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9 de noviembre de 2019

TRAMA

viernes, 8 de noviembre de 2019


TRAMA – 09/11/2019

El atentado de la calle Mayor contra los reyes de España en 1906 estaba inicialmente planeado para ser ejecutado dentro del templo durante la boda a fin de acabar también con la vida de varios reyes y príncipes extranjeros invitados.

El anarquista Mateo Morral no era el típico anarquista pobre de la época, sino que era hijo de una familia de notables industriales textiles de Tarrasa y estaba vinculado a los movimientos anarquistas que entonces merodeaban por España y en particular por Cataluña. Ya había intentado atentar contra el rey un año antes en París. Llegó a tener una credencial de periodista para cubrir la boda de los reyes en la Iglesia de Los Jerónimos, aunque días antes de la ceremonia se le retiró el pase por cuestiones de acoplamiento dado que no le conocían en Palacio así es que se vio obligado a modificar el plan decidiéndose finalmente a perpetrarlo desde el balcón de la habitación donde se alojaba. Consiguió tirar una bomba de enorme potencia envuelta en un ramo de rosas desde el cuarto piso cuando los reyes volvían en la carroza real provocando 24 muertos y más de cien heridos, momento que recoge la foto retocada. El choque de la bomba con un cable del tranvía la desvió de su objetivo tras lo cual logró huir del lugar en medio de la confusión general refugiándose en las oficinas del diario El Motín, dirigido por un conocido activista anticlerical y republicano que días más tarde fue detenido con varios tipógrafos acusados de encubrimiento.

La versión oficial cuenta que el guarda de una finca cercana a Madrid, al cruzarse con un desconocido, sospechando que pudiera ser el autor del atentado, le dio el alto y al conducirlo camino del vecino pueblo de Torrejón para entregarlo a la Guardia Civil, el criminal viéndose perdido sacó una pistola y le mató, suicidándose a continuación.  Lo que pasa es que esa versión de los hechos no corresponde en absoluto con las evidencias forenses.

Por tanto, hay motivos para pensar que formaba parte de una trama organizada ya que también en el lugar de la explosión se encontró un artefacto sin estallar, hecho que no se investigó como tampoco se hizo con la oferta que le hicieron a una señora para que arrojara el ramo de flores con la bomba. Además, había contradicciones flagrantes en el sumario sobre la vestimenta usada por el terrorista. La ejecución del autor impidió conocer el alcance de la conspiración al igual que sucedió con el caso de Kennedy y su asesino Oswuald.

https://www.abc.es/cultura/20150531/abci-cumplen-anos-atentado-contra-201505302013.html

22 de octubre de 2019

PRESENTACION

lunes, 21 de octubre de 2019


PRESENTACIÓN – 22/10/2019

"Alfonso y Ena, la boda del siglo" es el título del libro que se presenta hoy a las 19 horas en el Centro Cultural de los Ejércitos situado en la Gran Vía de Madrid.

Tras bucear en los Archivos del Palacio Real de Madrid y del Castillo de Windsor, entre otras fuentes, el escritor Ricardo Mateos ha reconstruido los entresijos de la que iba a ser la boda más brillante y fastuosa celebrada jamás en España hasta que el atentado en la calle Mayor la tiñó de sangre. Alfonso XIII rechazó el abanico de Princesas idóneas que le habían preparado y se dejó llevar por un flechazo con Victoria Eugenia de Battenberg, la más atractiva y escultural de las nietas de la Reina Victoria, pero también la menos relevante de las primas.

De su lectura se desprende que la Reina española fue advertida del riesgo de que Victoria Eugenia portara la hemofilia, que la Familia Real británica conocía y mantenía en secreto. El libro desvela datos, anécdotas desconocidas, describe la grandiosa etiqueta española, que todos admiraban y retrata los últimos coletazos de una época de fastos, ornato y exhibición de riqueza que desapareció con la Guerra Mundial. Nunca antes ni después se concentraron tantos diamantes en Madrid como aquella boda el 31 de mayo de 1906.

Cuando a Alfonso XIII le llegó la edad de casarse, las tres candidatas respaldadas por los imperios de la época eran Patricia de Connaught, por el Reino Unido, la Duquesa María Antonieta de Mecklenburg del II Reich alemán y la Archiduquesa María Gabriela de Austria. La primera le rechazó y se lo hizo saber ella misma en un almuerzo en Clarence House. A una amiga íntima le confesó: "No quiero ser Reina, que es ser esclava de todos". A las otras dos candidatas, las rechazó Alfonso XIII tras conocer a la Princesa Ena y así se convirtió en el primer Rey de España que antepuso las razones del corazón a las de Estado.

La elección de Alfonso XIII pronto suscitó envidias, advertencias y críticas. El hecho de que una tercerona como era la Princesa Ena se viera elevada al rango de Reina de España movilizó muchas intrigas. Una nieta de la Reina Victoria de Inglaterra parecía poca cosa para el Rey de España. Además, se utilizaron en contra su ascendencia judía, por su abuela paterna, la condesa de Haucke y una conocida bastardía en la Casa de Hesse.

En el libro sobrevuela un triple auge y ocaso. El fastuoso despliegue de la boda, que la bomba ensombrece. El mundo de boato, riqueza y ornamentación, que termina con la Guerra Mundial. Y el amor de los Reyes, que alcanza su culmen durante el viaje de novios en La Granja, pero un año después, cuando nace hemofílico el Príncipe de Asturias, se convirtió en un gran desdén.

https://www.abc.es/cultura/libros/abci-boda-alfonso-xiii-como-nunca-habia-contado-201910130106_noticia.html

12 de marzo de 2019

ESPIRITU

martes, 12 de marzo de 2019


ESPÍRITU – 12/03/2019

El miedo de las élites decadentes no explica del todo su claudicación. Notorio es que, si revelan tener miedo al extremismo revolucionario, también es manifiesto que emiten ideas pasajeras e involuntarias de simpatía hacia dicho extremismo y, por otra parte, en relación con el radicalismo contrarrevolucionario, no manifiestan miedo, sino una antipatía mal velada y sistemática.

Además, esta simpatía y antipatía, tan estables e impulsivas, tienen que desempeñar forzosamente un papel que sería equivocado subestimar, teniendo en cuenta la actitud de los revolucionarios moderados. Aparte de eso, ¿cómo se explica esa simpatía? ¿A qué obedece? Los moderados, aparentemente tan apegados al dinero, a la salud y a los placeres del espíritu revolucionario, sólo temen a unos pocos contagios. ¿Será que ellos, en este caso, son idealistas abnegados, en el mal sentido de la palabra? Las apariencias dirían que no. Pero los hechos, bien observados, demuestran que éstas lo son en cierto modo, y que ese “idealismo” desempeña un profundo papel en su psicología y actitudes. ¿De qué modo?

El espíritu revolucionario constituye una grave deformación doctrinal y moral. Y esto, a pesar de coexistir en muchos casos, con costumbres incontaminadas y una indiscutible probidad en los negocios. San Pío X, en la Encíclica Pascendi, hizo notar este particular, en lo que respecta a los modernistas. Quien tenga este espíritu, aunque sea por participación, se incorpora a la misteriosa dinámica del mal.  En su forma moderada, el espíritu revolucionario, si no suscita aquella capacidad de mutuo conocimiento y articulación dinámica, produce un fenómeno análogo, pero más débil. Este fenómeno es una antipatía profunda, aunque discreta y sutil, contra todo lo que se opone a la Revolución. Tal antipatía tiene de particular el hecho de que casi nunca se engaña, y que cualquier manifestación del espíritu contrarrevolucionario, aunque leve y velada, la discierne, rechaza, y hasta la hostiliza. Es por esto que, sin llegar a tomar la iniciativa de sacrificar sus intereses en pro de la Revolución, acepta, sin más protestas, este sacrificio, y quizá se consuela con ello, por el mero hecho de que su profunda antipatía frente a la Contrarrevolución quede satisfecha con los progresos de la Revolución.

El hecho es espantoso. Y sería, incluso, increíble, si no fuese patente en el mundo entero. Cuántas estirpes aristocráticas o burguesas hay, destrozadas y expulsadas por la Revolución, que renuncian a cualquier lucha y viven resignadas y casi alegres, en una situación oscura y casi proletaria, perfectamente integradas en el mundo revolucionario, del cual son víctimas. Recuérdese el caso del rey Alfonso XIII, en la foto marchando al exilio. Por esto se ve que no es el interés el que guía a la Historia, y que ésta no es, sobre todo, un gran conflicto de intereses, sino de principios, una lucha entre la verdad y el error, entre el bien y el mal, la luz y las tinieblas.

EL PRESENTE ARTICULO CONTIENE ENTRE OTRAS COSAS ALGUNOS EXCERTOS DE COMENTARIOS DEL PROF. PLINIO CORRÊA DE OLIVEIRA SIN SU REVISION.

7 de octubre de 2018

NACHO ALDAY - CONSAGRACIÓN


viernes, 5 de octubre de 2018



NACHO ALDAY - CONSAGRACIÓN – 06/10/2018

El 30 de mayo de 1919 el rey Alfonso XIII hizo la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús. Este acto se realizó en el Cerro de los Ángeles, cerca de Madrid, y ante un gran monumento de piedra del Sagrado Corazón de Jesús situado en lo alto del cerro. El rey leyó la consagración de pie ante el Altar del Monumento con el Santísimo Sacramento expuesto. Al acto asistieron la familia real, el Gobierno en pleno, así como otras autoridades civiles, religiosas y militares.

El texto de la consagración entre otras cosas decía: España se postra hoy reverente ante este trono que para Ti se alza en el centro de la península. Todas las regiones que la integran, han constituido en la sucesión de los siglos y a través de comunes azares y mutuas lealtades esta gran patria española, fuerte y constante en el amor a la Religión y en su adhesión a la Monarquía.

Sintiendo la tradición católica de la realeza española y continuando gozosos la historia de su fe y de su devoción a Vuestra Divina Persona, confesamos que Vos vinisteis a la Tierra a establecer el reino de Dios, la paz en las almas redimidas por Vuestra Sangre y la dicha de los pueblos que se rijan por Vuestra santa Ley. Reconocemos que tenéis por blasón de Vuestra Divinidad conceder la participación de Vuestro Poder a los Príncipes de la tierra y que de Vos reciben eficacia y sanción todas las leyes justas, en cuyo cumplimiento estriba el imperio del orden y de la paz.

Vos sois el camino seguro que conduce a la posesión de la vida eterna, luz inextinguible que alumbra los entendimientos para que conozcan la verdad y principio propulsor de toda vida y de todo verdadero progreso social.

Venga a nosotros tu Santísimo Reino. Reinad en los corazones de los hombres, en el seno de los hogares, en nuestras leyes e instituciones.

Desde estas alturas que para Vos hemos escogido, como símbolo del deseo que nos anima de que presidáis todas nuestras empresas, bendecid a los pobres, bendecid al Ejército, bendecidnos a todos los que aquí reunidos en la cordialidad de unos mismos santos amores a la Religión y a la Patria, queremos consagraros nuestra vida.

22 de abril de 2017

Jueves Santo. El Rey Alfonso XIII lavaba los pies de doce mendigos

  
 PERISCOPIO


22/04/2017

NACHO ALDAY  EL REY

El Jueves Santo el Rey Alfonso XIII lavaba los pies de doce mendigos españoles mayores de sesenta años que fuesen feligreses de una parroquia de Madrid y les ofrecía un banquete en el Palacio Real. El sorteo se celebraba el Domingo de Ramos y el sastre de Palacio se encargaba de presentarlos aseados con ropa nueva.

Ante el Cuerpo Diplomático reunido, los Ministros de la Corona, los Grandes de España y un amplio número de invitados, el Rey, rodilla en tierra, lavaba a cada menesteroso, besaba su pie derecho y lo secaba con una toalla.

Cada uno estaba asistido por un cortesano vestido de gala que se encargaba de calzarlo y acompañarlo a su lugar en la mesa.

Tras la bendición del Nuncio de Su Santidad  los platos iban pasando  de los criados al jefe de cuarto, de éstos a los gentileshombres, hasta llegar a su majestad el Rey que los situaba ante cada comensal.

Al final, los cubiertos, vasos,  jarro de vino, salero y manteles se colocaban en cestos para que se los llevasen de recuerdo además de una bolsita con 3 monedas de plata.

La costumbre fue instituida por Fernando III el Santo como recoge el famoso óleo de Antonio Casanova.