Mostrando entradas con la etiqueta Compañia de Jesús. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Compañia de Jesús. Mostrar todas las entradas

17 de octubre de 2018

Superior Geral dos Jesuítas: O Papa não é o chefe da Igreja universal





Superior Geral dos Jesuítas: O Papa

não é o chefe da Igreja universal

Por Walter Sánchez Silva




Pe. Arturo Sosa na coletiva de imprensa de segunda-feira sobre o Sínodo no Vaticano. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa

22 de marzo de 2018

EL PROBLEMA DE LOS JESUITAS, CLAVE DEL ACTUAL PONTIFICADO

Como Vara de Almendro

EL PROBLEMA DE LOS JESUITAS, CLAVE DEL ACTUAL PONTIFICADO. 13 de Marzo de 2018, 5º aniversario de la elección de Francisco


mm
Mañana, 13 de marzo, se cumple, D.m., un lustro de la subida a la Cátedra de Pedro del jesuita Jorge Mario Bergoglio, Francisco I. En estos 5 años nos hemos hecho una idea de lo que este pontificado significa de destrucción para la Iglesia de Jesucristo. Su elección dejó pasmados a muchos conocedores del 4º voto de los jesuitas, además de los ya consabidos votos de pobreza, castidad y obediencia. Este 4º voto consiste en la obediencia irrestricta al papa, sea el que sea, pero sabiendo que nunca un jesuita podría ser papa. Por tal motivo, y para entender el porqué de esta siniestra elección, rescatamos el fabuloso artículo que compartimos seguidamente, y que nos da una idea de lo que a todas luces ha sido planificado desde hace muchos años: un pontificado a todas luces extraño e inquietante, pues contraviene como ya dijimos el 4º voto como principio jesuitico.
El artículo, publicado en 2015 y revisado en 2016, es de una actualidad arrolladora y aclara con mucho discernimiento el momento en que se encuentra la Iglesia, Esposa de Jesucristo. Momento sangrante pero esperanzador, momento que separa el trigo de la cizaña. Les invitamos a no perderse este escrito de nuestro estimado colaborador, Marc Vincent, pues su contenido es realmente una joya. Un escrito que, por otra parte, atrapará al lector de principio a fin.
El equipo de Como Vara de Almendro.

Mucho se ha escrito sobre la llegada del pontífice Francisco, sobre sus ideas, pero generalmente se deja a un lado la cuestión jesuita, que entendemos está en el centro de una falsa reforma de la iglesia en marcha.
Adquieren ahora todo su valor revelatorio los hechos que marcaron el enfrentamiento de los papas con la compañía de Jesús, en especial la suspensión de la dirección de la Compañía por el Papa Juan Pablo II (ver La suspensión del padre Arrupe).
Pero en 2008, 25 años después, volvieron las ideas de Arrupe a tomar la dirección de la Compañía en la persona de su general Adolfo Nicolás. El generalato de Arrupe estuvo tras la persecución interna a los jesuitas que intentaron resistir las reformas de los años inmediatamente posteriores al Concilio, pero lo mismo ocurrió con muchas otras órdenes religiosas y en muchas diócesis: se apartó sin contemplaciones a los no conformes con los cambios, una onda inmensa los apartó de las direcciones de órdenes y cargos provinciales, colegiales, curias, etc.
En el caso de Arrupe es una paradoja que rompiera con el espíritu de autoridad que los generales de la orden habían tenido hasta entonces y que “entendiera” a los objetores modernistas, (justo los que desvirtuaron el culto al Corazón de Jesús, de mandato divino) pero que después dejara que se barriese de los puestos directivos a quienes querían ser fieles a la tradición, en todo el mundo. Una praxis que harían suyas el resto de las órdenes, siempre apelando a que el método reformador era del todo inspiración del Concilio. Los ejecutores creían estar sirviendo a Dios fidelísimamente.
Padre Pedro Arrupe, S.J. español. Ocupó el cargo de 28° prepósito General de la Compañía de Jesús desde 1965 hasta 1983.
Las congregaciones generales 31 y 32, llevaron a la Compañía hacia nuevos destinos, uno de cuyos resultados más extremos fue la acción política en Latinoamérica. Pablo VI se mostró sobrepasado por su dinámica y el buen Juan Pablo II pretendió poner el remedio que sabemos. Pero eran miles los jesuitas capturados por las nuevas ideas y métodos, en su forma más radical o bien en el conformismo de la impotencia; ninguna de las instituciones jesuitas, en especial las universidades, cambió sus pautas, demostrándose impotentes enteras conferencias episcopales, como la española, que intentó quitar a alguna su calificación de católica. Y es que cientos de universidades y colegios jesuitas, dejando a un lado entramados económicos, son un emporio de facto imposible de remover.
La gravedad de la situación ya no iba a verse revertida por las medidas de simple cambio en el mando. La Compañía en su mayoría ejecutiva iba por libre, violando colectivamente el cuarto voto, el de obediencia especial al Papa; la desobediencia ha sido completa, alimentada por la impotencia de las buenas jerarquías. Pero solo ha sido la más visible, en el resto de las órdenes la salida de la catolicidad ha sido también manifiesta.
La Compañía había cerrado filas en realidad frente a Juan Pablo II y el posterior Papa Benedicto, considerados ambos auténticas bête noirs. Ambos estuvieron en la primera reunión que tuvo lugar en 1980 para debatir el futuro de la compañía, el primero en cuanto papa y el segundo en cuanto prefecto de la congregación de la Fe; en esa reunión descrita por Malaquías Martin, quien fuera secretario del cardenal jesuita Bea, se adivina la oposición de dos protectores de la Compañía de Arrupe, férreos con guante de romanitá, Casaroli, secretario de Estado y… Pironio, prefecto de los Religiosos, argentino con ascendencia italiana, ¡que sería el promotor inicial del actual pontífice! Reunión no propuesta por Juan Pablo II, pero solicitada para sondear las intenciones del Pontífice que ponderaba seriamente la disolución de la compañía, y que se quedó en un simple cambio de general de la orden.
Esto no produjo un cambio de rumbo en los jesuitas dominantes, en sus universidades, en sus teólogos y en su praxis. Es más, puede decirse que con el actual pontífice están en plena reforma de la iglesia, un pontífice que fue promovido a cardenal en 2001 y ya antes promovido a obispo por grandes heterodoxos de la iglesia argentina, en especial Pironio que fue el artífice del CELAM, de Medellín, en 1968 que marcó la consagración prioritaria a los pobres, entendidos no como pobres de espíritu sino como pobres materiales, víctimas de opresores a los que era necesario combatir y quitarles sus posesiones para dárselas a esos pobres.
En todo ese clima brilló la carrera del actual pontífice, que lleva igualmente el programa de la prioridad absoluta de la compasión por los pobres materiales que obligaría a establecer la justicia, que no se dice cómo llegará, pero es obvio -tras la praxis de estas décadas en Latinoamérica- que contiene un sobreentendido: el despojamiento de los beneficiados y el reparto de sus riquezas (sin nombrar al marxismo para no dar mala imagen). Una pseudopolítica evangélico-compasiva, que al final exige también poner muchos muertos en el camino, porque los ricos no se dejan arrebatar lo suyo tan fácilmente, menos si cuentan con ejércitos particulares. Por eso es que Jesús no disputó un milímetro a los terratenientes ni puso por delante de todo la justicia social, sabía que hacerlo era condenar a la muerte a muchos (justo lo que hacían sus enemigos fariseos cuando levantaban sublevaciones). Primero hay que cambiar los corazones de los ricos endurecidos, ablandarlos con el calor de la santidad y sólo después repartirán (véase el caso de Zaqueo el rico recaudador). La justicia social está muy bien, pero no debe ser punta de lanza sino que es un fruto que ha de llegar por maduración.
Evangelizar requiere por tanto un recto orden, un inteligente orden espiritual, si esto no es así no hay evangelización sino contubernio títere con las némesis que demandan sangre, por más que se revistan de jerarquía.
Y en el cónclave que eligió Benedicto apareció en escena el cardenal Bergoglio, que estuvo a punto de hacerse con el Papado. Bergoglio tenía una línea durante su mandato en Buenos Aires que se entendía como personal, pero estaba del todo en consonancia -no podía no estarlo- con el progresismo de la Compañía, era una teología del pueblo, variante de la teología de la liberación, no promotora de rebelión armada pero situada en una línea gris.
Los católicos argentinos que se opusieron lo hicieron con un lenguaje tan violento que los desacreditó, como ocurre siempre con los vindicadores antimodernistas, que caen en la cólera como régimen por defecto.
Podemos entender que con Bergoglio, la Compañía ha ocupado Roma finalmente pero… hay dos papas y eso evidencia una realidad: que los jesuitas se pensaron como orden al servicio del Papa, y ahora dirigen la iglesia. Puede parecer una nimiedad, pero es un hecho bien revelador que Benedicto fue destronado por una conspiración gravísima interna en la iglesia, para enseguida producirse que el Papa al que se debía el cuarto voto era sustituido precisamente ¡por un jesuita! Puede verse que se ha producido lo que se había planeado: de no copar el pontificado, la compañía tal cual ha sido reformada estaba en permanente peligro de disolución.Y no se trataba ya sólo de protegerse ocupando el papado, sino de extender el nuevo espíritu de la Compañía a toda la iglesia, bien que una parte inmensa de la misma ya pertenecía de hecho a sus ideas.
Benedicto al dejar su cargo se expresó convencido de que eso era lo mejor para la iglesia, no explicó porqué, dejó que se sobreentendiese que era por sus limitaciones físicas, pero en realidad fue porque, como en todo acoso, la víctima entiende que es ella el problema, porque eso le gritan sus perseguidores. Los derrotados de la era de los 80 no iban a perdonarle ser la mano derecha, la base intelectual de Juan Pablo II y de la última iglesia de la firmeza contra la desviación. Si ya Juan Pablo II tuvo que contemporizar, porque ya no había operación quirúrgica posible ante la inmensidad de la metástasis en los poderes eclesiales, el papa Ratzinger sólo podía optar a la agonía, con todos sus enemigos rodeándole, y así finalmente Ratzinger-Benedicto entendió que una vez fuera cesarían las persecuciones y escándalos, fruto de la ferocidad de sus enemigos, a la vez enemigos de la auténtica iglesia, y que realmente no había otra salida. Lo entendía ya en 2010 como se ha puesto de manifiesto, y el empuje final acabó echándole a la cuneta. Por eso, no cabe esperar su vuelta, lo que sólo pueden esperar piadosamente quienes ignoran la situación real, y mejor que no lo sepan, que sigan siendo almas en una sana ingenuidad, como niños que ignoran del todo los problemas de sus mayores.
Pocos libros se han escrito sobre el problema jesuita, y los dos principales lo fueron en los años 80: “Jesuitas, Iglesia y marxismo”, de Ricardo de la Cierva, y “Los jesuitas, su traición a la iglesia”, del ex jesuita Malachi Martin; en su momento fueron denostados como libelos, pero ahora toda aquella información permite cuadrar para los que no hemos tenido funciones eclesiásticas, el porqué de la situación actual.
El ex jesuita Malachi Martin, autor de “Los jesuitas, su traición a la iglesia.”
Todo lo anterior lo hemos escrito sobre una base de razonamiento que no deja de ser humano, sometido a falibilidad natural, pero es que las profecías no dejan lugar a dudas: Catalina Emmerich profetizó la era de los dos papas, como un rasgo intrínsecamente catastrófico y otras muchas revelaciones con décadas de antigüedad lo reiteran, que vendría un sucesor en el Papado que iniciaría una nueva iglesia ni una ni sancta, y que esto ocurriría sin remedio, pero como un bien magno en favor de los verdaderos fieles, algo que sería el principio del fin de la asfixiante convivencia de la cizaña con el trigo. Es la mayor persecución que cabría, la que no vislumbró Benson en su obra que quiso apocalíptica y premonitoria “El amo del mundo”: la interna, la expulsión del corazón bien que material de la iglesia, y la gran tentación que arrastrará a los no avisados hacia el culto del hombre y sus nuevos ministros de infidelidad, que ostentan el lábaro de Cristo ante los hombres, pero a los que Cristo en verdad no reconoce.
Nota: Este artículo “La sesgada predicación jesuita sobre el Corazón de Jesús” desvela uno de los orígenes de deriva secularista, pseudoteológica, el rechazo al reinado social del Corazón de Jesús, confinado a devoción íntima, para sustituirlo por un impreciso “Reino de Dios”.
La publicación del libro de Austen Ivereign, El gran reformador, permite un mejor conocimiento sobre la cuestión jesuita y el Pontífice Bergoglio, sobre cuya base comentamos:
Su primer ascenso en la orden, como provincial, rompía con los criterios históricos en la orden, nada menos que con sólo 3 años de jesuita, va a ser nombrado superior de la provincia argentina, con 450 miembros, muchos colegios y 3 universidades, en los años 70; una medida urgente, como sólo podía ocurrir en misiones en situación arriesgada, pero se dio porque Bergoglio fue elegido ante el impasse que suponía el que los mayores de la orden estuvieran divididos entre ellos: entre quienes querían ser fieles y los progresistas. El superior anterior O´Farrell, fue destituido, tras una época de experimentos desastrosos. Se eligió a alguien que por su edad no estaba definido todavía y porque era de grata personalidad y conversación, además de que sabía ser duro cuando correspondía.
Si se busca un primer momento que apuntase a lo que luego iba a ser el Bergoglio de las frases tan ingeniosas como ambiguas por pretendidamente espirituales, es sin duda el texto que escribe en 1969 en el retiro antes de la consagración, un credo para sí, donde él ya cambió las fórmulas: “Quiero creer en Dios Padre, creo en la Iglesia, creo en mi dolor, infecundo por el egoísmo, creo que quiero amar mucho, creo en la muerte cotidiana, quemante, de la que huyo, y espero en la sorpresa de cada día en que se manifiestará la fuerza, la traición y el pecado”.
Combinó el tesón ignaciano, con un optimismo inveterado hacia lo nuevo, el salto adelante en las formulaciones avanzadas, como la de la iglesia en cuanto pueblo de Dios, que él convertirá en santo pueblo de Dios y un eficaz blindaje contra cualquier ataque a su persona y obra, que sería magnífico de ser la obra santa, pero que lo vuelve impermeable a cualquier moderación, que no sea la diplomática, a no ser claro está que se vea alcanzado en su juicio por la oración consciente de quienes saben qué está ocurriendo, porque la otra oración queda equívoca.
Marc Vincent

17 de octubre de 2016

1989 VENEZUELA MANIFIESTO DE BIENVENIDA A FIDEL CASTRO - 810 Arturo Sosa, S.J.



Manifiesto que algunos quisieran olvidar
http://doctorpolitico.com/?p=20686
En 1989, más de 900 intelectuales venezolanos publicaron un manifiesto de bienvenida a Fidel Castro por su visita a aquel país. En el n° 810 figura, ni más, ni menos, que el recientemente electo General de la Compañía de Jesús.
MANIFIESTO DE BIENVENIDA A FIDEL CASTRO
Nosotros, intelectuales y artistas venezolanos al saludar su visita a nuestro país, queremos expresarle públicamente nuestro respeto hacia lo que usted, como conductor fundamental de la Revolución Cubana, ha logrado en favor de la dignidad de su pueblo y, en consecuencia, de toda América Latina.
En esta hora dramática del Continente, sólo la ceguera ideológica puede negar el lugar que ocupa el proceso que usted representa en la historia de la liberación de nuestros pueblos. Hace treinta años vino usted a Venezuela, inmediatamente después de una victoria ejemplar sobre la tiranía, la corrupción y el vasallaje. Entonces fue recibido por nuestro pueblo como sólo se agasaja a un héroe que encarna y simboliza el ideal colectivo. Hoy, desde el seno de ese mismo pueblo, afirmamos que Fidel Castro, en medio de los terribles avatares que ha enfrentado la transformación social por él liderizada y de los nuevos desafíos que implica su propio avance colectivo, continúa siendo una entrañable referencia en lo hondo de nuestra esperanza, la de construir una América Latina justa, independiente y solidaria.
(...)
810. Arturo Sosa, s. j., Centro Gumilla

23 de septiembre de 2016

COMPAÑIA DE JESUS:16.376 religiosos forman parte de la orden: el 79% proceden de Asia, África u Oceanía


Religión Digital https://blogger.googleusercontent.com/img/proxy/AVvXsEhNKd49OWrorKbvGx6esZGQPJI9gTtxv8RKu42RAT7Xrco2nLzeRtmqalAZnKzmBofKL35YBYZ-lmVpmhH_W0ovnDiKFYXawlXCA50W7N2085HhID6uhKDxInimOx7xOK3OdYP0K-BoWpFqfOgK5Xx5tW5h40wTb6y-Iw=s0-d-e1-ft Vida Religiosa   21 de septiembre de 2016 
 
Los jesuitas que participarán en la 36 Congregación General
Los jesuitas españoles trazan el perfil del futuro prepósito general de la Compañía de Jesús
"Un hombre de fe, con visión global, capacidad de liderazgo, esperanza y sentido del humor"
16.376 religiosos forman parte de la orden: el 79% proceden de Asia, África u Oceanía
Jesús Bastante,


 />
 (Jesús Bastante).- "Un hombre de fe, con visión global, con capacidad de diálogo, con esperanza, con sentido del humor, y con capacidad para entender la globalización en la que nos estamos". Éste puede ser el perfil del futuro prepósito general de la Compañía de Jesús, según los electores españoles que participarán en la próximaCongregación General, la número 36, que arrancará el 2 de octubre y que habrá de sustituir a Adolfo Nicolás tras su renuncia.
Cuatro de los jesuitas españoles que participarán en el encuentro presentaron este mediodía, en Comillas, algunos de los principales retos para la Compañía de Jesús. Y es que será la primera congregación en la historia que se convoca con un Papa jesuita. "Es la primera vez que sucede", reconocíaFrancisco José Ruiz, sj, provincial de la Compañía, quien apuntó que "ésta es unaocasión extraordinaria para entender las claves que Francisco ha dado en el liderazgo en la iglesia. Nos hemos sentido muy influidos y animados a seguir realizando la senda de reformas que el Papa ha querido iniciar en la Iglesia, y estamos enormemente contentos de poder vivir así, y seguir apoyando la línea del Papa Francisco".
Para Cipriano Díaz Marcos SJ, elector y delegado de la Tercera Edad, el nuevo general de la Compañía habrá de ser "un hombre con capacidad de liderazgo frente a un grupo numeroso en interculturalidad". Por su parte, Llorenç Puig, sj., delegado de la Plataforma Apostólica Territorial de Cataluña, pidió que sea "Una persona que reúna visión universal, mirada amplia y diversa, pero también con atención a la vida interna de los jesuitas, los ministerios y las obras en que estamos... Un padre general que impulse una dinámica creativa, que dé respuesta valiente a los retos que nos plantea".
Por su parte, Juanjo Etxeberría SJ- elector y Vicerrector  de  Comunidad Universitaria e Identidad y Misión de la Universidad de Deusto, definió el perfil del futuro general con tres palabras: "que sea líder, que su liderazgo sea corporativo, en equipo, y apostólico, que mire hacia dónde tenemos que caminar".  (VIDEO )
En su intervención, Etxeberría recalcó que la Congregacion General -que arrancará el 2 de octubre, con una misa presidida por el general de los dominicos, Bruno Cadoré, op., y que contará con la presencia del Papa Francisco- es "el mayor órgano de gobierno de la Compañía de Jesús".
Entre las novedades, destacó que, por primera vez, tendrá voz y voto, seis hermanos jesuitas, no sacerdotes. Entre los españoles, habrá nueve electores, además del todavía general, Adolfo Nicolás. Un total de 215 jesuitas votarán a su nuevo líder, por mayoría absoluta. "La votacion es secreta, y posteriormente se vota ´solo a los que han tenido algún voto". Cuando hay resultado, se informa al Papa y, posteriormente, se hace público.  (VIDEO)
Cipriano Díaz Marcos hizo un breve balance del mandato de Nicolás, subrayando que "nos deja el compromiso de una Compañía de Jesús en las fronteras, junto a los refugiados, buscando la reconciliación". En su opinión, uno de sus grandes desafíos fue hacer que la Compañía, "además de oler a oveja, tiene que oler a biblioteca, frente a la globalización de la superficialidad". También, estar abierta a las sensibilidades diversas, y a la "misión compartida" con los laicos.
Los datos nos muestran una Compañía en un "enorme proceso de transformación". 16.376 jesuitas a fecha de enero, presentes en más de un centenar de países. "Crece con fuerza en Asia y África, permanece estable en América Latina, y disminuye en Europa y EE.UU.", apuntó Diaz Marcos, quien resaltó cómo "el 79% de los jesuitas jóvenes, en Asía, África u Oceanía". (VIDEO)
¿Qué se espera de la 36 CG? Llorenç Puig SJ apuntó la necesidad de una renovación en las estructuras de Gobierno, para alcanzar "una mejor vida religiosa en el espíritu del Evangelio, y que renueva su capacidad de imaginación". Que esté atenta al contexto eclesial, con especial atención a los retos del Sínodo de la Familia, el Jubileo de la Misericordia o el "programa de Gobierno" del Papa Francisco, la Evangelii Gaudium.Y no perder de vista la oportunidad de "ser una voz profética en eld rama de los refugiados".
Puig planteó "cinco retos concretos". La misión evangelizadora a nuestro mundo,"siguiendo el valiente y vigoroso proyecto que plantea el Papa en la Evangelii Gaudium"; la"mirada atenta a desplazados, inmigrantes y refugiados, que requiere una mirada global"; poder "enfatizar la importancia de la sensibilización de estos temas y la incidencia, cómo podemos procurar que los gobiernos y estructuras políticas tengan en cuenta esta realidad"; también el "reto de la ecología" y el "papel del diálogo interreligioso para buscar caminos de paz desde las religiones". Finalmente, la responsabilidad en el ámbito educativo, y "cómo organizarnos internamente para dar solución a los retos globales".


7 de mayo de 2016

El soldado español «ligón» y mujeriego que acabó fundando una orden religiosa

San Ignacio de Loyola

El soldado español «ligón» y mujeriego que acabó fundando una orden religiosa

Las historiadoras María y Laura Lara, autoras de «Ignacio y la Compañía. Del castillo a la misión», nos hablan de la faceta militar del santo
  • 25 
  • Compartir
  • Compartido 620 veces

Sain Ignacio, con su armadura - WIKIMEDIA

A día de hoy le conocemos por ser el fundador de la Compañía de Jesús, una orden que cuenta con 17.000 miembros en todo el mundo. Sin embargo, lo que muy pocos saben sobre Ignacio de Loyola es que, antes de tomar los hábitos, fue un soldado español que combatió en Navarra y que -además de la espada- fue conocido por ser un «ligón» empedernido y por haber cautivado a multitud de jovencitas con su melena. Al menos, así fue hasta que cayó severamente herido en la defensa de Pamplona, donde una bala de cañón casi le dejó lisiado. Sin embargo, logró recuperarse y -gracias a la ingente cantidad de libros narrando la vida de santos que leyó durante su convalecencia- terminó entendiendo que debía dedicar su vida a la religión cristiana.
Todos los entresijos de la vida de este soldado, religioso y -a la postre santo- han vuelto a salir a la luz este año (en el que celebramos su 525 cumpleaños y el 460 aniversario de su muerte) gracias a la obra «Ignacio y la Compañía. Del castillo a la misión». Creado por las hermanas María y Laura Lara(ambas escritoras, profesoras de la UDIMA y Primer Premio Nacional de Fin de Carrera en Historia), el libro ha sido galardonado con el Premio Algaba de Biografía, Autobiografía, Memorias e Investigaciones Históricas que convoca cada año El Corte Inglés y la editorial Edaf. La investigación, a su vez, profundiza no solo en la vida de Ignacio de Loyola, sino también en el medio milenio de vida de la Compañía. Hoy, hablamos con María y Laura de la faceta militar de este personaje.

San Ignacio
San Ignacio- Wikimedia

-¿Cuándo vino al mundo Ignacio y en qué familia?
MARÍA - Bueno, lo primero que se puede decir es que Ignacio recibió el nombre de Íñigo. Desde entonces se ha dicho que fue bautizado como Íñigo López de Recalde, aunque puede ser que el nombre se le haya atribuido por error. Está consensuado que nació en la Nochebuena de 1491, unos días después llegaría el ocaso de la Guerra de Granada y los Reyes Católicos pondrían los cimientos del Estado Moderno. Se quedo huérfano muy pronto, lo cual marcó su personalidad. Era uno de los ocho hijos y tres hijas de un linaje con cierto abolengo, aunque sin pertenecer a la alta nobleza.
-¿Dónde pasó su infancia?
LAURA - De niño vivió en el valle de Loyola. La nodriza que lo crió era una campesina cuyo marido trabajaba en la herrería del padre de Íñigo. Allí aprendió las costumbres populares, siempre lo entusiasmó el escuchar al calor de la chimenea cuentos ancestrales y tonadas típicas. Muy pronto se quedó huérfano. Curiosamente, su progenitor lo quiso conducir hacia el clero, pero él rechazó esto de entrada porque le gustaba la vida caballeresca. Quería seguir el ejemplo de sus hermanos, que habían combatido con el Gran Capitán en las guerras de Nápoles. Como Íñigo aparentaba tener las ideas muy claras, todos tuvieron que acatar esa voluntad.
-¿Cómo se introdujo en el arte de la espada?
MARÍA - Su hermano Martín y su cuñada Magdalena (dama de Isabel la Católica) ejercieron como tutores. Posteriormente se trasladó de Guipúzcoa a Arévalo. Viajó a Castilla para labrarse un futuro profesional. Se incorporó así a la familia de Juan Velázquez de Cuéllar, contador mayor de los reyes (una especie de ministro de hacienda). Juan Velázquez lo trató como si fuera su propio hijo, con él Íñigo hizo las veces de paje. El tránsito supuso un cambio bastante drástico: pasó de vivir en una casa-torre a un palacio, el mismo en el que se criaría el nieto de Fernando el Católico, el futuro emperador Fernando I.
-¿Fue un joven vividor?
LAURA - Si. El mismo Íñigo confesó que se dio a las vanidades del mundo y que se deleitaba con el ejercicio de las armas como medio de ganar honra. Dentro de su alegría juvenil afirmó que le gustaba el baile. Por otro lado, siempre tuvo bastante atractivo para las chicas. Era un galán, bastantemujeriego y participaba en las fiestas y en los deleites cortesanos. Allí conoció a muchas damiselas. Pudo tener una hija, María de Loyola, a la que legaría sus bienes al poco de su conversión, consciente de que se trataba de un paso en firme en su trayectoria y de que, a la vez, debía dejarla bien posicionada. Parece ser que su amor platónico fue Catalina de Aragón, la desdichada hija de Isabel y Fernando, a quien los imperativos de la conveniencia casaron con Enrique VIII, nacido, paradójicamente, el mismo año en que Íñigo vino al mundo, mas el cruel monarca inglés la repudió y rompió con Roma dando inicio al anglicanismo.

Las dos autoras, junto a su libro
Las dos autoras, junto a su libro- M.L.

-¿Su atractivo era solo físico?
MARÍA - Bueno. Media 1,58, pero tenia una tremenda capacidad de persuasión. En esos momentos llevaba una melena hasta los hombros y ésta le daba una apariencia graciosa. Solía vestir de colores vivos, así eran tanto los jubones como los guadamecíes en las casas del Siglo de Oro. Pero su simpatía la conservó siempre. Era una persona que mantuvo el genio de la amistad por encima de todo. Además, destacaba en heroísmo y valentía. Constituye el anticipo de un líder en una edad en la ni siquiera estaba pensado este vocablo.
-¿Cómo empezó su vida militar?
LAURA - Tal cual apuntábamos, en el año 1507 y en coincidencia con la muerte de la madre de Ignacio, María de Velasco, que era la esposa de Velázquez de Cuéllar, pidió a Beltrán, el padre del muchacho, que le mandara un hijo para educarlo en la corte. Optó el caballero de Loyola por mandar al menor, a Íñigo, quien marchó a Arévalo, donde pasaría once años, realizando frecuentes viajes a Valladolid.
En este tiempo se hizo con el dominio de las armas. Paralelamente, como la biblioteca de Arévalo era rica y abundante, su afición por la lectura cobró alas y, en cuanto a la escritura, no dejó de pulir su buena letra. Velázquez de Cuéllar cayó en desgracia tras la defunción de Fernando el Católico y, nuevamente, su viuda, María de Velasco, mandó a Íñigo a servir al duque de Nájera, Antonio Manrique de Lara, que era virrey de Navarra, donde dio muestras de tener ingenio y prudencia. Esto quedó reflejado en la pacificación de la sublevación de Nájera en la Guerra de las Comunidades de Castilla(1520-1522), así como en los conflictos entre las villas de Guipúzcoa.
-¿Cuándo sucedió su última batalla?
MARÍA - Cuando tenía 30 años, corría el 20 de mayo de 1521. Sin atisbar el desenlace, marchó rutinariamente a Pamplona con el ejército castellanopara defender a la población del ejército francés. Es ahí donde cayó herido. Se posicionó en primera linea de batalla y animó a los soldados que se encerraron en la fortaleza a que resistieran. Y eso, en contra del parecer del alcaide, que sabía que los castellanos eran inferiores en número. Mantuvo el baluarte en pie con heroísmo. Se confesó el día del ataque con uno de los compañeros de armas por si moría. Al final, una bala de cañón le fracturó una pierna y le lesionó la otra.

San Ignacio
San Ignacio- Wikimedia

¿Cómo logró sobrevivir al asedio?
LAURA - Admirados por su labor, los franceses cooperaron en su traslado. ¡Cómo un simple soldado podía motivar con tanta eficacia a sus superiores! Le ayudaron a ser conducido a la casa fuerte de Loyola para que falleciera con su familia. Íñigo estuvo transitando durante más de un mes entre este mundo y el otro. Los médicos llegaron a perder la esperanza. El 24 de junio le pidieron de hecho que se confesase de nuevo pensando que iba a fenecer. Por ventura, sobrevivó. Curiosamente, en el hospital siguió siendo tanpresumido como antes. Pidió que le cortasen el hueso que le sobresalía de la pierna sin anestesia para poder usar las botas.
¿Cuándo pasó de militar a ser un ferviente religioso?
MARÍA - En el lecho de la convalecencia, en su casa solariega. Cómo se aburría al tener que permanecer postrado, pidió libros. Le llevaron novelas de caballerías, de las que era asiduo. Cuando se le acabaron empezó a leervidas de santos, como la hagiografía compuesta por el cartujo Ludolfo de Sajonia. Carecían de más volúmenes del otro género en la torre. Entonces encontró una paz desmedida. Decía que cuando contemplaba el ejemplo de los venerables se tranquilizaba y se sentía animado a imitarlos, y cuando se preocupaba por las cosas del mundo se sentía vacío. En aquellos tomos piadosos encontró la paz y, a partir de ese instante, experimentó una profunda conversión. Dicen que el líder nace dos veces. Pues bien, Íñigo inició una segunda vida a la luz de la herida de 1521. Al recuperarse, y en contra del parecer de su hermano, se puso en camino hacia Cataluña para velar las armas ante la virgen de Montserrat. Posteriormente viajó a Jerusalén, enTierra Santa. Allí recorrió los santos lugares y demostró su fervor religioso.
¿Hasta dónde llegó su obsesión por el catolicismo en aquellos años?
LAURA - Aunque desde los primeros días de vida estaba bautizado y las devociones estaban omnipresentes en la sociedad del pícaro y la celestina, del sacristán y la dueña, Íñigo pasó en un mes de la noche al día,experimentó una conversión sincera que, justo en el mismo año en queLutero rompió con el Papado, lo llevó a profesar un cristianismo intimista pero alineado con Roma, de ahí surgiría el cuarto voto. En su ruta hacia Manresa, que desde 2015 conmemoramos como Camino Ignaciano, se planteó trabar duelo con un morisco por cuestionar su fe. Viajó a Jerusalén y, estando allí, las autoridades se opusieron a la idea de que se instalara en Tierra Santa porque veían que los turcos podían eliminarlo en venganza por su defensa a ultranza de Cristo. El provincial tuvo que amenazarlo con la excomunión para que volviese a Europa.

Las autoras, en la casa de Cervantes, en Alcalá, edificio que está pared con pared con el Hospital de Antezana
Las autoras, en la casa de Cervantes, en Alcalá, edificio que está pared con pared con el Hospital de Antezana- M.L.

¿Cuándo regresó a Europa?
MARÍA - En enero de 1524 volvió a Venecia y posteriormente se instaló en Barcelona. Allí Isabel de Roser y el maestro Jerónimo de Ardevol le costearon los estudios. Después se fue a Alcalá, la cuna del humanismo. Permaneció en la universidad cisneriana en el curso 1526-1527. Vivió en la pobreza en elHospital de Antezana (hoy pared con pared con la mítica “casa de Cervantes”), pero su predicación popular por las calles le cosechó a los primeros “compañeros”, así como también a seguidores de su doctrina. Los recelos de la jerarquía eclesiástica ante un laico que hablaba descalzo, y sin título académico, de Teología en Alcalá de Henares- uno de los principales focos de los alumbrados-, lo empujaron hacia la universidad de Salamanca, allí la oposición se hizo más feroz y, por ello, el estudiante terminó marchándose de la Península Ibérica. Viajó a París, 7 años trascendentales después de los cuales Ignacio sería el nombre universal del guipuzcoano Íñigo.
¿Allí fue donde creó la Compañía?
LAURA - Sí. Estudiando en la Sorbona, en el Colegio de Santa Bárbara, conoció al navarro Francisco de Jasso (posteriormente San Francisco Javier), uno de los siete miembros que realizaron la profesión de fe en la iglesia de Sant Pierre de Montmartre en agosto de 1534. Francisco Javier era un campeón de los deportes y un alumno muy aventajado en las aulas. Para auxiliarlo en la financiación de su carrera, puesto que su familia había venido a menos por combatir los hermanos de Francisco con las tropas de Francia, Íñigo le conseguía clases particulares que impartir. El objetivo de este grupo de amigos era crear una orden cuyos miembros viajasen a Jerusalén y vivieran en pobreza y castidad. Pero, como en ese año no zarpó un barco de peregrinos, decidieron ponerse bajo la obediencia del papa y dirigirse adonde les mandara. Estaban a punto de dar el gran salto “del castillo a la misión”, de Europa al Extremo Oriente y los confines de la Amazonía.