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10 de junio de 2018

Teniente general Pampols: «Con un salafista yihadista no se puede negociar, solo aniquilarlo»


Teniente general Pampols: «Con un salafista yihadista no se puede negociar, solo aniquilarlo»

El teniente general Francisco José Gan Pampols, máximo representante de las Fuerzas Armadas en la Comunitat Valenciana advierte que esta guerra "va a ser larguísima"

  • El teniente general Francisco José Gan Pampols, máximo representante de las Fuerzas Armadas en la Comunitat Valenciana, durante los "Desayunos de la Agencia EFE. EFE/Manuel Bruque
    El teniente general Francisco José Gan Pampols, máximo representante de las Fuerzas Armadas en la Comunitat Valenciana, durante los "Desayunos de la Agencia EFE. EFE/Manuel Bruque

Valencia.
Tiempo de lectura 4 min.
09 de junio de 2018. 17:14h
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El teniente general Francisco José Gan Pampols, máximo representante de las Fuerzas Armadas en la Comunitat Valenciana, asegura que con un salafista yihadista "no se puede negociar" y cuando ya están implantados en una zona "lo único que se puede hacer es aniquilarlos" y, aunque defiende la prevención y el control como arma para luchar contra este terrorismo, advierte que esta guerra "va a ser larguísima".
En los "Desayunos de la Agencia EFE en el Colegio de Abogados de Valencia", el máximo responsable del Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad defiende que el salafismo yihadista se está extendiendo de forma "globalizada" y que, para atajarlo, hay que controlar las prédicas en las mezquitas, trabajar en la socialización de los individuos y controlar las redes y los flujos económicos.
"Con un salafista yihadista no se puede negociar. Es imposible porque no hay un elemento común, una zona de aproximación, está la subyugación o la eliminación, eso es lo que pretenden" con quien no comparta sus creencias.
Preguntado sobre si solo se les puede vencer con las armas, el también jefe del Cuartel General de Rápido Despliegue de la OTAN en Bétera, asevera que "en primer término sí: cuando los tengas implantados, lo único que puedes hacer es aniquilarlos y a partir de ahí atacar sus raíces".
"Ante un salafista yihadista decidido a actuar y armado lo único que se puede hacer es abatirlo o intentar capturarlo, pero ten la certeza de que si puede actuar, actuará, y lo hará de la forma más dolorosa y causando el mayor daño posible", alerta.
Gan Pampols incide en que "el yihadismo 3.0 se ha extendido" y es un "fenómeno global" presente en países como Irak, Siria o Nigeria, así como en Malasia, Indonesia, Pakistán, India, algunas zonas de Sudamérica y los países del Sahel (Mauritania, Senegal, Mali, Níger, Chad, Sudán y Somalia), países "susceptibles de radicalización" porque han perdido los medios de subsistencia tradicionalmente agrarios ante la influencia del cambio climático y porque "el radicalismo supone una fuente de ingresos".
El militar asegura que en Occidente el problema es de personas musulmanas de "segundas y terceras generaciones", en algunos casos arraigadas, pero que experimentan "procesos de radicalismo exprés" quizá porque "no tienen sentido de pertenencia a una sociedad", ya que "no se ha hecho el tránsito de los valores tradicionales a los actuales".
Explica que valores como la democracia o la diferencia entre la vida pública y la privada no existen en el Islam radical donde solo hay una forma de regirse, una comunidad y un ideal, lo que "llevado al radicalismo, les lleva a la aniquilación del adversario".
Para atajarlo primero "hay que tener conciencia del problema y no demonizar" solo por llevar hiyab o tener barba, impedir "que vivan en guetos aislados", controlar su socialización en los colegios, "obligarlos a que, sí o sí, compartan los valores de la sociedad democrática" y "controlar la prédica de las mezquitas" porque el límite de la libertad de culto es "el respeto a los principios básicos de la convivencia".
Gan Pampols considera también que intervenir sobre las creencias de un país tercero "es el camino más corto para radicalizar" y añade que "tiene que ser el propio país quien entre en las reglas del juego, y esto es muy complicado".
España, resalta, es "receptor nato de musulmanes" pero con porcentajes de población menores que en países como Francia y con otro tipo de modelo pero señala que "es un país con un bajo nivel de radicalización".
Valora la "encomiable" labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y el Plan de Lucha contra la Radicalización Violenta que incide en que el proceso de integración "se base en el respeto a las creencias y la exigencia del compromiso", en el control de la prédica y en los procesos de radicalización en las cárceles.
"No se están haciendo las cosas mal pero hay que hacer más cosas", sostiene, y apunta a la necesidad de trabajar en la prevención de la radicalización "con el control constante de las redes" y sobre todo, "de los flujos económicos".
Indica igualmente que es "prácticamente atajar" la actuación de un "lobo solitario" salvo que se produzca un golpe de suerte, aunque recuerda que ese terrorista "siempre tiene alguien que lo radicaliza, hay una red detrás y no es flor de un día".
Afirma además que una de las grandes "vulnerabilidades" de Europa es su bajo índice de natalidad, sostenido en muchos casos por los nacimientos de hijos en las comunidades de inmigrantes de origen musulmán, lo que podría implicar el surgimiento de partidos islámicos.
"Es una tendencia y la única forma de poder acotarla es que la democracia tenga capacidad para defenderse y que, en ningún caso y por ningún tipo de votación, se pueda prescindir de la esencia democrática", como que los estados sean aconfesionales y las esferas públicas y privadas estén separadas, apunta.

3 de enero de 2018

Manuel Valls: "Los salafistas han apostado por Cataluña y no se habla de ello ahora"

Manuel Valls: "Los salafistas han apostado por Cataluña y no se habla de ello ahora"

Manuel Valls, ex primer ministro francés, ayer en Barcelona.
Manuel Valls, ex primer ministro francés, ayer en Barcelona. ANTONIO MORENO
El ex primer ministro de FranciaManuel Valls (Barcelona, 1962) recibió a EL MUNDO tras intervenir en un acto organizado por el Círculo de Empresarios. Valls, actualmente en el grupo parlamentario de Macron, se ha implicado a fondo en la campaña de lo que él llama la necesidad de volver al seny en su tierra natal.

¿Qué va a pasar si vuelven a ganar los independentistas como apuntan los sondeos?
Pase lo que pase, lo que Cataluña y España han vivido desde octubre ha cambiado las cosas. Se ha demostrado que el independentismo era un callejón sin salida. No había respaldo de los países europeos ni de las autoridades europeas y 3.000 empresas se han ido. Creo que el proyecto independentista ha fracasado y espero que el senyvuelva.
¿Se beneficiará el sur de Francia de las inversiones que se pierden en Cataluña?
Es verdad que la marca Cataluña y la de Barcelona están en peligro. Hay incertidumbre en el entorno económico y si se entra en un nuevo período en que no se sepa lo que va a pasar serán malas noticias para Cataluña, España y la Zona Euro. En cuanto a las inversiones, veo más posibilidades de que se dirijan a otras localidades españolas, pero atención, el dinero se mueve muy deprisa y estamos viendo en París a empresas que vienen de Londres tras el Brexit.
¿Está sufriendo también la marca España?
Ha sufrido más la marca Barcelona que la marca España y no sólo por el separatismo. Hay un tema en Cataluña del que no se habla que no se trata en la campaña que son los atentados de este verano. Tengo la impresión de que se han olvidado los atentados, como si hubiera sido sólo un mal momento, algo puntual. Murieron muchos en Barcelona y Cambrils, pero el plan era matar a muchos más, a centenares de personas. Si los terroristas no llegan a explotar en ese chalé, no sé dónde habrían ido los artefactos, si a la Sagrada Familia o adónde. Además, los autores de los atentados eran gente integrada, eran catalanes marroquíes. Los políticos catalanes deben reflexionar y entender que hay grupos terroristas que han decidido apostar por Cataluña. El salafismo busca sociedades que pueda dividir.
¿Qué información tuvo usted del salafismo en Cataluña?
Preocupante. Nuestros especialistas en Francia en terrorismo islamista están muy preocupados por los grupos salafistas en Cataluña. Todos las fuerzas de seguridad deben trabajar juntas, porque puede haber más atentados. Me dolió mucho, por cierto, que en la manifestación de Barcelona se silbara al Rey. La lucha contra el terrorismo debe anteponerse a problemas internos. En Francia no se silbó al jefe del Estado.
¿Es imaginable en Francia un proceso independentista como el que tiene lugar en Cataluña?
No creo que el modelo francés pueda dar lecciones o imponerse en Cataluña y España. Tengo claro que España es un Estado nación de los más viejos de Europa, como Francia. La Constitución de 1978 es muy moderna y muy progresista. Para los franceses es un disparate que una región que es un 20% de la riqueza española pueda decidir marcharse y tienen razón. No es sólo un problema de España, es un problema de Europa. Somos una federación de Estados naciones y si España se destroza a sí misma es una señal terrible para el resto de Europa en un momento de tensiones con el Brexit, con los populismos, con Rusia... El independentismo catalán podría tener seguimiento en el País Vasco, después en el País Vasco francés o en el norte de Italia. Su visión es muy egoísta, la de regiones ricas que se van. España nos importa a todos.
¿Puede haber algún Gobierno de Francia que reconozca alguna vez en el futuro una república catalana independiente?
No. Ningún Gobierno de Francia la reconocerá jamás. Francia necesita a una España reforzada para construir juntos los retos de la Unión Europea.
¿Influye Cataluña en la victoria de los nacionalistas en Córcega?
No. Córcega es una isla con 250.000 habitantes que necesita apoyo financiero del Estado. Los autonomistas han obtenido un resultado importante porque han representado una renovación de la clase política. Yo negocié un nuevo estatus para Córcega, pero ellos saben que hay líneas rojas. Por ejemplo, no va a haber cooficialidad de la lengua corsa con el francés. Eso es imposible.
¿Habría entregado ya Francia a Puigdemont si estuviera en París en vez de en Bruselas?
Es un tema judicial y no me gusta esa historia del supuesto exilio. Puigdemont y su Gobierno sabían perfectamente las consecuencias de sus actos, así que deben asumirlas. La Justicia francesa habría respetado a la española, por supuesto.
Tras tantos años en el socialismo francés, va a participar en un acto de Ciudadanos y no del PSC...
Ya no pertenezco al partido, pero respeto a mi familia política. Si el PSC me pide que acuda a un acto, iré. Iceta es inteligente y no es sectario. El sectarismo es lo peor de la izquierda. Rivera y Arrimadas representan una nueva generación. Me interesa el fenómeno Ciudadanos.

21 de junio de 2016

Cataluña alberga cerca de 80 mezquitas salafistas

La Gaceta

SE HAN DUPLICADO EN LA ÚLTIMA DÉCADA

Cataluña alberga cerca de 80 mezquitas salafistas

El jeque Saleh El-Maghamsi, durante su reunión en la mezquita de Cornellà, el 29 de mayo de 2016, en una foto extraída de su cuenta de Twitter.
El jeque Saleh El-Maghamsi, durante su reunión en la mezquita de Cornellà, el 29 de mayo de 2016, en una foto extraída de su cuenta de Twitter.
Uno de cada tres oratorios son de este movimiento islamista que defiende una interpretación radical del islam y se ha definido como la antesala o la justificación ideológica de la violencia. 
Gaceta.es
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Las mezquitas salafistas se han duplicado en la última década en Cataluña y ya son una de cada tres las que siguen este movimiento islamista en nuestro país. Así lo ha publicadorecientemente el diario El País, que recuerda que esta corriente defiende una interpretación radical del islam, que pide la instauración de un orden islámico universal y el regreso a las formas de vida de la época de Mahoma. Rechaza cualquier actualización o renovación de su religión.

Asimismo, informa de que según la policía catalana, hay 79 oratorios salafistas concentrados en su mayoría en las comarcas del Baix Camp y del Camp de Tarragona y en el sur de Barcelona, en Lleida y en Salt.
Destaca que entre las asociaciones que las aglutinan, a modo de paraguas, está la Federación de Asociaciones Culturales Islámicas de las comarcas gerundenses; la Asociación de Unión y Cooperación islámica de Lleida y comarcas; y la Comunidad Islámica Pastoral del Tarragonès.
Cuenta que los Mossos d’Esquadra siguen con atención el crecimiento de esta corriente, que se ha definido como la antesala o la justificación ideológica de la violencia. 
El citado diario especifica que no todo el mundo que asiste a un oratorio regido por una junta salafista tiene por qué seguir a pie juntillas el movimiento y que se calcula que un 5% de la comunidad musulmana (un total de 490.000 personas) en Cataluña sigue el movimiento salafista, según los datos que manejan los Mossos. En el resto de España hay 30 oratorios adscritos al movimiento, según datos del Ministerio del Interior.
El profesor y sociólogo Jordi Moreras detalla en ‘El País que en Cataluña nunca se ha definido una línea doctrinal concreta del islam, y que los salafistas aprovechan este desacierto para propagar un mensaje de la verdad, con el retorno a las esencias del islam verdadero. El profesor advierte de que el principal riesgo del salafismo es el "aislamiento social".
El diario añade que "hasta ahora, Cataluña no exporta figuras con gran tirón, que difundan la doctrina fuera” y que su papel en Europa sigue siendo menor si se compara, por ejemplo, con los Países Bajos. En todo caso, el profesor Moreras advierte de que "tarde o temprano aparecerá una figura de peso".