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20 de septiembre de 2017

Profesores universitarios requieren al Gobierno a “usar la fuerza legítima del Estado” contra el secesionismo

Profesores universitarios requieren al Gobierno a “usar la fuerza legítima del Estado” contra el secesionismo
Un manifiesto de docentes acusa al independentismo de “poner en riesgo la paz civil” y apela a los “catalanes sensatos” a “romper su silencio”

EL PAIS -  Madrid 20 SEP 2017 - 05:54 BRT

El historiador Juan Pablo Fusi en Madrid.
El historiador Juan Pablo Fusi en Madrid. SAMUEL SÁNCHEZ

Más de 230 profesores de universidades españolas han firmado un manifiesto en el que acusan a las fuerzas independentistas de “dividir a la sociedad catalana, impedir el ejercicio de los derechos de las minorías” y “poner en riesgo la convivencia y la paz civil”. Ante el órdago secesionista de la Generalitat, cuya manifestación más palpable es el referéndum de autodeterminación del próximo 1 de octubre, cuya preparación prosigue pese a que el Tribunal Constitucional lo ha suspendido oficialmente, los firmantes insisten en que “no hay democracia sin sujeción a la Ley” y recuerdan que “los nacionalismos del siglo XX llevaron al mundo a dos guerras apocalípticas y hundieron a Europa en la barbarie”. Los firmantes exigen al Gobierno que actúe “con la máxima celeridad, firmeza y determinación” para “proteger los derechos de todos”.

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Con este recuerdo de las dos contiendas bélicas y de la Guerra Civil española como fondo, el manifiesto apela a los “catalanes sensatos” y a “todos los españoles de buena voluntad” a que “rompan su silencio y no miren con distanciamiento o indiferencia una situación en la que nos jugamos el ser o no ser de la democracia española”. El manifiesto lleva como primer firmante al filósofo Fernando Savater y entre los 234 profesores que lo secundan figuran nombres como los historiadores Juan Pablo Fusi, Fernando García de Cortázar o Gabriel Tortella, el constitucionalista Antonio Torres del Moral, el sociólogo Félix Ovejero, o el exdirector del Instituto Cervantes y de la Biblioteca Nacional Jon Juaristi.

Los firmantes, procedentes de universidades de toda España, entre ellas varias catalanas, alertan de que “en una coyuntura tan delicada” como la actual “no es el momento de partidismos ni de cálculos políticos a corto plazo”. “Por tanto, requerimos al Gobierno para que, como poder ejecutivo, haga uso de la fuerza legítima que al Estado le corresponde en exclusiva, de tal manera que las resoluciones judiciales no caigan en el vacío con el consiguiente daño para el Estado de Derecho”.

Los profesores piden al Ejecutivo de Mariano Rajoy que no dude en “recurrir a todos los medios constitucionales sin excepción para salvaguardar las instituciones democráticas y la unidad de nación española consagrada en nuestra Constitución”. Para ello, le reclaman que “impida” la “celebración del falso referéndum ilegítimo e ilegal” y ponga “a disposición de la justicia a los responsables de este atropello a la democracia”. Los académicos solicitan asimismo “a los partidos y a la sociedad civil” que “respalden” esta actuación estatal que consideran “absolutamente necesaria para una convivencia pacífica y democrática”.


13 de febrero de 2017

¿Por qué la XL tiene que ser más grande que la L?

¿Por qué la XL tiene que ser más grande que la L?
Ha comenzado a circular, con la boca pequeña y entre guiños, la propuesta de adoptar el latín como lengua oficial de Europa
EL PAIS -  JORGE MARIRRODRIGA

Vista general del Parlamento Europeo.
Vista general del Parlamento Europeo. VINCENT KESSLER REUTERS
Algo ha comenzado a cambiar de manera imperceptible en la cabeza de muchos europeos. La decisión de los británicos de abandonar el proyecto europeo y la de los estadounidenses de optar por un aislacionismo político similar al existente antes de la I Guerra Mundial está haciendo variar la percepción respecto a la lingua franca del siglo XXI. Estamos comenzando a mirar de otra forma al inglés. Claro que una hirundo non facit ver. Una golondrina no hace verano.

Reconozcámoslo, lo nuestro con el inglés nunca ha sido un camino de rosas. Un colega aseguraba —con razón— que el inglés le servía para comunicarse con cualquier persona del mundo, siempre y cuando esta no fuera ni británica, ni australiana, ni norteamericana (salvo con mexicanos, que también son Norteamérica).

Tenemos el récord europeo de primeros ministros incapaces de comunicarse en esa lengua durante el ejercicio de su cargo. Esto otorga una ventaja inestimable en los corrillos de las cumbres en Bruselas a los jefes de Gobierno de Lituania, Malta o Chipre. El de España siempre aparece en las fotos sentado solo y concentradísimo mirando unos papeles mientras los demás comparten risas. Tal vez cuentan chistes de españoles. Pero nuestro representante asegura que estamos en la pomada. Homines libenter quod volunt credunt. Los hombres creen lo que quieren creer.

Ahora, a lomos del éxito de un libro de un profesor italiano, ha comenzado a circular, con la boca pequeña y entre guiños, la propuesta de adoptar el latín como lengua oficial de Europa, en respuesta al plantón anglófono. La cosa tiene su punto gamberro de resistencia al sistema.
Así, por ejemplo, podríamos comenzar por escribir en todos los formularios oficiales la fecha en números romanos, o presionar a las marcas de ropa para que la talla XL no sea mayor que la L, o hacer que los aeropuertos anuncien sus vuelos en latín, o exigir que se renombren las autovías, haciendo además que los GPS hablen latín. Que no es igual ir a Salou por la AP-7 que a Salauris por la Vía Augusta. Y, naturalmente, nuestro representante en Eurovisión debería cantar en latín. El corte de mangas es opcional.

Pero, tomada seriamente, tal vez no sea una buena idea. Y por una cuestión de fondo. El latín, pese a quien pese, en más de XX siglos nunca ha sido una lengua de exclusión, sino de inclusión. Hasta hace muy poco fue la lengua de la ciencia, de la religión y de la ley. Ya los romanos tenían la suficiente seguridad en sí mismos para no preocuparse por quién lo aprendía, y no necesitaban contestar con el arma del idioma a nadie. El latín es mucho más grande que el Brexit y Trump y no merece ser hablado contra nadie. Lo de Britannia es habitual a lo largo de la Historia. Boadicea siempre acaba perdiendo. Roma vincit!


3 de septiembre de 2015

La industria cultural pide ayuda a los Reyes para la rebaja del IVA

La industria cultural pide ayuda a los Reyes para la rebaja del IVA

El sector, que ha perdido el 30% de la recaudación, transmite su malestar a Felipe VI y doña Letizia

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Los Reyes han recibido en audiencia en el Palacio de la Zarzuela a los miembros del comité ejecutivo de la Unión de Asociaciones Empresariales de la Industria Cultural Española. /SERGIO BARRENECHEA (EFE)
El comité ejecutivo de la Unión de Asociaciones Empresariales de la Industria Cultural Española ha transmitido este martes a los Reyessu inquietud por el mantenimiento del IVA cultural en el 21%. El Gobierno de Mariano Rajoy, que en 2012 decidió elevar el impuesto que grava las actividades y producciones culturales del 8% al 21% dentro de las medidas para reducir el déficit, ha resuelto continuar aplicando ese porcentaje, según manifestó el ministro de Economía, Luis de Guindos, el pasado 23 de agosto.
El comité ha pedido a los Reyes que intercedan ante el Gobierno para conseguir una rebaja que incentive el consumo de productos culturales. El mantenimiento del IVA en el 21%, después de que el Partido Popular hubiese alentado la posibilidad de una reducción a través de su vicepresidenta de Estudios y Programas, Andrea Levy(incluso el propio Rajoy barajó en marzo de 2015 la posibilidad de bajarlo), ha intensificado la indignación en un sector, que ha visto mermados sus ingresos en un 30% desde su aplicación por ser una de las tasas más altas de la Unión Europea.
A la entrevista con los Reyes, celebrada en palacio de la Zarzuela, han acudido cinco miembros del comité ejecutivo de la asociación, en la que están representados distribuidores, productores de danza y teatro, salas de exhibición cinematográfica, promotores musicales y técnicos del espectáculo.
Estela Artacho García-Moreno, presidenta y directora general de la Federación de Distribuidores Cinematográficos; Jesús Cimarro, presidente de la Federación Estatal de Asociaciones de Empresas Productoras de Teatro y Danza; Juan Ramón Gómez Fabra, presidente de la Federación de Cines de España; Pascual Egea Carrilero, presidente de la Asociación de Promotores Musicales, y María Socorro Collado Cantos, gerente de la Asociación de Representantes Técnicos del Espectáculo, han transmitido a don Felipe y doña Letizia el malestar que atenaza al sector cultural, que ha visto agravada la bajada del consumo por la crisis con el incremento del impuesto.
El incremento del IVA tiene distintas aplicaciones en el sector cultural. En el cine, la música en vivo, las artes escénicas y las obras de arte, el impuesto experimentó un incremento de 13 puntos, mientras que en los libros impresos permaneció en el 4%; y en las entradas a museos, exposiciones, bibliotecas o archivos se incrementó en dos puntos, del 8% al 10%. En enero de 2014, ante la presión de las críticas, el Gobierno rebajó del 21% al 10% la adquisición de obras de arte.
Durante la entrevista, los representantes de esta plataforma, que agrupa a 16 asociaciones y a 7.000 empresas con 150.000 puestos de trabajo directos, han expuesto a don Felipe y doña Letizia la comparativa del impuesto en España y otros países europeos como Francia, donde el teatro está gravado con un 2,1% y el cine con un 5%. Los Reyes, según han explicado algunos participantes en la audiencia, se han mostrado muy receptivos con la idea de reducir el impuesto. "También son consumidores de productos culturales", han subrayado.
La Unión de Asociaciones Empresariales de la Industria Cultural Española se constituyó el 24 de julio de 2012 para canalizar la preocupación de todas las empresas asociadas ante la subida del IVA cultural en 13 puntos.

24 de julio de 2015

Perdiéndonos la fiesta

Perdiéndonos la fiesta

Cataluña nunca fue esa provincia encerrada en sí misma que los nacionalistas quieren construir. Si algo ha admirado de ella el mundo hispano es su espíritu cosmopolita y su apertura. Ahora, su gran esfuerzo es borrar al otro

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Cataluña
RAQUEL MARIN
Hace un par de meses, me desplacé de Barcelona a Madrid para la presentación del poeta peruano Carlos Germán Belli. Lo hice por admiración pero también por solidaridad, porque pensé que un poeta extranjero y difícil no iba a ser precisamente un éxito de público. Cada asistente era importante. Por suerte, me equivoqué.
Al acto, celebrado en la Casa de América, asistieron cerca de 150 personas. Sobre Belli flota el rumor del premio Cervantes, de modo que había representantes de las instituciones culturales como la Real Academia o el propio Instituto Cervantes. Pero también asistieron otros escritores peruanos y latinoamericanos, que encontraron un punto de encuentro. Y público en general con interés por el Perú o la poesía. Mario Vargas Llosa recitó un texto de Belli. José Manuel Caballero Bonald trazó un mapa de las relaciones entre su poesía y la del homenajeado. Apenas lo conocía personalmente, pero se sentía unido a él por una lengua y una tradición literaria común.
Para mí, fue emocionante. Y a la vez, triste. Porque comprendí que, en Cataluña, una fiesta así sería imposible.
Sí. Este año se organizó en Barcelona un bello homenaje a Gabriel García Márquez. Pero cualquier escritor que no tenga un Nobel, esté muerto, y sobre todo, haya residido en Cataluña, tiene pocas posibilidades. La lengua española no recibe apoyo del Estado, y el mundo cultural tiene la cabeza en su propia historia. Hay una Casa de América catalana que hace lo que puede, pero sus recursos son mínimos. Es muy gráfico que esta Casa ni siquiera tenga un local individual: está en un entresuelo. Y durante años, ni siquiera pudo tener un cartel visible desde la calle (tampoco es muy visible el que tienen ahora, la verdad).
Pero en el acto del poeta Belli descubrí algo mucho más alarmante: los latinoamericanos de mi medio —escritores, editores, periodistas— están abandonando Barcelona. He pasado tiempo creyendo que se marchaban de España por la crisis. Pero ahí me encontré con que muchos de ellos se han trasladado a la capital. En cambio, ya ninguno hace la ruta contraria, la que yo mismo hice, la que antes era normal.
Ante los que se consideran más europeos que otros europeos ¿Qué podemos esperar los americanos?
Ninguno de estos amigos y conocidos se ha marchado por ser anticatalán o antinacionalista. Ninguno diría que la política ha tenido algo que ver con su decisión, Simplemente, han encontrado trabajo allá. Pero precisamente eso es la consecuencia de lo que está pasando en la política catalana: hoy, si escribes en español, tu vida está en otra parte.
Cuando comento estas cosas en Cataluña, los más nacionalistas me responden que eso ocurre porque Madrid es la capital: hay más dinero, más movimiento, más todo. Pero ese argumento ignora su propia historia. Para los escritores en lengua española, Barcelona siempre fue mucho más importante que cualquier capital. Como recuerda Xavi Ayén en su monumental Aquellos años del boom, el gran momento de la literatura latinoamericana se forjó en Cataluña. Lejos de Franco y cerca de Francia, esta ciudad se convirtió en la puerta del español hacia Europa. Y cuando yo llegué aquí hace diez años, aún lo era. Los intelectuales que hoy abandonan Barcelona prueban precisamente que antes estaban aquí. Madrid nunca había podido llevárselos. Hoy Barcelona se los regala, renunciando con convicción a su propio lugar de privilegio.
El crítico y editor Andreu Jaume advirtió en estas mismas páginas el 19 de junio que la capitalidad editorial de Barcelona “peligra ahora por una desidia política que ya está empezando a propiciar una diáspora cultural”. Yo añadiría a la desidia, ceguera. Porque esta ruptura responde al conflicto de algunos políticos catalanes con España, pero el español no es la lengua de España: es la lengua de quinientos millones de personas y la segunda más hablada en el mundo. La española ni siquiera es la mayor comunidad de hablantes de ella, tampoco la más importante. Si los hispanos de Estados Unidos fuesen un país, formarían parte del G20. En este gigantesco universo, lleno de energía creativa, Barcelona siempre fue la Nueva York. Hoy está empeñada en convertirse en la Letonia.
Me temo que no se trata de un error, o de un daño colateral, sino de un acto voluntario y deliberado. Como todo nacionalismo, el catalán se basa en el convencimiento de su propia superioridad respecto de quienes lo rodean. El nacionalista catalán cree que los suyos son más eficientes, modernos y cultos que un andaluz o un gallego, y resume todas esas cualidades en el concepto “más europeo”. En general, muchos europeos están convencidos de ser mejores que los demás y ya no reparan en el tufillo xenófobo de considerar su origen como una cualidad. A eso me he acostumbrado. Pero ante gente que se considera más europea que otros europeos ¿Qué podemos esperar los americanos? Todo lo que un nacionalista catalán desprecia de España es lo que nosotros representamos.
Ahora bien, independientemente de cuestiones de sensibilidad: ¿De verdad es viable desdeñar a toda esta gente? ¿A todos esos países? El español es la segunda lengua de Estados Unidos. Es una puerta a Japón y China a través del relaciones entre los países del Pacífico. El impacto cultural de este fenómeno no se limita a los libros, sino a todos los ámbitos de la comunicación. Un país hispano, México, alberga la segunda feria editorial más grande del mundo en Guadalajara. El español es la segunda lengua en Twitter. La ficción latinoamericana se emite en pantallas de televisión de Croacia, Rusia o Australia ¿Es posible menospreciar a todo el planeta?
Madrid nunca había podido llevarse a esos intelectuales. Hoy Barcelona se los regala
La respuesta es no. Lo que sí es posible es que quedarse solo. En la medida en que Cataluña defiende su identidad como diferente de la de todos los demás, pierde referentes para hacerse oír en el mundo. Hay una fiesta allá afuera. Y los que vivimos aquí nos la estamos perdiendo.
Cataluña nunca fue esa provincia encerrada en sí misma que los nacionalistas quieren construir. Si algo ha admirado de ella el mundo hispano es su espíritu cosmopolita y su apertura. Durante décadas, su bilingüismo perfecto ha sido la señal de una sociedad culta, orgullosa de sí misma y dialogante a la vez. La protección del catalán en la educación fue un ejemplo para las lenguas autóctonas americanas, antes de convertirse en todo lo contrario: un esfuerzo por borrar al otro.
La paradoja es desoladora: basados en un elevado concepto de su propio cosmopolitismo, los nacionalistas están construyendo una sociedad más provinciana. Por enormes que sean sus banderas en plazas y estadios. Por fuerte que griten en catalán e inglés. Por muchas embajadas que quieran abrir. Su único proyecto cultural es precipitar a Cataluña orgullosamente hacia la irrelevancia.
Santiago Roncagliolo (Lima, 1975) es escritor.

5 de septiembre de 2014

Polémica al aplazar el Cervantes la presentación de un libro sobre Barcelona

Polémica al aplazar el Cervantes la presentación de un libro sobre Barcelona

La embajada española en Holanda temía que se politizara un acto que promocionaba la obra 'Victus, Barcelona 1714'

La embajada de España en Holanda ha aplazado la presentación de la versión holandesa del libro Victus, Barcelona 1714, del escritor catalánAlbert Sánchez Piñol. Prevista para la pasada noche del jueves en el Instituto Cervantes de Utrecht, se temía que pudiera politizarse un acto “en un foro destinado solo a la promoción cultural de España e Hispanoamérica”, según fuentes diplomáticas en La Haya. Los medios holandeses se han hecho eco de la polémica, en especial las declaraciones de Juliette van Wersch, responsable de la nueva edición (Signatuur). En unas declaraciones recogidas por la television nacional (NOS), calificó lo ocurrido de “episodio que roza la censura”.
A la cita de Utrecht había sido invitado el propio autor, que debía entablar un diálogo con el traductor literario holandés Adri Boon, especializado en obras en castellano, catalán y portugués. Sánchez Piñol lleva vendidos más de 200.000 ejemplaresde Victus, (escrita en castellano y traducida luego al catalán) donde novela el asedio de Barcelona en 1714 por las tropas de Felipe V de Borbón. A la vista de que el escritor había participado, un día antes, en Ámsterdam, en una charla “sobre las consecuencias de esa guerra, y del tratado de paz de Utrecht 300 años después”, patrocinada por DiploCat, el Consejo de la Diplomacia Pública Catalana, la embajada decidió actuar. El Cervantes depende del Ministerio de Exteriores, y “en un momento político delicado” debido al pulso soberanista, se ha prefirido apartar la sede holandesa de posibles discusiones políticas.
Si hasta Rajoy ha leído el libro
Albert Sánchez Piñol
“No me gustan los conflictos, pero resulta extraña la decisión de suspender la presentación del libro a toda prisa. El miércoles, yo hablé de las fortificaciones del siglo XVIII, porque mi protagonista es un experto en ellas. Si hasta el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha leído el libro”, señaló el autor, muy molesto, tras conocer la decisión. “No es de recibo. Sale perjudicada gente de buena voluntad”, añadió, en conversación teléfónica desde la capital holandesa, la noche del jueves. “En la mesa redonda de Ámsterdam, celebrada en un centro de la universidad, se establecieron paralelismos entre 1714 y el momento actual. A su vez, se afirmó, erróneamente, que Cataluña perdió la independencia en la guerra de sucesión entre los partidarios de los Austrias y de los Borbones. Además, fue preciso aclarar que la consulta planteada por la Generalitat es ilegal”, subrayan desde la embajada, para ilustrar el tono del evento.
Juliette van Wersch, encargada de la versión holandesa de Victus, no entiende lo ocurrido. La editorial Signatuur había apoyado, junto con DiploCat, la mesa redonda del miércoles, y ella califica de “incomprensible” la situación. “Me han dicho que la embajada no considera adecuado el momento. Pero para un editor es inconcebible que este autor no pueda hablar, en Holanda, de la historia española y catalana”, señaló el jueves mismo. Desde la sede central del Instituto Cervantes, en Madrid, han hecho votos por recuperar la malograda presentación literaria. “Pondremos el máximo interés en realizar este acto en fechas en las que pueda discurrir como la actividad cultural que es, sin connotaciones de otro tipo", ha dicho este viernes Hernando F. Calleja, director de comunicación y promoción.