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28 de octubre de 2019

IRAK

domingo, 27 de octubre de 2019


IRAK – 28/10/2019

En las calles de Irak la gente censura las reformas estéticas y reclama el cambio del sistema tras la invasión estadounidense del país. La multitud que el viernes tomó Bagdad y siete provincias del sur exigen un ajuste de cuentas con la élite política que ha administrado el país desde 2003 a la que acusan de corrupción y negligencia al no proporcionar servicios públicos y empleos a los jóvenes.

Los iraquíes han vuelto a las calles porque las consideran el único canal válido para mostrar sus quejas. Para muchos, las elecciones y la política formal no es un modo eficaz de tener voz, explica un analista del Instituto Real de Asuntos Internacionales londinense. La movilización, heterogénea y huérfana de líder, ha evitado que los políticos traten de capitalizar sus reclamaciones de cambio.

Desde que el 1 de octubre estallaron las protestas, el Parlamento ha celebrado sólo cuatro sesiones con las reformas como orden del día. La institución, como tantos otros órganos del Estado, se debate entre los defensores de la situación actual y quienes promueven un cambio para salir del atolladero que atraviesa el país.

A la violencia que dejó 157 muertos y 5.494 heridos a principios de este mes, se suma ahora el balance del viernes: 42 víctimas y más de 2.300 heridos.

Tras la jornada de violencia, las fuerzas del orden lanzaron advertencias contra quienes participaron en la contestación callejera. En las manifestaciones pacíficas algunos alborotadores han atacado propiedades públicas y privadas. La seguridad iraquí considerará a estos individuos como terroristas y serán tratados de ese modo, alertó un comunicado del comando conjunto de las fuerzas de seguridad.

El ministerio del Interior ha defendido su actuación del viernes a pesar del uso de gases lacrimógenos, bombas de sonido y disparos al aire. Las fuerzas de seguridad garantizaron con responsabilidad la protección de los manifestantes actuando con gran moderación, absteniéndose de emplear armas de fuego y el uso excesivo de la fuerza. Muchos miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos durante las protestas después de que algunos individuos les atacaran a con armas y granadas.

Las autoridades han responsabilizado a la seguridad privada de algunos partidos políticos de disparar contra los manifestantes en varias provincias durante los intentos multitudinarios de asaltar o prender fuego a sus dependencias.

https://www.elmundo.es/internacional/2019/10/26/5db45077fc6c83752e8b458a.html

26 de octubre de 2017

La CUP critica la “deslealtad” de Puigdemont y llama a la movilización por la posible convocatoria de elecciones

La CUP critica la “deslealtad” de Puigdemont y llama a la movilización por la posible convocatoria de elecciones
El partido anticapitalista ha llamado a manifestarse en la plaza de Sant Jaume

El diputado de la CUP Carles Riera durante la rueda de prensa el 24 de octubre. ALEJANDRO GARCÍA (EFE) / VÍDEO: ATLAS
La CUP ha criticado la "deslealtad" de Carles Puigdemont por la posible convocatoria de elecciones que el presidente de la Generalitat preveía anunciar en una comparecencia a las 14.30 horas este jueves, que de momento está suspendida. "Convocar elecciones significa retroceder. No obedecer lo que las urnas expresaron el 1 de octubre", ha publicado en un tuit de la cuenta oficial del partido independentista. La CUP ha llamado a manifestarse ante el Palau de Generalitat en la plaza de Sant Jaume.





En la misma plataforma la CUP ha asegurado, tras conocerse la decisión de Puigdemont de cancelar la comparecencia, que "Hay una urgencia, obedecer lo que el pueblo ha mandado. Seguimos defendiendo mandato del 1 de octubre".

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Por su parte, varios diputados de la CUP también han expresado su desacuerdo con Puigdemont de manera personal. Carles Riera, diputado del partido anticapitalista, ha declarado que el problema de los independentistas ahora es la Generalitat. "Creemos que el único escenario posible es hacer efectiva la DUI y proclamar la República tal y como ha dicho el pueblo", ha comentado el diputado de la CUP Carles Riera. "No obedecer el resultado del referéndum es una deslealtad a los más de dos millones de personas que votaron y a los que defendieron colegios contra la represión del Estado", ha continuado.

"Todavía estamos a tiempo para no tomar la decisión equivocada. No caigan en la tentación de convocar elecciones. No caigan en la presión y chantaje del Estado", ha instado Riera a la Generalitat.

Las juventudes de la CUP (Arran) también han utilizado la red social para tachar la decisión de convocar posibles elecciones de Puigdemont de traición. "No podemos tolerar esta TRAICIÓN! El pueblo manda y el gobierno obedece!", han publicado en un tuit en el que mencionan al presidente de la Generalitat. "Carles Puigdemont y el PDeCAT nos dirán que las elecciones son un movimiento táctico, inteligente y audaz. Son una traición al mandato popular", ha añadido Arran. El grupo asegura que no desfallecen y que tienen un tesoro que los otros no tienen: "Un pueblo movilizado que se ha autodeterminado y exigirá la república ahora".


17 de octubre de 2017

La independencia de Cataluña, últimas noticias en directo

La independencia de Cataluña, últimas noticias en directo
La multitud porta pancartas donde se puede leer 'Help Catalonia' y 'Freedom'.
Decenas de miles de personas rechazan en Barcelona las encarcelaciones de Sànchez y Cuixart


MENSAJES DESTACADOS
Decenas de miles de personas están manifestándose esta noche en el centro de Barcelona para pedir la puesta en libertad de los presidentes de las entidades soberanistas ANC y Òmnium, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, encarcelados este lunes después de que la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ordenara el ingreso en la cárcel de ambos por un delito de sedición. Esta mañana, el Tribunal Constitucional ha anulado por unanimidad la Ley del Referéndum catalán, que había sido suspendida cautelarmente. El portavoz del Gobierno catalán ha asegurado de forma casi inmediata que "el mandato del referéndum sigue". Antes, el mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, que ayer quedó en libertad con medidas cautelares por un delito de sedición, fue recibido con una ovación en las dependencias policiales. La Guardia Civil ha registrado la sede del 112 de Reus en busca de grabaciones que prueben la inacción de los Mossos el 1 de octubre


9 de octubre de 2017

Los columnistas de ABC opinan sobre la masiva manifestación por la unidad de España

Los columnistas de ABC opinan sobre la masiva manifestación por la unidad de España

Analistas de nuestro periódico escriben sobre la marcha convocada por Sociedad Civil Catalana que ha llenado de gente el centro de Barcelona. En los próximos minutos incluiremos más firmas.
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La calle ya no es sólo independentista; por Hughes

- Actualizado:Guardado en: España
Estuve allí, nadie me lo tiene que contar. Muchos miles de personas abarrotaron las calles de Barcelona sin salirse una coma de la Constitución. Nadie y ni por un segundo.
Era la manifestación de los que no van a manifestaciones. Gente debutante que desearía no tener que volver a salir a la calle. No eran estudiantes en huelga, ni revolucionarios subvencionados, ni organizaciones con cargo al presupuesto. Era la gente que paga los impuestos y a la que nadie tocó silbato alguno.
Catalanes hartos de que con su dinero se les insulte y menosprecie.
Tres gritos fueron mayoritarios en su espontaneidad: “Viva España”, “Visca Catalunya” y “Puigdemont a prisión”. Esto se cantó mucho y con fuerza. La gente dio vivas al Rey, a la Policía y a la Guardia Civil.
No hubo partidos, no hubo consignas. No hubo insultos ni un solo aguilucho.
Otro grito se repitió: “No somos fachas, somos españoles”. Lo gritaban hasta desgañitarse personas de aspecto despolitizado, señores mayores, barceloneses de siempre, inmigrantes, negros, rubios, pelirrojos, probables fans de Camela y parejas filarmónicas. Gente humilde y pudiente, metropolitana y burguesa.
Había señores con 40, 50, 60 años “cotizados” en Cataluña, y catalanes “de aquí” con algo del corazón en Sevilla o Madrid. Gritaban mucho para quitarse un estigma que los saca del espacio público.
Una catalanidad mestiza, mezclada, tan personal como cada experiencia e imposible de encerrar en identidades simples, y mucho menos en caricaturas.
Gente que quiere estar tranquila y que llevaba a los niños y a los nietos como toda proclama política: una vida juntos y en paz.
Una señora muy mayor y muy pequeña resumía todo su maximalismo: “¿No puede seguir todo como hasta ahora?”.
Al paso de la manifestación por la Vía Laietana, ancianos solitarios sujetaban banderas. Eran estandartes cívicos que nunca lo había hecho. ¿Será contable este señor? ¿No tiene cara de maestro este otro? Qué soledades tan de su padre y de su madre se concitaron allí... Miraban con emoción el paso de la gente y subían su bandera con una divertida timidez.
Había españoles comunes, inconfundibles, y españolidades excéntricas, cultivadas en soledad como una afición rara.
Viva Mataró, Viva Rubí, Viva Tarragona, Viva Cornellà. Eso se escuchó. Y una pancarta noble de La Mancha en solidaridad con la Senyera, y una Real Senyera Valenciana ondeando fiel junto a la catalana.
De pie en un banco, una mujer comenzó a dar vivas a Murcia, a Andalucía, a Cataluña, a la Constitución... “¡Que nos vas a dejar exhaustos!”, protestó alguien.
A todo se cantó y todo se celebró. La gente cosía sus banderas distintas y en el suelo se pisaban decenas, cientos de octavillas que invitaban a reflexionar sobre un discurso de Tarradellas. No eran fotocopias. Alguien minucioso se había tomado la molestia de escribir una por una.
Eran el tipo de gente que necesita el domingo para manifestarse porque por la semana trabaja o lo intenta.
“He estado en muchos 12 de octubre y esto es 40, 50, 60 veces mayor”, dijo un señor perdiendo la mirada calle abajo.
--¡No va ni el internet!
El “No somos fachas, somos españoles” se gritaba con una emotividad diferente. Tenía algo de liberación personal. Les están dando un golpe de Estado y encima lecciones de democracia.
Así que el español catalán salió a la calle y se vio lo que era. Un civismo ordenado y enternecedor. Adolescentes rubísimas, casi suizas, le cantaban a la Guardia Civil; ancianas de 1,55 envueltas en la bandera catalana gritaban “paz y Libertad”; un señor ciego salía al balcón y su rostro se iluminaba al escuchar vivas a España. Otro cantaba el himno de la Benemérita con la camiseta del Barça y una señera. Había modernos y catalanoparlantes, pijos, canis y personas sin atributos.
¿Qué identidad había allí representada?
Era amplia, muy diversa. Tanto que nadie se atrevía a dar un grito que pudiese violentar lo común. La cartelería era libre y bilingüe. Se pedía seny, convivencia, plena catalanidad y libertad para ser español. Los catalanes no quieren enfrentamientos ni más sermones de nadie; están contentos con su pluralidad, con su desdoblamiento. “Catalunya es la meva terra, España mi país”. Se le cantó mucho, muchísimo, a la manipulación de TV3. “¡Dejad en paz a mis hijos!”, gritó un hombre solo.
Pero no vi rabia. Y hubo quien no cantó nada y solo estuvo.
Se oyeron tambores y no eran batucada, eran antiguos legionarios despertando el júbilo general. Cornetines, tambores y una señora con un bombo.
Yo vi las caras de parejas barcelonesas al alegre paso de su marcha. Estaban divertidos y encantados.
Sus tambores pararon a hacerle un homenaje a la Policía. Nadie salía en la Jefatura a recibirlo pero el aplauso se coló por las ventanas abiertas.
Antes se lo brindaron a una señora anciana que observaba todo en un balcón de la Via Laietana. Al oír tambores que tocaban por ella, la mujer abrazó a su nieta y rompió a llorar. “No estás sola”, gritaba la multitud.
Hubo gente que nunca había gritado Viva España que se reunió para hacerlo por primera vez. No hubo ni un “A por ellos”. Y cuanto todo terminó, volvieron a ser perfectos desconocidos en las terrazas del Borne.
Hacia mucho calor y se vio que la gran bandera española daba cobijo, sombra.
Tuvo algo de acto irrepetible y fundacional.
En la Estació de França se dieron los discursos. No se escuchaban bien y resultaban largos, aunque bienintencionados. Los políticos disuelven las manifestaciones. Vargas Llosa se enrolló con la Cultura y Borrell se puso pesado.
Porque el público, créanme, lo tenía claro. La gente es tan distinta que lo que tiene en común se resume en cuatro frases.
El público se bastaba y antes de irse había aprendido otro cántico: “Ya no somos silenciosos”.
La gente salió a la calle, a ganarla, y a dar una respuesta al golpe de Estado. Ahora todo el mundo sabe que imponer un cambio ilegal a esta multitud es algo peor que un crimen.
HughesHughes

8 de octubre de 2017

Masiva manifestación en Barcelona a favor de la Constitución y la unidad de España

Masiva manifestación en Barcelona a favor de la Constitución y la unidad de España
Los manifestantes afirman que ya no callarán y gritan en favor de que Puigdemont acabe en prisión

EL PAIS -  Barcelona 8 OCT 2017 - 17:50 BRT


Manifestantes llegando a la plaza Urquinaona de barcelona. M. MINOCRI / EPV
Una marea humana inundó ayer el centro de Barcelona en defensa de la Constitución y la unidad de España. Bajo el lema Recuperem el seny, la masiva protesta añade una enorme dosis de presión al presidente catalán, Carles Puigdemont, que se plantea hacer mañana en el Parlament una declaración de independencia. Los manifestantes expresaron su rechazo a un posible diálogo y a una mediación si antes no se restablece la ley en Cataluña. La marcha, convocada por Societat Civil Catalana, resultó histórica por su envergadura y lanza un rotundo mensaje al independentismo de que no tiene el monopolio de la calle. “Sin nosotros no hay solución. Oirán nuestra voz: no van a tener otro remedio: ya no vamos a callar más”, recalcó el manifiesto de la convocatoria.

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La manifestación desbordó por completo todas las previsiones de los organizadores, que admitieron que no habían imaginado una respuesta igual. La cabecera partió oficialmente a las 12.00 de la plaza de Urquinaona, pero una hora antes las calles adyacentes ya estaban atestadas. Portando banderas españolas, con mástiles o a modo de capa, y también muchas senyeras, los manifestantes, expresando el rechazo más firme a una posible ruptura, lanzaron el mensaje al Govern de que no permanecerán impasibles ante una declaración de independencia unilateral e impuesta.

La marcha ha culminado con un manifiesto leído por el escritor Mario Vargas Llosa y Josep Borrell

LOS MOSSOS REGISTRAN OCHO INCIDENTES TRAS LA MANIFESTACIÓN
Los mossos d'esquadra registraron al término de la manifestación ocho incidentes entre los que destacan tres peleas y dos agresiones, una a un fotógrafo aficionado, cuando quería tomar una imagen de un grupo de manifestantes -en las imágenes se ve como corre; acabó con una herida en la cabeza- y a un grupo de periodistas de Tele 5. Tras la marcha, un grupo de manifestantes rodeó también a una patrulla de la policía autonómica, frente al Liceo, y tuvieron que buscar refugio en una comisaría de la Guardia Urbana. Posteriormente, se registró una pelea con ciudadanos árabes. Un coche de bomberos, en el lateral de la Gran Vía con el Passeig de Gràcia, tuvo que retroceder al barrarles el paso los manifestantes. Cientos de personas se manifestaron después en la plaza de España, ante la comisaría de los Mossos, increpando a los agentes. En el Parlament, grupos de ultras destrozó vallas que cercaban la Cámara.

Con el lema Prou! Recuperem el seny (“¡Basta! Recuperemos el sentido común”), la pancarta principal reunió al Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa y a representantes de los partidos constitucionalistas, especialmente del PP —el delegado del Gobierno, Enric Millo; la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, o la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes— y de Ciudadanos. Por primera vez, el popular Xavier García Albiol e Inés Arrimadas, líder de la oposición catalana, de Ciudadanos, coincidieron en una marcha. Antes de desfilar, Albiol remarcó la trascendencia histórica de la jornada al equipararla a la movilización masiva por Miguel Angel Blanco, asesinado por ETA en 1997. El PSC llamó a participar y estuvo representado por su número dos, Salvador Illa y el exministro Josep Borrell.

Los organizadores cifraron la participación en más de un millón de personas, según Àlex Ramos, vicepresidente de Societat Civil y militante del PSC. La Delegación del Gobierno no dio cifras. La Guardia Urbana la calculó en 350.000 asistentes, mientras fuentes de la Policía la estimaron en 400.000 personas, informa Patricia Ortega. La participación supone un salto de gigante con respecto a las movilizaciones contra la secesión de los últimos años en Barcelona. La más numerosa, en 2014, reunió a unas 40.000 personas. El éxito de la convocatoria refuerza la posición del Gobierno de Rajoy en su decisión irrevocable de no aceptar una mediación como propone la Generalitat y mucho menos de aceptar un referéndum como desearía la mayoría del soberanismo, empezando por Catalunya en Comú.

“¿Dónde está la alcaldesa?”, gritaron los manifestantes contra Ada Colau Las pancartas fueron elocuentes. “Gobierno de España; cumpla y haga cumplir la Constitución. Artículo 155 ya!”, decía una. “La unidad de España no se vota ni se negocia: se defiende”, rezaba otra. O “Trapero traidor”, en referencia al jefe de los Mossos. Los lemas coreados fueron meridianos. Además de pedir cárcel para Puigdemont, los manifestantes gritaron: “No somos fachas, somos españoles” y arremetieron contra TV3: “TV3 manipuladora” o “Luego dirán que somos cinco o seis”. La protesta se detuvo varias veces ante la Jefatura Superior de Policía. “Esta es nuestra policía”, gritaron los presentes. Grupos de independentistas indignados con las cargas del 1 de octubre habían gritado el martes en el msimo lugar: “Este edificio será una biblioteca”.

Societat Civil aseguró que la marcha reunió a gente de todas las ideologías. La entidad fletó 70 autocares, 10 de ellos de Madrid, y animó a ciudadanos del resto de España a viajar a Barcelona: llegaron desde Madrid, Castilla-La Mancha, Galicia, Aragón, Valencia, Andalucía o La Rioja. Pero había muchísima gente de Barcelona y de toda Cataluña. “No me imagino una España sin Cataluña”, dijo Jorge, manchego. “Teníamos la impresión de que la gente tiene miedo a hablar y hemos venido a apoyarla”. Cinto, de 60 años, votante de toda la vida de Convergència, se manifestó por primera vez en su vida. “Me he quedado huérfano de partidos. Soy catalanista pero no quiero quedarme fuera de la legalidad”, dijo. Y pidió algo: que Rajoy no humille y que Puigdemont no acabe en la cárcel para no enconar más el conflicto.

FOTO: Josep Borrell, Mario Vargas Llosa, Xavier García Albiol, Albert Rivera, Inés Arrimadas, Dolors Montserrat, entre otros, en la cabecera de la manifestación. / VÍDEO: Declaraciones de los líderes políticos. ALBERTO ESTÉVEZ (EFE) / EPV

La marcha acabó con el himno de España, El cant de la senyera y el Himno de la Alegría. Antes de eso, en el escenario varios de los invitados tomaron la palabra y, en algunos casos, fueron más allá del discurso de Societat Civil Catalana: Vargas Llosa definió al soberanismo como un movimiento “racista”; el exfiscal jefe Anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo llamó a Puigdemont y a sus consejeros “presuntos delincuentes”. Borrell lamentó el silencio de los empresarios, que ahora huyen de Cataluña, y pidió un “control democrático” de los medios públicos. “Son una vergüenza”. A la convocatoria asistieron empresarios como el presidente de Freixenet y de la Cámara de Comercio de España, Josep Lluís Bonet.

El independentismo cumplió a rajatabla la consigna de evitar confrontaciones y desapareció de Barcelona. No se vio ni una estelada. No hubo incidentes en la manifestación previa en la que participaron grupos de extrema derecha como Falange o Legión Urbana. Las dos marchas confluyeron durante un tramo. A la manifestación con presencia de ultras se sumó Javier Tebas, presidente de LaLiga, y Óscar Belmon, exedil del PP que dijo que Colau debía ir a fregar los suelos. Los ultras gritaron contra los balcones donde colgaban esteladas. Unos 200 acabaron ante las puertas del Parlament, custodiado por los mossos.

Con información de Camilo. S. Baquero, Alfonso Congostrina, J.J. Gálvez,Jessica Mouzo y Guillem Andrés.