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2 de enero de 2019

El PP reparte 4.000 banderas de España en el día de la Toma de Granada


DÍA DE LA TOMA
El PP reparte 4.000 banderas de España en el día de la Toma de Granada

"Conmemorar no es en absoluto celebrar nada contra nadie", dice el presidente de los populares granadinos

EL PAIS - Sevilla 2 ENE 2019 - 17:33 BRST

Un hombre reparte banderas de España este miércoles, en Granada. TWITTER / ATLAS

El Partido Popular de Granada ha repartido este miércoles 4.000 banderas de España en el día de la Toma de la ciudad por los Reyes Católicos. La formación ha denominado esta acción un acto "simbólico" en defensa del "arraigo popular y tradicional" de la conmemoración y la "significación histórica" de la jornada como precedente del Estado moderno, según afirma en un comunicado.

Los populares han realizado el reparto en la puerta de Correos desde las 11.15, minutos antes de que comience el acto en el Ayuntamiento, para hacer partícipes a todos los granadinos "que quieren a Granada, que respetan sus tradiciones y que quieren conmemorar el día de la Toma en paz y concordia", según la nota difundida por los populares. En la exaltación de la celebración, el PP ha rivalizado con Vox, que ha ensalzado esta conmemoración por poner "fin a ocho largos siglos de Reconquista contra el invasor musulmán", según un tuit publicado en su Twitter.
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Para el presidente del PP de Granada y candidato a la alcaldía de la capital, Sebastián Pérez, "conmemorar no es en absoluto celebrar nada contra nadie". "Defendemos la necesidad de proteger la singularidad de un ritual que consideramos una reliquia histórica y que así queremos que se trasmita y enseñe a nuestros jóvenes y futuras generaciones", ha destacado.
El líder de los populares granadinos ha recordado que el 2 de enero de 1492 supuso para España "el nacimiento del Estado moderno y la unificación histórica de la península Ibérica". Por ello, Pérez ha exigido al PSOE que deje de "mirar con rencor y resentimiento" a "la historia, la cultura y la tradición". "Le exigimos al PSOE de Francisco Cuenca y José Entrena que deje de maltratar a Granada, que deje de humillar a los granadinos y que respete nuestras tradiciones como Granada respeta las tradiciones del resto de ciudades", ha defendido Pérez.

🇪🇸Hoy día de la Toma de Granada,repartimos banderas de España en la puerta de Correos!

Orgullosos de nuestra historia! #SíalaTomapic.twitter.com/nFlZpS0N2N
— Populares Granada (@ppgranada) 2 de enero de 2019

El presidente popular ha incidido en que "Granada está molesta de saber que hay quienes no defienden su cultura y su tradición como se hace en ciudades como Sevilla y Córdoba", en referencia al posicionamiento que en su día mantuvo el PSOE en el Gobierno de la Junta de Andalucía en contra de la declaración de la Toma de Granada como Bien de Interés Cultural para aspirar a entrar en el catálogo de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco en la línea de lo que han solicitado colectivos ciudadanos como Granada Histórica y Cultural.
"El PSOE está ignorando y ninguneando a más del 90% de los granadinos, que de forma abrumadora quiere que la fiesta de la Toma siga como algo que se ha celebrado con absoluta normalidad durante años", ha manifestado Sebastián Pérez. En Granada, "sin interrupción conocida", se participa desde 1493 en la conmemoración "del suceso acontecido en la mañana del día 2 de enero de 1492" en la que se tremoló en la Torre de la Vela de la Alhambra el Pendón Real de Castilla y se puso fin a la Reconquista y, con ello, a la Edad Media en España.

El Día de la Toma es una festividad que no está exenta de críticas y polémica, sobre todo por parte de grupos pro-derechos humanos y otros sectores creen que estos actos son "xenófobos" y "anacrónicos". A los actos oficiales, se suman otros alternativos. La plataforma Granada Abierta ha organizado en la Fundación Euroárabe un acto alternativo a la conmemoración de la Toma de la ciudad por los Reyes Católicos, que considera una "fiesta sectaria y excluyente" que debería ser sustituida en el calendario festivo local por el 26 de mayo, día de Mariana Pineda, "símbolo de igualdad y libertad". Además, la plataforma ciudadana Contra el 2 de Enero presentó en rueda de prensa el pasado sábado una manifestación contraria a la conmemoración de la Toma.

Un dispositivo especial de seguridad
Un dispositivo especial de la policía se despliega este miércoles para asegurar el normal desarrollo del día de la Toma de Granada. La junta de seguridad ha acordado no permitir ningún símbolo radical que pueda incitar a la violencia, así como cualquier instrumento de megafonía o bocinas, que serán confiscados. 

La policía local ha destinado a unos 70 agentes para dar cobertura a la plaza del Carmen y las zonas adyacentes, a la comitiva de autoridades civiles y militares y al entorno de la Capilla Real. Todo lo que ocurra en la plaza del Carmen será grabado por las cámaras de seguridad y la Policía Nacional hará seguimiento de las imágenes.


23 de julio de 2018

El ultraderechista Casado

EL ÁNGULO OSCURO

El ultraderechista Casado

La frustración del votante de derechas ha hallado consuelo con la elección de Pablo Casado

Juan Manuel de Prada
Actualizado:
En su Discurso sobre la situación de Europa, Donoso Cortés lanzaba una diatriba feroz contra Narváez y sus liberales moderaditos, convencidos de que la preocupación economicista bastaría para mantener la estabilidad de su gobierno. Donoso advertía que la «cuestión económica», siendo importante, debe ocupar un lugar subalterno en la jerarquía de preocupaciones políticas; y que anteponer la cuestión económica a las cuestiones políticas verdaderamente prioritarias, lejos de vencer el peligro de la expansión del socialismo, no hace sino darle vigor, porque el socialismo «es hijo del economicismo, como el viborezno, que nacido apenas devora a su madre, es hijo de la víbora». Donoso consideraba que la preocupación primera de un gobernante debe ser lograr «la unión de las inteligencias en lo que es verdad, la unión de las voluntades en lo que es honesto, la unión de los espíritus en lo que es justo». Y que cuando lo que es verdadero, honesto y justo es pisoteado, con la excusa de solucionar la cuestión económica, lo único que se logra es que los pueblos acaben alistándose en las filas de la revolución.
El error de Narváez denunciado por Donoso es el mismo que cometió Rajoy, que con su obsesión economicista se avino a «conservar» las leyes podridas de los socialistas, provocando entre sus votantes frustración, hastío y desencanto. Y dando alas a otras formaciones igualmente incapaces de defender lo que es verdadero, honesto y justo; pero dispuestas a camelar a los votantes de derechas desencantados con aspavientos y pichabravismos varios. La frustración del votante de derechas ha hallado de repente consuelo con la elección de Pablo Casado, que promete volver a hacer política, frente a una progre reprimida como Soraya Sáenz de Santamaría, que pretendía conducir a la derecha española hacia el redil eutanásico. Para evitar este final indecoroso, los compromisarios del Partido Popular han elegido sin rebozo a un hombre con un currículum de tócame Roque que, sin duda, alimentará algunos escandaletes mediáticos durante los próximos meses. Pero si el doctor Pedro Sánchez puede viajar tan pichi en avión oficial para asistir a conciertos de rock, después de doctorarse con una tesis de aire negroide (aunque el negro tenga alma -y camiseta- blanca), ¿por qué no va a poder Pablo Casado liderar la derecha con su currículum de tócame Roque?
En los últimos días, Pablo Casado se ha movido flanqueado por Adolfo Suárez Illana, lanzando así un recado demoledor a los naranjitos que han querido por todo el morro apropiarse del legado de su padre y que, de repente, se han quedado desdibujados y fuera de foco. Resulta, en verdad, irrisorio que la izquierda se esté esforzando en caracterizar a un hombre tan moderadito como Pablo Casado, que no hace otra cosa sino invocar los «consensos de la Transición», como un ultraderechista furioso, tan sólo porque haya osado pronunciarse tímidamente contra la memoria histórica de los comisarios políticos o contra la ideología de género. Con su histerismo, la izquierda revela su temor a una derecha que no se limite a solventar la cuestión económica, mientras se allana ante los paradigmas culturales de la izquierda, como hasta ahora ha hecho siempre, lo mismo con Rajoy que con Aznar. Sospecho que ese temor de la izquierda se revelará, a la postre, infundado; pues, para lograr «la unión de las inteligencias en lo que es verdad, la unión de las voluntades en lo que es honesto, la unión de los espíritus en lo que es justo» se necesita algo más que invocar el «consenso», que es el punto de encuentro de los hombres sin principios. Otros lo llaman «centro»; y es el cebo en el que tarde o temprano acaban picando todos los líderes de la derecha, por hacerse perdonar (en vano) su pecado original.

Juan Manuel de PradaJuan Manuel de PradaEscritorJuan Manuel de Prada

22 de julio de 2018

El día que el PP abandonó su viaje al centro



El día que el PP abandonó su viaje al centro
Los compromisarios respaldan el giro a la derecha de Casado: "Hemos vivido demasiado tiempo arrinconados por lo políticamente correcto"



EL PAIS -  Madrid 22 JUL 2018 - 17:01 BRT

Pablo Casado, en Alsasua, durante la campaña de las primarias del PP. EFE / ATLAS

Alfonso Guerra, con esa habilidad tan suya de descalificar a los adversarios, solía preguntarse: "¿De dónde vendrá el PP, que lleva tantos años viajando al centro?". Ese largo viaje, real o simulado, que le sirvió tanto a José María Aznar como a Mariano Rajoy para superar los 10 millones de votos en las elecciones generales de 2000 y 2011, ha sido cancelado. El sábado, durante su encendido discurso ante los 3.000 compromisarios del XIX Congreso del Partido Popular, Pablo Casado resucitó las viejas consignas de la derecha española y el auditorio, tan frío durante la intervención anterior de Soraya Sáenz de Santamaría, tan desanimado desde la moción de censura de Pedro Sánchez, tan preocupado por la amenaza creciente de Ciudadanos, se puso en pie desde el minuto cinco y ya no dejó de aplaudir hasta el final. Aquel joven de 37 años propuso a la militancia que se sacuda los complejos, que se quite el traje de lo políticamente correcto —que tantas arrugas le ha hecho siempre al PP— y que salga a "reconquistar" el orgullo perdido. Dicho y hecho. "El viernes a las siete de la mañana cogí el tren a Madrid amargado y ahora vuelvo a casa feliz", confiesa Carlos García Llevet, concejal del PP en Esparreguera (Bajo Llobregat).

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El día anterior, de camino a Madrid, García Llevet se encontró en el tren a otros compromisarios catalanes. La charla en el bar no pudo ser más sombría.

"Estábamos decaídos", recuerda, "y también muy cabreados con el PP de Madrid porque no estaba defendiendo a los españoles en Cataluña, y eso nos había pasado factura en las autonómicas del 21 de diciembre. Que no consiguiéramos ni grupo parlamentario es deprimente". Ya en el Congreso, dice el concejal de Esparreguera, el discurso de Sáenz de Santamaría no mejoró las cosas: "Ella nos dejó fríos, pero en cambio el discurso de Pablo Casado fue magnífico. Fíjese lo que le digo: yo milito en el PP desde 1986 y nunca había visto un discurso tan emocionante. Me emocioné. Era nuestro discurso. El de la unidad de España".

Unas horas antes, justo después de la elección de Pablo Casado y mientras los compromisarios abandonan el hotel de las afueras de Madrid donde se ha celebrado el Congreso, la diputada catalana Andrea Levy explica en una sola frase la clave de la victoria de Casado, por qué su discurso puso en pie a los compromisarios propios y extraños: "Hemos vivido demasiado tiempo arrinconados por lo políticamente correcto". Según Levy, el PP "ha estado volcado simplemente en la gestión de Gobierno desde el punto de vista administrativo" y se ha olvidado de la política, "de la conexión emocional" con sus votantes. La diputada admite que la conexión de Casado con los compromisarios se estableció porque "su discurso se acerca más al imaginario colectivo del PP, basado en ideas de derechas, aunque eso no tiene por qué implicar una derechización". Tanto la diputada catalana como la gran mayoría de partidarios de Casado confiesan que el regreso a las esencias del PP de Manuel Fraga y de José María Aznar busca también un objetivo práctico: cortar la hemorragia de votos —el PP obtendría hoy la mitad de los obtenidos en 2011— y recuperar a los votantes que se han ido a Ciudadanos e incluso a Vox. Y añade: "Cuando los partidos no son vistos como herramientas que cubren las demandas sociales de los ciudadanos, surgen plataformas alternativas como puede ser el caso de Trump. Tenemos que empatizar con las demandas sociales que podamos recoger bajo nuestras siglas".

La tarde anterior, unos minutos después de que Mariano Rajoy pronunciara su discurso de despedida, un relevante cargo del PP expresa su gran inquietud por la deriva que puede tomar el partido. Aunque aún falta un día para el ya famoso discurso del nuevo presidente, el compromisario hace la fotografía de lo que está a punto de suceder: "El PP utilizó en el pasado un discurso de confrontación. Lo que no puede ser es que volvamos a políticas de los 90 cuando España está en 2018 y cuando el mundo se ha transformado. Y cuando son objetivamente mentira. El PP no tiene un problema de reubicación ideológica. El gran éxito del PP es que es un partido que abarca un gran abanico ideológico y solo desde el entendimiento de esa pluralidad se puede ensanchar la masa social, la masa electoral. Y también porque a través de esa moderación se debe templar a la sociedad. Porque una de las responsabilidades que tenemos los políticos es el de templar los ánimos, no el de excitarlos. El discurso de Pablo, de quien rodea a Pablo y de la trastienda de Pablo, que sin duda alguna está vinculado con el aznarismo, con FAES, busca tensar el partido popular para conseguir la victoria interna y posteriormente tensar España también para conseguir la victoria. Esto es un gran peligro".

Un día después, el discurso de Pablo Casado es tal como había imaginado el compromisario. "Hay una tentación que acecha al PP", advierte, "y es la de agarrarse a un discurso populista que enarbola símbolos para patrimonializarlos y utilizarlos en contra de otros. Porque hay dos formas de utilizar los símbolos.

Legítimamente, como algo positivo, o para atrincherarte y que la gente se meta en tu trinchera. Se está emitiendo un discurso erróneo. El problema del PP no es un problema de principios y valores, sino del desprestigio que nos ha dejado la corrupción. No creo que nadie nos haya dejado de votar por no reformar la ley del aborto de Zapatero…".

Otros compromisarios sostienen que no hay peligro de una derechización. Que Casado ha evolucionado, que en ese nuevo PP de las esencias tienen que caber todos, que es importante reafirmar los principios, pero que hay asuntos sobre los que es imposible la marcha atrás, porque están consolidados y son derechos asumidos. El nuevo presidente, aseguran, "será pragmático y se dejará rodear y aconsejar por mucha gente. Que algunos de sus colaboradores, como Javier Maroto y Andrea Levy, pertenecen al ala más moderna y joven del PP y que no permitirán un regreso a posiciones ultramontanas como las de Hazte Oír.

Una noche larga

La noche del viernes al sábado va a ser larga. Sobre todo para los dirigentes y para los miembros de los respectivos equipos. Están alojados en el hotel y aprovechan sus salas para mantener reuniones internas y, sobre todo, para intentar rebañar votos in extremis. Por parte de Pablo Casado, la negociación la lleva el diputado murciano Teodoro García y el vitoriano Javier Maroto, y por parte de Soraya Sáenz de Santamaría, su eterno número dos, José Luis Ayllón, y el gaditano Antonio Sanz.

También juega un papel relevante Javier Arenas, a quien los partidarios de Casado temen como al diablo por su habilidad y su experiencia. Tienta a los no convencidos y ofrecen un voto a cambio de la nueva ejecutiva. Las malas lenguas dicen que, en la reunión que mantuvieron los candidatos en la sede de la calle Génova para ver la posibilidad de una candidatura única, Casado pidió a Sáenz de Santamaría que en el discurso del sábado ninguno desvelase cuál sería el organigrama para poder negociar luego la integración. "La lectura que nosotros hacemos", explica un partidario de la exvicepresidenta, "es que Pablo le ha ofrecido tanto a tantos que si se conoce su candidatura la gente a la que le ha ofrecido algún cargo se daría cuenta del engaño".

Es un juego de estrategia y nervios. Uno de los dirigentes del PP cuenta que ha recibido una llamada del alto cargo del PSOE que se encarga de la seguridad del Congreso: "Me ha dicho en tono de broma: si quieres te mando más policías, que vosotros sois nuevos en esto, pero yo sí sé lo que son unas primarias…". La sangre no llega al río, sobre todo porque, cinco minutos después de subirse al escenario, Casado convierte su discurso en un mitin y enciende al auditorio. Las estimaciones de unos y otros calculan que el joven político ha conseguido con su intervención 200 o 300 votos más de los previstos. Uno de los hombres que ha sido pieza clave en la campaña de la exvicepresidenta reconoce que el golpe ha sido terrible: "Soraya aún tiene que masticar las razones de una derrota que ha sido muy dura, porque ella realmente creía que iba a ganar, y al final perdió por esa lealtad a la ideología de Mariano Rajoy y por una intervención que fue buena parlamentariamente si hubiera estado en el Congreso pero Casado estuvo más acertado, porque hizo un mitin pero para compromisarios del PP. Al final del acto se produce una escena que pasa inadvertida pero que es muy elocuente. Juan Manuel Moreno, el líder del PP en Andalucía, afín a Sáenz de Santamaría, se acerca a Pablo Casado y lo abraza. Durante unos segundos, se hablan al oído.

— Tenemos que ponernos a trabajar ya. No habrá ningún problema para tu gente en Madrid.

— Ni para la tuya en Andalucía. Tienes mi palabra.

Son las tres de la tarde del sábado 21 de julio y la era Rajoy ha terminado. En el Gobierno y en el PP. Se marcha sin subir al escenario ni hacer declaraciones. Pablo Casado, su sucesor, pide un último favor a los compromisarios: "Cuando volváis a casa, contad lo que ha pasado aquí".


1 de junio de 2018

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno tras ganar la moción de censura a Rajoy


Pedro Sánchez, presidente del Gobierno tras ganar la moción de censura a Rajoy
El Gobierno debe presentar la dimisión de forma inmediata y la presidenta del Congreso informará al Rey sobre el resultado de la votación

EL PAIS -  Madrid 1 JUN 2018 - 18:03 BRT

Rajoy y Pedro Sánchez se dan la mano en el Congreso. PIERRE-PHILIPPE MARCOU | VÍDEO: ATLAS AFP
VOTOS A FAVOR:180
VOTOS EN CONTRA:169
ABSTENCIONES:1
ESCAÑOS 350 / MAYORÍA ABSOLUTA 176
IN ENGLISH
Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, promete este sábado el cargo de presidente del Gobierno ante el Rey, que firmó este viernes el decreto del nombramiento después de que la presidenta del Congreso de los Diputados le comunicara su investidura al lograr que prosperara la moción de censura presentada por su partido contra Mariano Rajoy. El líder socialista, que es el primer vencedor de una moción de censura en España, ha conseguido reunir los apoyos de los diputados de su grupo parlamentario, Unidos Podemos, ERC, PNV, PDeCAT, Compromís, Bildu y Nueva Canarias para descabalgar al Ejecutivo del PP, ocho días después de que el partido fuera condenado por la trama Gürtel.

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El candidato obtuvo 180 votos (cuatro más de los necesarios, el 51,4% de la Cámara) tras un debate en el que Rajoy rechazó dimitir a ofrecimiento del candidato para detener la iniciativa. Rajoy, que se ausentó durante la tarde del jueves del debate, llegó a la Cámara antes de la votación y fue recibido con una furia de aplausos por la bancada popular. En una breve intervención, consideró un honor haber presidido el Gobierno. “Y dejar una España mejor que la que encontré. Ojalá mi sustituto pueda decir lo mismo”, asestó antes de que se suspendiera la sesión para proceder a la votación. En la última réplica de Sánchez al portavoz del PP, Rafael Hernando, el candidato ha dicho que cuenta con su respeto “como expresidente de España.” Hernando ha comparado a Rajoy con Adolfo Suárez, que dejó el Gobierno por “un acoso similar”.

Rajoy ha sido el primero en saludar a Sánchez después de la votación entre los aplausos de los grupos que han apoyado la moción, mientras los diputados de Podemos reclamaban su mérito con gritos de “Sí se puede”. Posteriormente, Sánchez ha saludado a todos los miembros del grupo socialista y a los dirigentes de los partidos que le han respaldado, entre ellos Pablo Iglesias, Aitor Esteban, Carles Campuzano, Joan Baldoví y Joan Tardà.

La presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, ha comunicado el resultado al Rey, y el Gobierno presentará su dimisión, siguiendo el artículo 114.2 de la Constitución. El jefe del Estado ha firmado el decreto por el que se nombra a Sánchez presidente del Gobierno, que se publicará este sábado en el Boletín Oficial del Estado. La toma de posesión ante Felipe VI puede producirse este sábado y luego Sánchez procederá a nombrar los ministros de su gabinete.

En tono muy corrosivo, el portavoz parlamentario del PP, ha dejado claro que la oposición de su partido será inflexible y que, además, cuenta con la mayoría en el Senado para poner palos en la rueda del nuevo Ejecutivo. Sánchez ha deseado al PP que se comporte con el Gobierno con la misma lealtad con la que lo hizo el PSOE desde la oposición. Hernando, como lo hiciera el jueves Rajoy, ha empleado toda la munición a su alcance para desacreditar la moción de censura, que considera basada “en una manipulación de la sentencia” del ‘caso Gürtel’, que certifica que el PP se financió con una caja B en su sede central.

Hernando se refirió a las turbulencias que la moción causa en la estabilidad que necesita España ante la situación complicada de Europa y la tensión territorial de Cataluña, así como los problemas que puede añadir un nuevo gobierno en manos de “la izquierda irresponsable y temeraria”. Como Rajoy, recuperó todas las corruptelas y sospechas que salpican al PSOE. Ahondó en la falta de legitimidad de Sánchez para acceder al Gobierno sin ser diputado ni tener el aval de las urnas y criminalizó los apoyos “populistas”, “golpistas” y de “los viejos amigos de ETA” que sustentará su “gobierno Frankenstein” con sus presuntas hipotecas. “¿Va a poder mirar a las víctimas de ETA a la cara?”, inflamó. La reacción de Sánchez fue tajante recordándele que forma parte de “una organización que ha sufrido el zarpazo del terrorismo.

El diputado popular también ha dirigido palabras al PNV, partido con el que ha reconocido que se equivocó: “Van ustedes por muy mal camino”. Pero sobre todo, a Ciudadanos. Hernando ha acusado a Rivera de “colaborador necesario de esta moción”, con “acusaciones falsas al Gobierno”. “Ha contribuido a desestabilizarlo pidiendo elecciones anticipadas”, ha señalado mientras el líder de Ciudadanos protestaba en su escaño. “No hiperventile, señor Rivera”, le ha indicado. Hernando le ha reprochado que no intentara una mayoría en Cataluña “para echar la culpa a Rajoy” y lo ha acusado de actuar como cómplice en Andalucía con el PSOE. “Se ha manejado con una notable incompetencia”, ha rematado.

La portavoz parlamentaria del PSOE, Margarita Robles, que ha iniciado la segunda jornada de debate, ha incidido en la necesidad de la regeneración para justificar la moción después de que el Gobierno no asumiera responsabilidades. Robles ha reconocido las dificultades a las que se enfrenta el nuevo Gobierno, pero ha confiado en que lo va a hacer “con humildad, con ilusión esperanza y diálogo”. La portavoz ha tenido palabras de recuerdo para Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba y María Teresa Fernández de la Vega. Sánchez ha destacado su “orgullo de pertenecer al PSOE” y ha subrayado los objetivos de “estabilizar socialmente el país y atender las urgencias sociales postergadas por el PP”.

La clave de moción ha sido PNV, que tras apoyar los Presupuestos de Rajoy hace apenas diez días, decidió respaldar la moción presentada por el PSOE alegando que el mantenimiento del PP en el Gobierno no garantizaba la estabilidad en España. Para sumar al PNV y a los partidos soberanistas a la moción, el líder socialista se comprometió a respetar los Presupuestos de Rajoy y a abrir un proceso de diálogo con el Govern de Cataluña (en el marco de la Constitución y el Estatuto). Asimismo, se mostró dispuesto a convocar elecciones, aunque sin precisar la fecha.

El líder socialista es a partir de este sábado el séptimo presidente de la democracia española y carecerá de voto en el Congreso al no ser diputado. Sánchez ha completado en un año un recorrido sorprendente: en mayo del año pasado recuperó el liderazgo del PSOE tras ganar unas primarias y meses después de verse defenestrado por una disputa interna. Ahora se dispone a presidir el Gobierno sin haber ganado las elecciones, sin ser diputado y con el exiguo apoyo de sus 84 escaños.
Culmina así una semana en la que el resultado de la moción de censura estuvo en el aire hasta el último momento y que llegaba marcada por la sentencia del caso central de Gürtel, conocida el jueves de la semana pasada, en la que se condenó al PP a pagar más de 245.000 euros como "partícipe a título lucrativo" de la trama, se considera probado que hubo una caja B en el partido desde 1989 y se impone una pena de 33 años de prisión al extesorero Luis Bárcenas. Además, el texto de la Audiencia Nacional cuestiona la credibilidad del testimonio de Rajoy como testigo del caso.