riesgo político, la guía de riesgo país tiene en cuenta doce baremos distintos: la estabilidad del Gobierno, las condiciones socioeconómicas, el perfil de inversiones, los conflictos internos, los externos, la corrupción, el número de militares entre los políticos, las tensiones regionales, la aplicación de la ley y el orden, las tensiones étnicas, la calidad de la democracia a la hora de rendir cuentas y el nivel de burocracia. El BCE compara la situación en los 19 países de la eurozona durante la primavera de 2016 respecto a ocho años antes.
Esta es la primera vez que el BCE apunta en su informe de estabilidad contra los movimientos populistas. El Deutsche Bank, el banco más importante de Alemania, hizo algo parecido el año pasado, cuando en un informe enumeró los riesgos de estas formaciones, en las que incluía tanto movimientos de derechas de Alemania, Reino Unido, Finlandia, Francia, Italia, Holanda y Austria, como los de izquierda de Grecia o España. Esta amalgama de partidos defiende proyectos muy distintos en cuanto a asuntos como la inmigración o el modelo de sociedad. Pero, según aseguraba en abril del año pasado el informe del Deutsche, todos ellos comparten un rechazo a “nuevas medidas hacia la integración europea”.
Subida de tipos en EE UU
El informe también alerta de que la posible subida de tipos de interés en Estados Unidos podría suponer una amenaza para el sector financiero. De todas formas, el BCE considera que el empeoramiento en los últimos meses de la situación económica mundial ha reducido los riesgos de que una subida de los tipos en EE UU desembocara en unos tipos más altos a nivel global, ya que otras grandes economías del mundo van a ser menos proclives a la hora de emular lo que haga la Reserva Federal de EE UU.
“La única repercusión negativa posible sería si el aumento de los tipos en EE UU impactara en algunos economías en desarrollo”, dijo el martes el vicepresidente del BCE, Vítor Constâncio. “Confío en que los mercados harán un buen análisis de la situación económica del mundo y que la diferente política monetaria [en EE UU y en la zona euro] justifican esa diferencia”, añadió el portugués. El BCE cree además que la situación en las economías emergentes y los bajos precios de las materias primas pueden ocasionar nuevas tensiones.


4 de mayo de 2015

El BCE entrará en el consejo de los bancos para revisar su funcionamiento

El BCE entrará en el consejo de los bancos para revisar su funcionamiento

El supervisor quiere saber si tienen adecuados sistemas de vigilancia del riesgo

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BCE
Vista de los cuarteles generales del Banco Central Europeo en Fráncfort. / BLOOMBERG
“La supervisión del Banco Central Europeo (BCE) supone un cambio radical sobre la que existía hasta ahora”. Así de contundente se expresaba la semana pasada el consejero delegado de una de las principales entidades después de la presentación de resultados del primer trimestre. Y los hechos lo corroboran: el Mecanismo Único de Supervisión (MUS) del BCE, el nuevo policía bancario europeo, se sentará en los consejos de administración de las entidades españolas —y las del resto de Europa— para conocer de primera mano si funcionan correctamente, si los miembros tienen la formación adecuada y si controlan el riesgo que asumen.
En el BCE está convencido de que los problemas que han causado la mayor crisis bancaria arrancan en fallos en el gobierno corporativo de las entidades. Se vendieron productos cuyos riesgos no entendieron los consejeros y no controlaron el excesivo endeudamiento de la banca. La mayor parte de las cajas de ahorros son un claro ejemplo de esta situación, pero también ha habido bancos europeos, como Royal Bank of Scotland, que han sufrido por el deficiente gobierno corporativo. El supervisor no quiere dejar todo en manos de la regulación y ha pasado al control sobre el terreno. El BCE sigue los pasos de la autoridad supervisora británica que ya ha entrado en los consejos.
El Mecanismo Único de Supervisión, presidido por la francesa Danièle Nouy, ha tenido que pedir permiso a las entidades para entrar en los consejos porque legalmente no tiene derecho a llegar al sancta santórum del poder de los bancos. La ley regula con precisión quien puede sentarse en un consejo, y necesita la aprobación de la junta de accionistas.
El plan inicial, por lo que saben los bancos españoles, es que un representante del MUS asista a los consejos, según un programa establecido. En algún caso, el supervisor europeo acudirá al próximo consejo de mayo.
Ningún Banco Central de la zona euro había dado un paso como el del BCE 
Está previsto que escuche los debates del consejo y, después, realice comentarios sobre los aspectos positivos y negativos del funcionamiento del órgano. El supervisor analizará el funcionamiento de las diferentes comisiones, quienes las forman, qué cualificación tienen, y cómo se ejerce el control sobre el presidente y los principales ejecutivos.
Según una de las entidades consultadas, el supervisor europeo quiere saber si realmente se discuten los temas en el consejo y, si se hace, por qué en muchas ocasiones, no se reflejan en las actas. En algunas entidades es habitual que figuren los temas aprobados y las propuestas realizadas, pero son minoría en los que se detallan los debates y, sobre todo, si las confrontaciones son relevantes contra la opinión del presidente o consejero delegado.
Hasta ahora, ningún supervisor de la zona euro había dado este paso. Pero todos los bancos españoles han accedido a los deseos del MUS, según diferentes fuentes consultadas. Sin embargo, eso no significa que todos lo hayan visto con agrado. “No te puedes negar a una petición de este tipo; un supervisor es un supervisor... pero ha habido debates legales sobre esta decisión porque entre las funciones del MUS no está el control del consejo. Pero da igual”, admite resignado un directivo de una entidad, que pide el anonimato.
Se quiere conocer la cualificación de los consejeros y si frenan al presidente
Otros recuerdan que el Banco de España nunca lo hizo. Incluso algunas fuentes apuntan que algunos directores del organismo dirigido por Luis Linde no ven con buenos ojos el paso que va a dar el BCE. “Estar sentado en el consejo de administración de un banco acarrea unas responsabilidades y el supervisor podría verse implicado si está presente cuando se decida algo que después resulte conflictivo”, señalan ejecutivos consultados. Para otros, este argumento no tiene relevancia porque, primero, el supervisor no tendrá voto y, segundo, de las reuniones del consejo a las que asista no saldrán decisiones de calado. Fuentes del Banco de España y del BCE declinaron realizar comentarios sobre estas cuestiones.
Desde noviembre pasado, cuando el BCE tomó las riendas de la supervisión, ha transmitido que la gestión de las entidades es muy compleja y exige una alta formación para cuestionar a los ejecutivos y al presidente. Esta posición podría cuestionar el papel de los consejeros independientes. Ahora se valora más su preparación técnica que el hecho de que sean independientes. Este asunto ha sido muy debatido en la crisis: ¿Si un independiente no tiene la formación adecuada puede ejercer su labor como contrapoder?
Además del control, el organismo dirigido por Danièle Nouy recomienda la gestión a largo plazo de las entidades. Pero algunos banqueros están más pendientes de la cotización y de la opinión diaria de los analistas. El BCE ha venido a cambiarlo todo, como decía el consejero delegado español. Y parece que se lo está tomando en serio.

Resistencia en Alemania y Francia

Los banqueros españoles no han puesto especial resistencia a la entrada del BCE en sus consejos de administración. Sin embargo, otras entidades financieras de Alemania, Francia o Italia si han mostrado más reticencias al paso dado por el organismo dirigido por Danièle Nouy, según fuentes consultadas. 
Los todopoderosos bancos alemanes y franceses están acostumbrados a la relación con sus supervisores nacionales, pero esta decisión les parece intrusista. En el caso algunos bancos italianos, el problema es más profundo, ya que están señalados como las entidades mayores problemas de Europa.
Pero el supervisor europeo va más allá del control de los consejos de administración.
También quiere que los consejeros sean responsables de las consecuencias de las políticas comerciales. Según directivos del sector, ha pedido que el consejo analice las estrategias en la colocación de productos y sus posibles consecuencias si la entidad acaba con problemas y tiene que ser rescatada por los mecanismos europeos. Se trata de transmitir a los consejeros la responsabilidad sobre una cuestión clave que antes solo tenían los directivos, pero tampoco ellos han respondido por sus errores en esta crisis.

8 de mayo de 2014

El BCE mantiene los tipos de interés en el 0,25% un mes más pese al alza del euro

El BCE mantiene los tipos de interés en el 0,25% un mes más pese al alza del euro

La divisa europea está a un paso de superar los 1,40 dólares por primera vez desde 2011

Draghi insiste en que el consejo está unido para tomar medidas si la situación empeora

El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener durante un mes más los tipos de interés en el mínimo del 0,25% pese a la baja inflación y la fortaleza del euro, que está en sus niveles más altos desde octubre de 2011 y a un paso de rebasar los 1,40 dólares.
La fuerte revalorización del euro es, junto a la baja inflación, uno de los grandes factores de riesgo de la recuperación. Y, por ello, también es uno de los problemas que podrían llevar a Draghi a abandonar en un futuro la inacción y pasar de las palabras, que hasta ahora se han demostrado efectivas pero que tienen fecha de caducidad, a los hechos.
Para ello será clave el hecho de que el BCE debe revisar sus previsiones en junio. En este proceso, la institución se verá obligada a asumir que la inflación en la eurozona no repunta. El último dato, correspondiente a abril, arrojó una tasa del 0,7%, por encima del 0,5% de marzo pero todavía muy lejos del objetivo del 2%. También, sigue por debajo del 1% que el propio Draghi calificó como "zona de peligro".
Fuentes del BCE en Fráncfort, donde tiene su sede central, ya han explicado que si la inflación no repunta y el euro sigue fuerte, el Eurobanco activará la primera fase del plan. Se trata de una ligera rebaja de los tipos de interés desde el 0,25% hasta el 0,15%. Esta decisión podría venir acompañada de una medida extraordinaria: situar la tasa de depósito en territorio negativo, de manera que los bancos tengan que pagar por dejar el dinero en el BCE.
La segunda fase de la respuesta del BCE pasaría por activar la compra de activos. Esta medida, similar a la que pusieron en marcha hace tiempo en EE UU y Reino Unido, se retrasaría en cualquier caso a que concluyan las pruebas de esfuerzo a la banca europeas. Con ello, la decisión no llegaría hasta pasado el verano.