18 de enero de 2011
21 de septiembre de 2010
"Me arrepiento de haber dejado los estudios"
EL PAIS
(PRE)PARADOS / 3
"Me arrepiento de haber dejado los estudios"
Los que cambiaron libros por trabajo en la construcción buscan alternativas
REYES RINCÓN - Sevilla - 21/09/2010
Los jóvenes que dejaron los estudios para buscar trabajo en la construcción aprovechando el 'boom' del ladrillo se acostumbraron a tener empleo y un buen sueldo. Ahora intentan reciclarse para salir del paro. PARTICIPA: Comenta este reportaje en Eskup | ESPECIAL: Preparados
Manuel Mena (28 años) dedicó una mañana de 2001 a buscar trabajo. Visitó varias obras de Sevilla para entregar su tarjeta profesional y ofrecerse como gruista. Empezó a las ocho y acabó a las dos. Seis horas que le sirvieron para que no le faltara empleo durante nueve años. "Estando trabajando me salían contratos nuevos con mejores sueldos. No existían gruistas suficientes para todo el trabajo que había", recuerda ahora al otro lado del teléfono, sentado en una terraza de Yverdom-les-Bains, el municipio de Suiza al que emigró cuando en 2008 la burbuja inmobiliaria le estalló en la cara. "De ganar 2.000 euros al mes y pagar 500 de hipoteca pasé a cobrar 400 y tener que pagar 920", cuenta.
"La recolocación de estos jóvenes pasa por la formación", advierte un experto
Manuel pasó de ganar 2.000 y pagar 500 de casa, a cobrar 400 y pagar 920
El perfil de Manuel es el de los más azotados por la crisis: jóvenes que abandonaron las aulas antes de tiempo, encontraron empleo y dinero en la construcción y ahora se han quedado sin trabajo y con pocos (o ningún) certificado académico que le ayude a encontrar otro empleo. Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), entre 2007 y 2009 el paro se ha cebado con la población con menor cualificación: entre las personas que se quedaron en el título de graduado escolar o en la primera etapa de educación secundaria, se perdieron 526.000 puestos de trabajo; de ellos, 398.000 (el 76%) eran jóvenes menores de 29 años. En el caso de los chicos, la pérdida de empleos se localiza fundamentalmente en la construcción (casi el 40%).
¿Qué hacen ahora estos jóvenes? ¿Esperan a que pase el temporal, retoman los estudios, se cambian de sector? Manuel Paz, de 23 años, se saca algo de dinero en el campo mientras espera las próximas pruebas de acceso al Ejército. Después de nueve años trabajando en la construcción y uno y medio en paro, quiere algo más estable. Su idea es, una vez dentro del Ejército, estudiar Bachillerato. "Si solo tienes el graduado llegas a un rango muy limitado", afirma.
El subdirector general de Estrategias de Empleo del Ministerio de Trabajo e Inmigración, Alfonso Prieto, cree que "lo lógico" sería que los que hace menos tiempo que se han ido del sistema educativo volvieran para completar sus estudios, como mínimo hasta la Secundaria superior. Y los mayores deberían reciclarse en ocupaciones que no exijan una cualificación elevada. "El problema es que eso cuesta mucho dinero. Y el dinero, que siempre es escaso, ahora es más escaso que nunca", asume Prieto.
Según Francisco Aranda, presidente de la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (AGETT), la recolocación de estos trabajadores pasa "ineludiblemente" por la formación. La vuelta a las aulas para retomar la ESO, el Bachillerato o FP es una opción, aunque la mayoría busca una enseñanza de ciclo muy corto y fácil salida. "Son jóvenes muy motivados para trabajar. En la construcción ganaban mucho, pero trabajaban de sol a sol".
Rafael Pacheco, Antonio José Parra y Juan Luis Márquez madrugaron durante años para trabajar en la obra y ahora están en proceso de reciclaje. Tienen entre 21 y 24 años y asisten a un módulo de imagen y sonido en una escuela taller de Benalup-Casas Viejas (Cádiz, 7.000 habitantes) subvencionada por el Fondo Social Europeo a través de la Junta de Andalucía. La semana pasada firmaron un contrato de prácticas que les garantiza trabajo durante año y medio en actos vinculados al Ayuntamiento a cambio de unos 400 euros al mes (el 75% del Iprem, el antiguo salario mínimo interprofesional).
"Nunca había pensado dedicarme a esto, pero me gusta", cuenta Juan Luis, que llegó a la construcción en 2006 "porque era donde había más trabajo. Y se ganaba bien", admite. Ahora, aspira a que la formación de la escuela taller le sirva para cambiar de sector. "Me arrepiento de haber dejado los estudios. A mi hermana, que empieza 1º de Bachillerato, se lo digo claro: que no sea tonta y aproveche la oportunidad. A mí me gustaría estar en su lugar".
David López dirige la escuela taller a la que acuden Juan Luis y sus compañeros y recuerda cómo, hace apenas tres años, no era raro saber de padres del pueblo que le decían a sus hijos: "¿Para qué vas a seguir estudiando si no se te da bien y trabajando en la obra puedes ganar 2.000 o 3.000 euros al mes?". "Esa fue una de las mentalidades que tuvimos que cambiar. Les intentamos hacer ver que ya no van a poder trabajar tan fácilmente y que deben formarse en otras cosas", apunta.
Los programas de formación para el empleo que ofrecen las comunidades autónomas están muy orientados a ocupaciones para las que, se supone, ahora hay más salidas. Por eso, en los programas de 2010 de la Junta de Andalucía se han eliminado todos los cursos que tengan algo que ver con la construcción. Su testigo lo han tomado sectores como el de la dependencia, las energías renovables y el turismo. "Seguimos de cerca la evolución del mercado para irnos adaptando", explica Andrés Sánchez, director general de Formación del Gobierno andaluz. Pero Alfonso Prieto, el subdirector estatal de Estrategias de Empleo, teme que estas ocupaciones muy específicas que ahora emergen también se saturarán más pronto que tarde. Hay que pensar a largo plazo, advierte. "La gran incertidumbre ahora es cuál es el itinerario que hay que seguir hasta el cambio del modelo productivo. Hay que crear condiciones en las que empiecen a aparecer ocupaciones que requieran nueva mano de obra. Identificar eso es el reto más importante que tiene España. Es donde el país se juega su futuro".
- El 31,9% de los jóvenes de entre 18 y 24 años ha dejado los estudios sin completar la segunda etapa de ESO, según cifras de CC OO a partir de los datos del Eurostat. La media de la Unión Europea de jóvenes sin estudios en esa franja de edad es del 14,9%.
- El 62% de los menores de 25 años que no acabaron la ESO está en paro. Entre los que terminaron Bachillerato o FP, el paro es del 40,6%.
Los menores de 29 años acaparan el 76% de los empleos perdidos entre la población que dejó los estudios en ESO.
- La población activa española entre 20 y 29 años es de 4.519.100 personas (según la EPA del segundo trimestre de 2010). En 2008, era de 4.957.000.
- A principios de 2008, el sector de la construcción daba empleo a 644.800 jóvenes de entre 20 y 29 años. Hoy son 294.500. En dos años, los jóvenes han perdido 350.300 puestos de trabajo en la construcción.
7 de abril de 2010
El paro asesta un nuevo mazazo
EL PAIS
El paro asesta un nuevo mazazo
Los 36.000 desempleados registrados en marzo elevan la lista de parados al récord de 4,17 millones - El deterioro del mercado laboral supera las expectativas
LUIS DONCEL - Madrid - 07/04/2010
El único consuelo es que la destrucción de empleo se atenúa mes a mes. Pero si se recuerda que en dos años 1,8 millones de trabajadores se han visto abocados a la cola del paro, parece obvio que la caída cada vez más moderada supone un alivio bastante pobre. Marzo, un mes tradicionalmente bueno para el mercado laboral, vio cómo 35.988 españoles se dieron de alta en lo que antes se conocía como Inem. Con estas incorporaciones son ya 4.166.613 los parados registrados.
El paro sólo bajó en Extremadura, Asturias, Baleares y Navarra
El Gobierno, sin embargo, prefiere ver la botella medio llena. La secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo, afirmó ayer que la evolución de los primeros meses del año "permite pensar" en una posible mejora de las previsiones oficiales, que estiman un 19% de paro para finales de año. Una visión diametralmente opuesta tienen en el Instituto Flores de Lemus, de la Universidad Carlos III de Madrid. "El que acabamos de conocer es un dato malo, que nos dice que el mercado de trabajo sigue deteriorándose tras un año de destrucción masiva de empleo", afirma Emiliano Carluccio. Este investigador del Flores de Lemus se agarra a la estadística para explicar por qué las cifras hechas públicas ayer son peores de lo que parecen a simple vista. "Si nos fijamos en los datos desestacionalizados, en lugar de 36.000 parados más, ha habido casi 60.000. Y en lugar de un aumento en las afiliaciones de 22.500, estas se habrían reducido en 35.000", concluye.
"El aumento del paro es ligeramente superior al que esperábamos. Y más aún, si tenemos en cuenta que marzo es un mes en el que tradicionalmente se reduce el paro registrado en cerca de 24.000 personas por el efecto Semana Santa", añade Marta Romero, directora del Servicio de Estudios de Agett, la patronal de las empresas de trabajo temporal.
Marzo es el octavo mes consecutivo en el que la curva del desempleo va hacia arriba. Y, con el medio millón largo de personas que se han registrado en la lista negra durante el último año, ahora hay un 15,5% más de parados que hace 12 meses. Uno de los pocos sectores que ha permitido alguna alegría es la construcción, líder de generación de parados en las épocas más duras de la crisis. Por primera vez en seis meses, este sector fue a mejor con más de un millar de nuevos contratos. Todos los demás asistieron al deterioro de su mercado laboral. "La bajada del paro en la construcción no obedece a la creación de empleo, ya que las cifras de afiliados a la Seguridad Social descendieron, sino a un cambio de sector de actividad o al paso del trabajador asalariado al de autónomo", señalan en CC OO.
También las mujeres -que en la fase dura de la recesión conservaron mejor sus puestos que los hombres- sufrieron más el vendaval laboral en marzo: ellas absorbieron casi dos tercios de los 36.000 que ahora tienen que buscar una ocupación. "El perfil del nuevo parado ha cambiado en marzo: predominan las mujeres, los mayores de 45 años y sin experiencia laboral", explican en Agett. A excepción de Asturias, Baleares, Extremadura y Navarra, el paro aumentó en todas las comunidades autónomas.
Habrá que esperar a que la EPA -que a finales del año pasado ya contabilizaba 4,3 millones de parados, un 18,8% de la población activa- emita el próximo día 30 su diagnóstico sobre el primer trimestre. Mientras tanto, las perspectivas no son buenas. "El paro continuará aumentando a pesar de la ralentización esperada para la población activa y, previsiblemente, lo seguirá haciendo hasta que no asistamos a una recuperación de la actividad. En el primer trimestre se espera que la tasa roce el 20% y se alcancen los 4,5 millones de parados", concluye la experta de Agett.
3 de febrero de 2010
El Gobierno plantea elevar a 25 años el cómputo de la pensión
El Gobierno plantea elevar a 25 años el cómputo de la pensión
La medida supondría unas menores prestaciones. -Los años para acceder a una pensión pasarían de 15 a 17. -El objetivo del Gobierno es que la Seguridad Social ahorre cuatro puntos del PIB a partir de 2030. -Economía dice que se trata de una simulación, y no de una propuesta cerrada
MIGUEL JIMÉNEZ - Madrid - 03/02/2010
25 años. Ese es el plazo al que el Gobierno plantea elevar los años de cotización que se toman en cuenta para calcular una pensión, y que ahora es de 15 años, según la actualización del programa de estabilidad que el Gobierno ha enviado a Bruselas. Con esa medida, más el retraso de la edad de jubilación a los 67 años y otras medidas de reforma, la seguridad Social pretende ahorrar casi 4 puntos del producto interior bruto (PIB) en el gasto en pensiones a partir de 2030. Cuatro puntos de PIB equivalen actualmente a unos 40.000 millones de euros.
En el documento sobre las pensiones no se planteaba plazo alguno, y se había especulado con el alargamiento del periodo de cómputo de 15 a 20 años. Pero el programa de estabilidad desvela cuáles son los planteamientos del Gobierno. Fuentes de Economía señalan que se trata de una simulación, de un ejemplo, y no de un planteamiento concreto y que por eso no se envió plazo alguno en el documento para el Pacto de Toledo. Sin embargo, el documento enviado a Bruselas es muy explícito y dice abiertamente que "se propone ampliar el número de años computados para calcular la pensión". A continuación afirma rotundamente que la aplicación ambiciosa de esas propuestas "reducirá [sin condicional] significativamente el gasto proyectado asociado al envejecimiento, en casi cuatro puntos porcentuales del PIB a partir de 2030". Esto supone recortar a la mitad el incremento previsto en ausencia de reformas.
"El impacto de estas medidas en las proyecciones de gasto asociado al envejecimiento puede ser muy importante", señala el documento enviado a Bruselas. El Gobierno señala que cada año que se retrasa la edad legal de jubilación se reduce en un punto del PIB el gasto en pensiones; y cada año que se amplía el número mínimo de años para obtener una pensión se obtiene una reducción adicional de 0,2 puntos porcentuales.
"Por tanto, si a lo largo de la década de 2020 se elevan en dos años estos parámetros y si, además, se aumenta en una década el número de años considerados para calcular la pensión, el recorte total del gasto en pensiones podría alcanzar casi 4 puntos porcentuales sobre el PIB a partir de 2030", concluye el apartado sobre pensiones del plan de estabilidad. Economía indica que eso supondría una mejora muy sustancial del indicador de sostenibilidad (S2) que elabora la Comisión Europea; en concreto, el componente que recoge el gasto asociado al envejecimiento se situaría entre los más bajos de Europa.
Además, el Gobierno plantea vincular algunos otros parámetros del actual sistema, entre ellos el número mínimo de años cotizado para acceder a la pensión, al alargamiento de la vida laboral que conlleva el retraso en la edad de jubilación. Eso se traduciría, aunque el documento no lo dice expresamente, en un alargamiento de 15 a 17 años de ese periodo mínimo para acceder a la pensión.
El Gobierno también señala a Bruselas que propondrá un reforzamiento de la relación entre cotización y prestación, incluyendo el posible establecimiento de cuentas nocionales en una parte del sistema, eso es, que tengan una relación completa e individualizada entre cotización y pensión.
2 de febrero de 2010
5 de enero de 2010
El paro creció en 2009 hasta rozar los cuatro millones de desempleados
El paro creció en 2009 hasta rozar los cuatro millones de desempleados
El desempleo se incrementó en diciembre en 54.657 personas.- La Seguridad Social tiene 17,8 millones de afiliados, el 3,9% menos
MANUEL V. GÓMEZ - Madrid - 05/01/2010
Nada se explica en la crisis económica española sin la construcción. Y todavía se encuentran menos explicaciones si se habla del mercado laboral. En diciembre el paro registrado volvió a subir. Lo hizo, por quinto mes consecutivo, en 54.657 personas. La cifra total quedó en 3.923.603 desempleados, un 25,4% más que en el mismo mes del año anterior. La Seguridad Social también vio como el número de afiliados descendía, en 43.830. En ambos casos las cifras mensuales se vieron superadas por la construcción, por lo que fueron otros sectores los que amortiguaron el golpe. En esta ocasión, la agricultura (-3.934) y quienes no tenían trabajo anteriormente (-8.034).
Diciembre es tradicionalmente un mal mes para la construcción. El invierno no es una estación que estimule este sector. A este factor, en 2009 hay que sumar el final de las obras del fondo de inversión local que tocan a su fin. Además, según ha explicado la secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo, este año el mal tiempo ha estimulado el final de muchos contratos ligados a este sector.
La caída del trabajo en la construcción golpea más a los hombres que a las mujeres, también la bajada es destacada en la industria (-11.477). De hecho, el paro femenino el mes pasado cayó en 17.478 mujeres, frente a un repunte en el masculino de 72.135 hombres.
La subida del paro en diciembre ha vuelto a ser bastante menor que la registrada el año pasado (139.694). Y la lectura todavía mejora si se observan las cifras desestacionalizadas, es decir, borrando de la estadística los efectos del calendario. Bajo este prisma el aumento del paro el mes pasado fue de 35.058 personas y la caída de la afiliación de apenas unas 15.400. El freno en el aumento del desempleo ha ido en aumento desde el pasado marzo. "Los últimos meses del año han sido mejores que los primeros", subraya el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado. Pero eso no ha sido óbice para que el año se cierre con casi 800.000 parados más que en 2008 y una caída en la afiliación de 727.423 personas en el instituto público, que deja en 17.803.839 el número total de afiliados en diciembre.
La construcción pierde peso
A la hora de hacer una evaluación anual del paro, la construcción pierde peso frente al sector servicios, que ha cargado por sí mismo con más de la mitad del aumento. No obstante, la construcción, pese al impulso público, no ha cejado en su desplome durante todo el año, pese a que ya acumulaba un importante castigo en 2008. Basta dar un vistazo a la cifra de afiliación a la Seguridad Social durante todo el año, que ha bajado en más de 350.000 personas.
"2009 ha sido un año muy difícil en términos de empleo", constató la secretaria general de Empleo al valorar los números de diciembre, y mostró su confianza en que en 2010 se salga de la crisis y esto se note en el empleo. Sobre lo que está por venir, Granado también espera mejoras. "2010 va a ser mucho más positivo", concluyó.
¿Cuánto cuesta el paro?
El gasto en prestaciones por desempleo ascendió a 2.740 millones de euros en noviembre de 2009, lo que supone un aumento del 24,7% respecto al mismo mes de 2008, según el Ministerio de Trabajo e Inmigración.
A finales de dicho mes había 2.939.911 beneficiaros de prestaciones por desempleo, un 33,1 más que un año antes.
El gasto medio mensual por beneficiario, sin incluir el subsidio agrario de Andalucía y Extremadura, fue de 961,4 euros, una disminución de 80,7 euros (el 7,7% menos) con respecto al mismo mes del año anterior.
La cuantía media bruta percibida por beneficiario fue de 837,4 euros, lo que supone un aumento de 12,4 euros (el 1,5%) con respecto al mismo mes de 2008.
En noviembre se solicitaron 1.108.976 prestaciones por desempleo, un 81,8 más que en el mismo mes de 2008 y se tramitaron 1.010.214 altas, un aumento del 53,5%.
El tiempo medio empleado para el reconocimiento de una prestación fue de cinco días, tres menos que en el mismo mes de un año antes.
El número de beneficiarios extranjeros fue de 429.085, lo que supone un 51,2%% más que en noviembre de 2008, aumento que, en el caso de los procedentes de países comunitarios, alcanza el 52,1%.
Los beneficiarios extranjeros representan el 14,6%% del total de los beneficiarios de prestaciones por desempleo y suponen el 77,83% del total de demandantes de empleo extranjeros.
El gasto en prestaciones de los beneficiarios extranjeros, que representa el 11,8% del total de las prestaciones, fue de 324,3 millones de euros en noviembre, el 26,5%% más que un año antes.
23 de noviembre de 2009
La crisis fabrica miles de opositores
vida&artes
La crisis fabrica miles de opositores
La destrucción de empleo y la incertidumbre disparan el número de aspirantes a trabajar en el sector público - Al mismo tiempo, la oferta de plazas baja a causa de los recortes presupuestarios
AMANDA MARS 23/11/2009
Hay una empresa en España que, pese al azote de la crisis, no ha perdido clientes. Diversificada, con oficios en varios gremios y para varias categorías profesionales, esta empresa difícilmente le despedirá o dejará de pagarle la nómina en la fecha acordada, por mal que vayan las cosas. Se llama sector público y, con más de cuatro millones de parados en España, ha ganado puntos como refugio de millares de españoles -imposibles de cuantificar, dada la cantidad de Administraciones Públicas a las que presentarse- que pelean por un puesto de trabajo seguro, para siempre. Las escuelas de formación para oposiciones ven multiplicar los alumnos y las convocatorias de exámenes acogen a mareas de aspirantes.
Lo malo es que, con la crisis, lo público también ha tomado la bandera de la economía de guerra y se ha ajustado el cinturón. El Estado sacó a concurso para 2009 más de 20.500 ofertas de empleo público, frente a las más de 35.000 de 2008 (administrativos, Justicia, Fuerzas Armadas o Cuerpos de Seguridad). A esta oferta hay que añadir todas las plazas de corporaciones locales y autonómicas (la enseñanza y la sanidad están transferidas a las autonomías).
La cuestión es cuánta gente lucha por ellas. Un puñado de ejemplos: el fin de semana pasado, un total de 22.377 personas se examinaron en la localidad pontevedresa de Silleda para competir por 1.670 plazas en la sanidad pública gallega en distintas categorías y funciones. Y la semana anterior, hasta 9.163 opositores pelearon por 252 plazas de celador.
Las ofertas menguan y los interesados se disparan. "En el cuerpo auxiliar administrativo del Estado había 48.816 solicitudes en 2008 y este han crecido hasta 68.441, mientras que las plazas han disminuido de 1.713 a 1.152. Hoy en día, la gente da mucho valor a la seguridad, se antepone al salario", explica Yolanda Palomo, secretaria general de la Administración del Estado de UGT.
Laura Iglesias y Virginia Pizarro no se conocen de nada, viven en municipios distintos y se preparan en centros diferentes. Pero ambas se las tendrán que ver en la última semana de enero para conseguir una de las casi 600 plazas de auxiliar administrativo que ha convocado el Ayuntamiento de Madrid. La cuestión es que, con ellas dos, se han apuntado otros 33.000 candidatos a la misma prueba. Una cuenta rápida: son 55 aspirantes por plaza, aunque una parte importante de los inscritos acaba por no presentarse al examen.
Ambas salieron de la empresa privada con mal sabor de boca. Laura, madrileña de 28 años, lleva estudiando desde marzo, cuando la constructora en la que trabajaba como administrativa presentó un concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) y aplicó despidos colectivos. Virginia, con 33 años y de Alcorcón, quiere ser funcionaria del Ayuntamiento de Madrid, entre otros motivos, porque "a la hora de tener una familia es más fácil de compatibilizar este trabajo". No se cree demasiado los planes de conciliación de los que hablan las empresas privadas: "Hace cuatro años yo trabajaba en el departamento de facturación de una empresa de herboristería con un contrato de obra y servicio, y cuando me quedé embarazada me despidieron", relata. Ahora trabaja como interina en el Ayuntamiento de su ciudad.
"La sensación de riesgo se percibe lógicamente con mucha más intensidad como consecuencia de la crisis, por eso se busca un empleo seguro. Si esto dura mucho, nos conducirá a una situación paradójica: la generación joven sentirá más aversión a ese riesgo que las maduras, y eso no había ocurrido jamás. Hace falta una reflexión sociológica", opina Ramón Adell, catedrático de Economía y Organización Empresarial de la Universidad de Barcelona. Cuando uno pierde su empleo, y no encuentra otro, ¿por qué no se plantea montar un negocio? La situación económica en España no lo alienta demasiado. Adell, que además es presidente de la Asociación Española de Directivos, lo ve de la siguiente forma: "El entorno no está facilitando un espíritu emprendedor y, además, aún falta mucho camino que recorre para que lo haga. Hay que flexibilizar mucho la burocracia para empezar un negocio".
El número de alumnos matriculados en la escuela Master-D ha crecido un 35% y el 60% de los interesados son mujeres, según Manuel Fandos, directivo de ese centro. España tiene 2,6 millones de personas que trabajan para las Administraciones Públicas (ver cuadro), entre funcionarios, personal laboral y estatutario. El peso de las mujeres en este colectivo crece y seguirá haciéndolo a juzgar por el número de mujeres que prepara oposiciones. "Se accede al sector público de forma objetiva, con un examen igual para todos, sin una entrevista en la que se pueden preguntan aspectos personales, como si se tiene pareja o se tienen hijos", apunta Yolanda Palomo.
Las pruebas a cuerpos superiores (juez o fiscal, por ejemplo), están al margen de la crisis, pero sí crece la fiebre por las oposiciones que requieren menos formación académica. El Cuerpo Nacional de Policía, por ejemplo, ha ofrecido este año 1.949 plazas (un 61% menos), pero las solicitudes suman 58.428, frente a las 52.889 de 2008. Y en las seis primeras convocatorias de las Fuerzas Armadas, de las 11 que hay en todo un año, Defensa ha recibido casi 70.000 solicitudes, cuando en todo 2008 alcanzó 78.575.
"En una oposición te presentas tú con tu esfuerzo, y tu número de horas estudiadas", explica María José Flecha, madrileña de 40 años. Lleva estudiando desde enero de 2009, cuando perdió su trabajo en el departamento de Recursos Humanos de una consultora tecnológica. Se prepara ahora para entrar en el cuerpo de gestión de Justicia y ya ha superado el segundo escalón. El próximo marzo afronta el tercer y último examen, que consiste en 10 preguntas cortas. Detrás, quedan entre 14 y 16 horas de estudio diarias, porque combinó el cuerpo de gestión con otras oposiciones simultáneamente. "Desgasta no tener vida social, pero en una cosa así o te pones en serio o pierdes el tiempo", reflexiona.
El cuerpo de gestión, al que se presenta María José, requiere una diplomatura, aunque ella es licenciada en Derecho. Pero "muchas personas pugnan por puestos de trabajo de formación inferior a la suya porque luego tienen muchas posibilidades de promoción interna y las pruebas son más asequibles", apunta Gloria Oliveros, directora de Oposiciones de la escuela Adams.
Aula Tutor también ha visto crecer su número de alumnos. Uno de sus nuevos fichajes es Beatriz del Barco, de 26 años, que sostiene que "el sector público es el único que siempre cumple con el contrato que firmas el primer día". Está preparándose para entrar en el cuerpo de administración de la Comunidad de Madrid al tiempo que trabaja en una tienda. Ha oído más de una vez las machaconas críticas sobre la eficiencia de los funcionarios: "Pero eso va con las personas, hay vagos en todas partes y también gente muy trabajadora".
El Gobierno central mantendrá para 2010 las limitaciones en la incorporación de personal de nuevo ingreso, que no podrá superar el 15% de la tasa de reposición (frente al 30% de 2009), a excepción de servicios como la seguridad, la sanidad, la enseñanza o las instituciones penitenciarias.
Juan Carlos Molero, profesor de Economía especializado en Sector Público de la Universidad de Navarra, opina que en plena crisis, un aumento de contrataciones de funcionarios "podría tener una doble visión: una negativa, pues frena la necesaria austeridad en un gasto público que se dispara; pero otra positiva, pues ayuda a contrarrestar el aumento del paro en la economía privada". En cualquier caso, "aún se debe mejorar mucho en la eficiencia en el trabajo de dichos funcionarios". "Necesitamos que la nómina del funcionario pase a depender, en cierta medida, de su trabajo real, como en la empresa privada", apunta Molero.
El trabajo del opositor requiere cierta fortaleza mental, asumir que el esfuerzo, pese al buen examen que uno pueda hacer, la competencia y la sequía de plazas puede dejar el sacrificio sin frutos. Es lo que le acaba de pasar a M., que prefiere no revelar su nombre. Ha pasado más de un año trabajando y estudiando, levantándose a las cinco de la mañana y sin ver prácticamente a su familia. Y se ha quedado en la segunda fase en una oposición de Justicia. Por delante tiene la convocatoria del próximo año. Luis Fernández, de Aula Tutor, recalca que "hay que aprovechar todo ese trabajo y seguir, presentarse a otras pruebas con el mismo temario". En palabras de un antiguo opositor que tiró la toalla hace años, lo que hace falta "es un trasero de hierro".
