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25 de abril de 2018

“El socialismo dejó de hablar para la mayoría de las personas”


PEDRO NUNO SANTOS, EL NEGOCIADOR | SECRETARIO DE ESTADO DE ASUNTOS PARLAMENTARIOS DE PORTUGAL
“El socialismo dejó de hablar para la mayoría de las personas”
Nuno Santos, negociador del Gobierno socialista portugués, lleva más de mil reuniones desde octubre de 2015 y posee el récord absoluto de 14 en un día
EL PAIS -  Lisboa 25 ABR 2018 - 08:15 BRT

Pedro Nuno Santos, secretario de Estado de Asuntos Parlamentarios de Portugal.
Pedro Nuno Santos, secretario de Estado de Asuntos Parlamentarios de Portugal. JOÃO HENRIQUES

Oficialmente, Pedro Nuno Santos (Madeira, 1977) es el Secretario de Estados para Asuntos Parlamentarios del Gobierno de Portugal. Para el vulgo es el hombre de la jeringonza, el bruñidor de todos los acuerdos del Gobierno socialista con el Partido Comunista, del Gobierno socialista con el Bloco de Esquerda, del Gobierno socialista con los Verdes. Hay que decirlo así, porque todas las reuniones son por separado, sin verse unos con otros, sin sentarse en la misma mesa. Nuno Santos es El Negociador. Lleva más de mil reuniones desde octubre de 2015 y posee el récord absoluto de 14 en un día. No hay mayor ejemplo de diálogo que él, ni un partido socialista europeo con mayor éxito. El jueves viaja a Barcelona para hablar sobre El futuro de Europa, una alternativa de izquierda.

Pregunta. ¿Cuál su alternativa?
Respuesta. Volver a recuperar la política para el plano europeo, donde estaba anulada por una permanente necesidad de construir consensos entre centroizquierda y centroderecha, que fue lo que permitió avanzar en Europa, pero que hoy es el principal bloqueo para los cambios que necesitamos. Hay que volver a tener debate dialéctico, conflicto político, para confrontar proyectos, ideas diferentes, y provocar los cambios que son absolutamente necesarias. El euro fue un factor de divergencia y no de convergencia y tenemos que repensar la forma en que Europa se ha de construir. Hay que volver al antagonismo de izquierda y derecha.

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P. El Partido Socialista Portugués es el mayor éxito del socialismo en Europa. ¿Por qué?
R. Nos arriesgamos a ser diferentes. En 2015, tuvimos la posibilidad de hacer como siempre o como nunca. El PS pudo apoyar una mayoría con el centroderecha (PSD y CDS) que acababa de ganar las elecciones; pero hicimos una cosa diferente, construimos una mayoría a la izquierda con socios (Bloco de Esquerda y PCP) a los que nunca nos habíamos asociado para una experiencia de gobernación. Fue una novedad extraña en el país y fuera del país, pero que resultó. Los miedos que existían de un gobierno de izquierdas no se confirmaron, al contrario, los resultados superaron todas las expectativas, sociales y económicas. Es una historia de éxito.
P. ¿Es una historia exportable?
R. No tenemos la arrogancia ni pretensión de ser ejemplo para otros países, porque cada uno tiene una realidad nacional diferente y tiene que encontrar soluciones propias. No hay una voluntad de exportar el modelo, pero sí de participar, en cuanto socialistas, en un debate importante sobre la construcción europea. Un cambio de Europa pasa por un cambio en varios países y la familia socialista europea debe reflexionar qué nos ha pasado y por qué.
P. ¿Por qué?
R. Porque fracasamos en la representación de la mayoría del pueblo. Muchos partidos europeos socialdemócratas creyeron que tenían en propiedad el voto de los trabajadores y dejaron de tener respuestas políticas para sus problemas; se juntaron con el centroderecha en dirigir su preocupación política hacia sectores más dinámicos. Dejamos de hablar para la mayoría de la personas, para la mayoría de los trabajadores que tienen problemas concretos, que no han tenido respuesta en las últimas décadas; eso provocó un alejamiento de los partidos socialistas. Nuestro votante se fue a nuestra izquierda o a la extrema derecha, que ha crecido mucho al mismo tiempo que la democracia retrocede.
P. ¿Y ahora en qué momento están?
R. En una fase de transición en que tenemos que reflexionar sobre las experiencias de la tercera vía de la socialdemocracia en los últimos 20 años y repensar los resultados; percibir que aquellos respuestas fallaron en el plano político social y económico. Se perdió el antagonismo de izquierda y derecha. Si no distinguimos los proyectos de la socialdemocracia con los de la derecha se produce una anulación de la política. Eso perjudicó a los partidos socialistas, pues nuestro votante, en un entorno de desempleo elevado, de un Estado en regresión, espera que le protejamos.
P. Cuando el socialismo inglés, francés, alemán se hunden, el portugués roza la mayoría absoluta en los sondeos.
R. Nuestra decisión de 2015 salvó al partido socialista. Si hace dos años hubiéramos apoyado un Gobierno de centro derecha habríamos dado la oportunidad de crecer a los partidos de nuestra izquierda (PC y Bloco) y a partir de ahí los acuerdos son difíciles pues los partidos socialistas quieren liderar. Se vio en Francia cuando Melenchon sobrepasó al PS.
P. Usted ha tenido más de mil reuniones con los otros partidos del Parlamento; en Cataluña, la líder del partido más votado, Inés Arrimadas, ha señalado que allí hasta es difícil darse los buenos días.
R. España tiene una realidad que Portugal no conoce, la realidad autonómica. Es una situación muy particular, de fractura, una realidad muy específica que no tenemos en Portugal. Me es imposible hacer paralelismos. Hay una división que no es apenas ideológica, es también nacionalista.
P. Sus socios Bloco y PC presentaron una declaración a favor de los políticos presos en Cataluña, que rechazó el Parlamento y también el grupo socialista.
R. El Gobierno tiene una postura muy clara de respeto a los asuntos internos de los países, de respeto a la división de poderes y de respeto al poder judicial.
P. Hubo, sin embargo, algún diputado socialista que parece desconocer la propia Constitución de Portugal, que exige respeto a la unidad del Estado, y votó a favor.
Si no distinguimos los proyectos de la socialdemocracia con los de la derecha se produce una anulación de la política
R. Tradicionalmente, el grupo parlamentario socialista ha tenido mucha autonomía respecto al propio partido y aún más respecto al Gobierno, que es al que pertenezco.
P. Hace una semana, por primera vez, el Gobierno socialista ha firmado acuerdos con el centro derecha. ¿Es un viraje del PS un año antes de las elecciones?
R. No es un cambio de estrategia. Desde 2015 anunciamos que necesitábamos negociar los fondos europeos con el mayor respaldo posible. PC y Bloco no han querido, pero sí el PSD, el mayor partido de la oposición e integrado en el grupo mayoritario europeo del PPE. Eso nos da mucha fuerza en las negociaciones. El otro acuerdo es sobre descentralización. Tampoco podemos hacer una reforma municipal sin el segundo partido con más alcaldías.
P. ¿Por qué se oponen sus socios Bloco y PC?
R. En el caso de los fondos comunitarios quieren que el dinero vaya a servicios públicos, que Bruselas no permite; y en el caso de la descentralización, temen que se produzca una desigualdad de los portugueses porque unos tengan mejores servicios que otros. Son recelos comprensibles.
P. Esa supuesta infidelidad no ha gustado a su socios.
R. Las diferencias son buenas. El Gobierno y el partido socialista nunca quisimos que el acuerdo de legislatura con Bloco y PC significara su desaparición en el seno de la mayoría. Al final de estos cuatro años podremos decir que cada uno mantuvo su identidad, sus divisiones y eso es bueno para todos. Es una señal de madurez de la democracia portuguesa, que como la española aún son jóvenes y aún con una cultura del compromiso y la negociación muy reducida.
P. Usted, como negociador, ¿desea la mayoría absoluta de su partido en 2019?
R. Como socialista es natural que la desee, pero me gustaría continuar trabajando con el PCP y el Bloco. Es una experiencia que funciona y que ha permitido avances para el pueblo portugués.


6 de marzo de 2018

Así se está hundiendo el socialismo en Europa, país por país

Así se está hundiendo el socialismo en Europa, país por país

Los malos resultados de Matteo Renzi en Italia ahondan la debacle general de la socialdemocracia en el continente


Actualizado:
La socialdemocracia en Europa sigue hundiéndose. La debacle del Partido Democrático de Matteo Renzi en las elecciones legislativas de Italia es solo un paso más del socialismo en su alejamiento del poder.

Italia

La izquierda populista ha barrido Partido Democrático, la etiqueta de la socialdemocracia en Italia. El Movimiento 5 Estrellas se ha apropiado por completo de los votos del sur, con porcentajes superiores al 50% en algunas circunscripciones. Gran parte de culpa de la debacle del PD está en su división interna, sumado al desgaste en el Gobierno. La escisión de su ala más izquierdista, Libres e Iguales, ha obtenido unos resultados irrelevantes. El desastre electoral ha forzado la dimisión del líder del PD, el ex primer ministro Matteo Renzi.

Alemania

El antes todopoderoso SPD alemán era la referencia en la izquierda europea hasta hace una década. En las elecciones de 2017 los socialistas bajaron del 25,7 al 20,5% de los votos, el peor resultado de la historia de los socialistas alemanes. El gobierno de «gran coalición» con la canciller Angela Merkel fue penalizado por los votantes socialistas. A pesar de que el líder socialista Martin Schulz prometió no reeditar la alianza con el CDU/CSU, finalmente firmó el pacto, ante la imposibilidad de otra coalición de partidos, previa autorización de sus bases.

Francia

Lejos quedan los tiempos de François Mitterrand. El socialismo francés no concurrió a la segunda vuelta en las elecciones de 2017. Quedó en quinta posición, con un 6,35% de los votos. Benoît Hamon, el candidato socialista, elegido en primarias en contra de los deseos del aparato del partido, hundió los resultados de un PS que sale de la presidencia de François Hollande por la puerta de atrás. Hollande ha sido el único presidente de la V República que no se presenta a la reelección, con su popularidad por los suelos, a pesar de haber cumplido el sueño de recuperar el Elíseo para los socialistas. Hamon, alejado del socialismo ortodoxo y más próximo a posiciones radicales, salió perjudicado en su deseo de competir en un terreno dominado por el auge de la izquierda populista de Jean-Luc Mélenchon.

Reino Unido

Después del largo gobierno de Tony Blair, el laborismo británico vive una etapa de zozobra. La «tercera vía» que defendió el entonces primer ministro como alternativa al socialismo está ya enterrada. El líder actual, Jeremy Corbyn, de posiciones radicales, logró derrotar al aparato del partido para acercarlo al populismo de izquierdas en auge en Europa. El líder laborista tiene parte de culpa de la salida de Reino Unido de la Unión Europea, cuya defensa de la permanencia se quedó corta. Sin embargo, el error de cálculo de la primera ministra conservadora, Theresa May, de adelantar las elecciones, impulsó al líder laborista. May pensó que, debido a la enorme debilidad de Corbyn, según auguraban las encuestas, podría obtener mayor libertad para gestionar el Brexit. Los británicos, sin embargo, la castigaron en las urnas y auparon a los laboristas. Del 30,4% de los votos en 2015 pasaron al 40% en 2017.

Extrema izquierda en Grecia y Portugal

La fórmula para la supervivencia del Partido Socialista portugués ha sido una alianza con los radicales de izquierdas. Han logrado así encaramarse al poder a pesar de no haber sido el partido más votado. El actual primer ministro, António Costa, recupera así el poder para un partido que había quedado hundido tras el gobierno de José Sócrates, en el cargo cuando Portugal solicitó el rescate y, tras su dimisión, encarcelado por corrupción.
En Grecia, el antes poderoso Pasok es ahora un partido irrelevante. Su espacio político ha sido ocupado en su práctica totalidad por los radicales de izquierda de Syriza.

Holanda y Austria

Los votantes penalizaron al Partido Laborista Holandés (PvdA) por la «gran coalición» formada con los democristianos. En las elecciones de 2017 pasaron de ser la segunda fuerza más votada en 2012 a quedar por debajo del 6% de los votos. En Austria dejaron de ser la fuerza más votada el año pasado.

Norte de Europa

La socialdemocracia sueca es la gran superviviente en Europa. Espejo durante décadas de aplicación del modelo socialista, se mantiene todavía como bastión en el continente, ahora de la mano del moderado Stefan Löfven, antiguo líder sindical. Los socialistas son favoritos según las encuestas para reeditar su victoria en las elecciones de septiembre de este año. Escandinavia, sin embargo, ya no es el bastión socialdemócrata de antaño. Recientemente han perdido el Gobierno en Noruega y Dinamarca.
En el siguiente mapa se puede observar en qué países están actualmente en el poder la derecha y el centro-derecha (azul), la socialdemocracia, en solitario o coalición (rojo), los populistas de izquierdas y los verdes. En Italia, todavía en rojo por el gobierno socialista en funciones, el poder está aún por decidir después de unas elecciones donde el partido más votado ha sido la izquierda populista del Movimiento 5 Estrellas.

22 de enero de 2017

ADOLPHO LINDENBERG - UTOPIA IGUALITÁRIA

Agência Boa Imprensa – ABIM

UTOPIA IGUALITÁRIA

Utopia igualitária

UTOPIA IGUALITÁRIA

Aviltamento da dignidade humana


A manifestação de superioridade de um homem em relação a outro é sempre chocante, ofensiva, revoltante? A superioridade gera necessariamente uma opressão do superior sobre o inferior, como afirmam os marxistas? A libertação desse jugo não requer a eliminação progressiva de todas as superioridades?
Os contrastes entre os muito ricos e os muito pobres não são de molde a nos afrontar e despertar vontade de alterar o atual establishment? Não somos todos filhos de Deus, não partilhamos da mesma natureza, não temos os mesmos direitos? Deus, que é Pai e é bom, amando todos os seus filhos, pode aprovar a existência de desigualdades de classes, de fortuna, de saúde, e tantas outras? O aforismo segundo o qual se dois seres forem totalmente iguais um deles é supérfluo, é verdadeiro ou falso?
Tais perguntas, que ouvimos com frequência, indicam o quanto a utopia igualitária influencia a mentalidade do homem moderno.
Com coragem e lucidez, Adolpho Lindenberg enfrenta em seu mais recente livro essas questões, sustentando que a ditadura do igualitarismo constitui um violento atentado contra a liberdade e a própria dignidade da pessoa humana.
O autor demonstra que a hierarquia social não é uma “cascata de desprezos”, mas sim um fator de harmonia e concórdia entre classes sociais distintas. E propõe com este ensaio uma ampla reflexão sobre o papel e a extensão da utopia igualitária moderna, na vida do homem do século XXI.

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17 de enero de 2017

ENTREVISTA A JEAN-LUC MÉLENCHON “El socialismo tradicional está ideológicamente muerto”

“El socialismo tradicional está ideológicamente muerto”
El candidato al Elíseo de Francia Insumisa, el exdirigente socialista Jean-Luc Mélenchon, propone eliminar la deuda pública de los países europeos

París 17 ENE 2017 - 08:00 BRST – EL PAIS
Jean-Luc Mélenchon (Tánger, 1951), abandonó el Partido Socialista en 2008 y ahora se presenta como duro rival en la izquierda a las elecciones presidenciales. Ya lo hizo en 2012 y obtuvo más de cuatro millones de votos (el 11%). Al frente de Francia Insumisa, apoyado por los comunistas, los sondeos le auguran alrededor del 15% de votos en tercera o cuarta posición, siempre por delante del candidato del PS. En su cuartel electoral de la calle Dunquerque de París, con vistas al Sacre Coeur y la iglesia de San Vicente de Paul, Mélenchon cuenta a seis corresponsales que el candidato socialista real es él.

Jean-Luc Mélenchon
Jean-Luc Mélenchon, durante un discurso en Le Mans, el pasado miércoles. STEPHANE MAHE REUTERS
Pregunta. ¿Se ha planteado entonces un Gobierno con el PS?
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Respuesta. El movimiento socialista tradicional está ideológicamente muerto. Está fundado sobre un principio por el cual las reformas sustituyen a la revolución. Corrige las irregularidades de la sociedad capitalista por una distribución desigual de la riqueza. La socialdemocracia ha sido sustituida por los liberales en el mejor de los casos. Yo me pasé al altermundialismo.
P. La izquierda no pasará a la segunda vuelta de las presidenciales porque está dividida.
R. Eso es una tontería. En 2012 ganó un socialista y, sin embargo, había también un candidato de los Verdes, otro radical y dos de extrema izquierda. Ahora hay un socialista, que soy yo, un verde, dos de extrema izquierda... Cinco también.
R. ¿Perdón? ¡Macron es de derechas! Si alguien dice que el programa de Macron es de izquierdas, no se corresponde con la realidad.
P. ¿Cuál es su fórmula para abordar los problemas de Francia?
R. Hay dos vías: el punto de vista de los liberales y su política de la oferta y el punto de vista tradicional de la izquierda con su política de la demanda.
P. ¿Propugna la salida de Francia de la zona euro?
R. No, lo aclararé. Los que creen que el problema de Europa es el euro se equivocan. El problema es el del Banco Central Europeo (BCE), que al tener como objetivo único la estabilidad de precios, no es válido para la moneda única. Aquí hay modelos. El de Alemania es la economía dominante. Su población ha envejecido y tiene un modelo económico de república bananera: fabrica coches y maquinaria con la esperanza de que nadie podrá producirlas. Y acumula excedentes comerciales, de lo que nadie habla salvo para alabarlos. Es absurdo. Y su Gobierno hace la política de la gente que le ha votado, es decir, la que favorece a los jubilados alemanes, cuyos ahorros necesitan un euro fuerte y unos buenos dividendos. Eso es lógico. Los alemanes son el pueblo más lógico de Europa. Pero hay que decir que eso no puede seguir así, porque ha destruido nuestra industria, los griegos han puesto a la venta islas.
P. ¿Y entonces?
R. Otros países se han preguntado qué propone Europa. José Manuel Barroso(expresidente de la Comisión), lo dijo: ya no hay fondos estructurales así que ustedes tendrán que pagar sus infraestructuras gracias al dumping social y fiscal. Y bajen los salarios y los impuestos. Así vemos en los países del Este de la UE el reparto más feroz de la riqueza. Y por todo eso el euro está en peligro de morir a fuego lento.
P. ¿Propone entonces negociar con la UE como dice Marine Le Pen?
R. Empieza usted mal con esa comparación. Ella habla del Frexit, pero salir del euro multiplicaría por seis la deuda de Francia. Y el euro se hundiría.
P. ¿Pero quiere o no salir del euro?
R. Lo que hace falta es que Francia recupere su libertad. Ya lo hemos hecho varias veces en nuestra historia.
P. ¿Y qué pasará?
R. La deuda griega no será devuelta jamás. La deuda española, tampoco.
P. Pero es el dinero de los jubilados…
R. Pobres… Veamos: la deuda pública está en los bancos privados, que la transforman en títulos que venden a los particulares. De alguna manera, con las compras de deuda que está haciendo el BCE, es garante de esa deuda. Por tanto, el riesgo lo corre el BCE. Y cuando llegue la catástrofe dirá que nadie lo vio venir. Como en 2008.
P. ¿Cuál es su alternativa?
R. Debemos eliminar la deuda pública. Se puede dejar de pagar para que los Estados puedan ejercer como actores del desarrollo. El paternariado público-privado, que se ha ensayado, es la ruina. Y hay que fomentar una política de la demanda. Y si no, habrá violencia.
P. ¿Se siente próximo a Podemos?
R. Sí, cercano.
P. Usted ha hecho comentarios positivos sobre Rusia, ahora acusada de interferir en las elecciones estadounidenses.
R. No lo creo. Lo que veo es que los europeos están muy preocupados de si los rusos han espiado a los americanos, pero no veo a los europeos preocupados de que los americanos nos espían. Estoy muy preocupado por el clima malsano antirruso que observo en Europa. Los rusos son aliados históricos.