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3 de junio de 2016

Don Felipe elogia «la fuerza de la unidad del español» y asegura el estímulo y la ayuda de la Corona a la RAE

Don Felipe elogia «la fuerza de la unidad del español» y asegura el estímulo y la ayuda de la Corona a la RAE
Los Reyes presidieron la sesión de los jueves de la Real Academia Española y se interesaron por los proyectos que la institución tiene en marcha


Los Reyes posan con los académicos en la escalinata de la RAE – EFE

ABCabc_culturaMadrid - 02/06/2016 a las 20:24:48h. - Act. a las 10:06:39h.


Hoy se ha producido un hecho excepcional: el Salón de Plenos de la Real Academia Española recibía a los Reyes. Don Felipe y Doña Letizia han presidido la reunión semanal que hoy ha contado con la asistencia de 37 académicos. El único precedente registrado desde su fundación en 1713 fue una visita de Don Juan Carlos en los años ochenta, cuando Pedro Laín Entralgo era director de la RAE.
Don Felipe se ha dirigido a los asistentes y ha defendido ante el pleno de la RAE la labor que ha hecho de esta institución el centro espiritual del idioma:«Con la fuerza de la unidad del español –ha dicho a los académicos–, afrontáis ahora, tras la brillante conmemoración del tricentenario, el reto de la adaptación del trabajo académico a la era digital, a la que el Diccionario de la Lengua Española, que se ofrece gratuitamente en línea al mundo entero, hace una decisiva aportación, como avanzada de otros proyectos que nos consta están ya en marcha en la misma dirección. Para ello contáis, como siempre, con nuestro estímulo y nuestra ayuda».
Por su parte, el director de la RAE, Darío Villanueva, ha presentado a los reyes un informe sobre la situación y las actividades de la institución. Villanueva ha subrayado el aumento progresivo de los accesos a la versión para internet de la 23ª edición del «Diccionario de la lengua española» (DLE), que ya ha superado los 73 millones de consultas mensuales, y los reyes, a través de grandes pantallas instaladas en el salón de plenos, han podidoseguir en tiempo real las consultas de usuarios que llegaban en ese momento a los servidores de la RAE.
Una contribución que actúa además «como avanzada de otros proyectos que nos consta están ya en marcha en la misma dirección», ha continuado el monarca, antes de añadir: «Para ello contáis, como siempre, con nuestro estímulo y nuestra ayuda».
Don Felipe y doña Letizia han recibido asimismo información del académico y tesorero de la RAE, Guillermo Rojo, sobre el proceso de elaboración de la nueva planta de la 24ª edición del «Diccionario», concebida ya «como una obra plenamente digital, aunque también tendrá, previsiblemente, formato impreso», según ha precisado la Real Academia, en un comunicado.
Además, el académico José Antonio Pascual, director del nuevo «Diccionario Histórico del Español», ha expuesto a los Reyes «las características de este ambicioso proyecto, también digital, del que ya existen muestras y ejemplos disponibles para su consulta en la Red».
En el correspondiente «turno de libros», don Felipe y doña Letizia han recibido distintos ejemplares entregados por varios académicos y una edición del «Quijote» publicada en polaco, «como muestra de las constantes traducciones que se hacen de la obra cumbre de Miguel de Cervantes en el año del cuarto centenario de su muerte».
Como en todos los plenos, el director ha dado paso posteriormente al denominado «turno de papeletas», dedicado en cada sesión al análisis y debate sobre cuestiones relacionadas con nuevas incorporaciones o modificaciones de las entradas del «Diccionario de la lengua española».
Los Reyes, que han firmado en el Libro de Honor de la RAE, han recibido de manos de su director ediciones facsimilares de las primeras ediciones de la«Ortografía» (1741) y de la «Gramática» (1771) académicas.
También han sido obsequiados con un facsímil de la oración de apertura y cierre de la junta académica, que, según el protocolo habitual de estas sesiones, se inician, como marca la tradición desde 1713, con la lectura de las preces en latín.
Don Felipe y doña Letizia, que a su llegada a la sede de la RAE han saludado a cada uno de los participantes en la sesión y han posado con todos ellos para los medios gráficos en las escaleras del vestíbulo, han conversado tras la junta con los académicos y han saludado a una representación de los 72 profesionales que colaboran en las distintas tareas de la Academia.
La vinculación de la casa real con la RAE ha sido constante desde su creación bajo el reinado de Felipe V y actualmente se caracteriza por un apoyo activo de los reyes, que presidieron la presentación de la 23ª edición del «Diccionario», cuyo último ejemplo es la celebración en la Zarzuela, hace apenas dos días, de la reunión anual del patronato de la Fundación Pro Real Academia Española



20 de mayo de 2016

La Real Academia Española y la Academia de la Publicidad lanzan una campaña para luchar contra los anglicismos

La Real Academia Española y la Academia de la Publicidad lanzan una campaña para luchar contra los anglicismos
El anuncio pone de manifiesto los grandes malentendidos que se producen del uso desmedido del inglés en el lenguaje publicitario


ABC.ES@abc_cultura - 18/05/2016 a las 11:42:30h. - Act. a las 16:35:59h.
Guardado en: Cultura

La Real Academia Española (RAE) y la Academia de Publicidad (AP) presentan una campaña con un anuncio que pone de manifiesto el abuso de los anglicismos en publicidad. Esta acción tiene como objetivo concienciar respecto al buen uso del idioma español no sólo en los anuncios sino en la sociedad en general.



Hoy miércoles 18 de mayo ambas entidades celebrarán «¿Se habla español en la publicidad?», un debate abierto al público que reunirá al sector publicitario, de comunicación y docente para tratar este tema.
«Desde la RAE y la Academia de la Publicidad creen que el español está amenazado seriamente por la invasión del inglés en todos los ámbitos, sobre todo en el lenguaje comercial y profesional. La publicidad es uno de los principales sectores implicados, ya que el uso excesivo de los anglicismos en los anuncios que se emiten en España no sólo afecta a las marcas, sino directamente a la población general y a cómo perciben los mensajes comerciales», explica Enric Nel.lo, director general creativo de Grey España, agencia encargada de la campaña.
«Luchamos contra los anglicismos con sus propias armas: lanzamos un producto, unas gafas de sol, a través de una campaña de publicidad cuyo objetivo es demostrar los grandes malentendidos que el uso desmedido del inglés en la publicidad provoca en el consumidor», explica Nel.lo


26 de noviembre de 2015

“El español vive un momento de expansión y dominio”

“El español vive un momento de expansión y dominio”

Francisco Javier Pérez asume la secretaría de la Asociación de Academias de la Lengua

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Francisco Javier Pérez, nuevo secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua. / ASALE
Francisco Javier Pérez (Caracas, 1959) fue elegido ayer en México DF en el congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Españolanuevo secretario general del órgano panhispánico del idioma. Sustituye a Humberto López Morales, que estaba al frente desde 1994. Miembro de la academia venezolana, autor de diversidad de estudios lingüísticos, desde el Diccionario venezolano para jóveneshasta una compilación lexicográfica de groserías, El insulto en Venezuela, Pérez asume un mandato que compete a unos 500 millones de hablantes.
Pregunta. ¿Podrá controlarlos a todos?
Respuesta. ¿Yo? ¡No seré capaz! Mira, las lenguas son fuerzas incontrolables. Nosotros a lo que aspiramos es a orientar. Pero no a controlar. Ten en cuenta que uno de los mecanismos de evolución de las lenguas es su deterioro. La lengua se desarrolla también en base a errores.
P. ¿Por ejemplo?
R. El hubieron. “Hubieron muchos que hicieron tal cosa”. O “hacenaños que tal cosa”. Tarde o temprano quedarán instalados, como el famoso dequeísmo.
P. ¿Cuál es el español que más le gusta?
R. Pues suele repetirse que el de Bogotá es muy refinado, o que el de Valladolid es el más hermoso de España. Pero cada lengua española, en la medida en que le sirve a los hablantes de cada lugar para señalar su mundo, es correcta, es perfecta.
P. ¿Cómo es el venezolano?
R. Riquísimo, profundamente expresivo, cargado de inteligencia, de humor. Pero se ha venido empobreciendo, sobre todo en la formulación del discurso. Al venezolano de hoy le cuesta construir un discurso simple. Tiene que ver con asuntos históricos, educativos y con el mismo tiempo que vive Venezuela. Es doloroso.
P. Deme, por favor, sinónimos de esta selección de venezolanismos incluidos en el último diccionario de la RAE: Borona, chamo, emparamar, faramallero, rasca.
R. Migaja, muchacho, empaparse, hablador (demasiado hablador), borrachera.
P. ¿El español de España manda más de lo debido?
R. No, no creo que mande más de lo que debiera. Y tiene palabras estupendas, como gamberro. Gamberro es una gran palabra.
P. Fernando Vallejo dice que España es “una provincia anómala del idioma”.
R. [Ríe] Esa expresión de Vallejo en el siglo XIX no hubiera podido decirse. Le hubieran dicho que ¡cómo se puede decir eso del lugar donde se gestó la lengua! Pero yo creo que el español de España es tan anómalo como el español de cualquier otra provincia particular de la lengua.
P. Todos tenemos una cruzada personal contra una palabra. ¿Cuál odia usted?
R. Ah no, yo soy lexicógrafo y los lexicógrafos por deformación profesional no odiamos a ninguna palabra. Para nosotros todas valen lo mismo.
P. Bueno. Dígame una o dos que adore. Aparte de gamberro.
R. Esta: inconmensurable. Es una palabra gigante, asombrosa. Inconmensurable. La palabra es en sí misma el propio dibujo de lo inconmensurable. También me gusta mucho que cambien de sentido algunas palabras que antes eran usadas como insultos. Por ejemplomarico, que en Venezuela ha ido perdiendo la fuerza insultante y se ha convertido en un saludo cotidiano entre los jóvenes. “Hola marico, cómo está”.
P. Usted ha dicho: “Un diccionario es una cosa cargada de ideología”.
R. Siempre lo he creído. No son libros asépticos. Detrás de un diccionario hay una manera de entender el mundo, una ideología. No tanto una ideología política como cultural. Esto se ve en lo que ocurrió en el siglo XIX con lo que se conoce como pudibundismo: ser vergonzoso ante las realidades que va marcando la lengua. En aquel tiempo los diccionarios no incluían voces que nombraran órganos o situaciones sexuales, y, si las incluían, los autores dejaban claro que no las compartían, que eso eran voces de lavanderas o de cocineras o de la ralea social. Los diccionarios no sin ingenuos. No hay diccionario aséptico.
P. ¿El pudibundismo ha muerto?
R. No tanto. Aún en 1981, en el Diccionario de venezolanismos de la Universidad Central de Venezuela, se definía huevo como “moneda del tiempo de la colonia”, sin más acepciones, cuando en el venezolano popular huevo refiere al órgano masculino, el pene.
P. ¿Cree que conquistaremos Estados Unidos con el español?
R. Absolutamente. La presencia hispana es muy poderosa y va a seguir creciendo. Se prevé que en unos 50 años Estados Unidos será oficialmente bilingüe en español e inglés.
P. ¿Nuestra lengua está en su fase histórica de mayor poder?
R. Creo que sí. Vive un momento extraordinario. Un momento de expansión, que también es un término de dominio. Es una lengua muy pujante frente a otras lenguas, europeas inclusive, que son magníficas pero solamente tienen un puñado de hablantes.

Darío Villanueva subraya la “modernidad” del ‘Quijote’

Hace 400 años, en 1615, murió Miguel de Cervantes. La Asociación de Academias de la Lengua Española conmemora el deceso del gran manco de la literatura en español con la reedición del Quijote publicada por la propia Asociación en 2005, con la novedad de un extenso prólogo en el que Darío Villanueva, director de la Real Academia Española, analiza la “modernidad” de la novela del ingenioso hidalgo.
“Su modernidad tiene que ver con la visión y con la dicción”, explica el académico. “Con la dicción porque es un libro de diálogos, polifónico, en el que la acción avanza no sólo por acontecimientos sino por conversaciones que los personajes mantienen entre sí. El resultado es una sinfonía del español de la época. Y luego está la visión. Es un libro concebido con enorme potencialidad visual, empezando por las figuras en las que se centra, que son como el Gordo y el Flaco. El Quijote ha generado un enorme caudal iconográfico; en azulejos, en naipes, en anuncios, en cajas de cerillas… Y es el libro con más versiones cinematográficas”.
Define a Cervantes como “un fracasado genial”. “Fue un hombre al que no le acompañó la suerte, pero impresiona que aun teniendo una vida llena de frustraciones conservó energía para crear en sus últimos años la obra que constituyó el modelo de la novela moderna”.
Comparando el español de Cervantes con el actual, Villanueva afirma que el delQuijote ya es un español “moderno”. El paso del español medieval al moderno se da en el siglo XVI. “Lo que queda en el Quijote”, dice, “son residuos en el habla de Don Quijote, que está imbuido de libros de caballería y usa a veces rasgos arcaicos. Pero por lo demás es una lengua en el ciclo de desarrollo del español de hoy, pero con una riqueza verdaderamente extraordinaria”.
Villanueva considera que puede sostenerse que la lengua española de Cervantes era “más rica” que el español actual, que según él padece “quizás, un cierto empobrecimiento”. El fenómeno histórico lo vincula al progresivo fortalecimiento del mundo urbano en detrimento del rural. “La lengua del campo es muy rica, porque cada cosa tiene su nombre, cada animal, cada planta, cada apero, cada momento del día, cada fenómeno atmosférico. Gran parte de esa riqueza expresiva se ha perdido”.

12 de diciembre de 2014

Darío Villanueva, elegido director de la Real Academia Española

Darío Villanueva, elegido director de la Real Academia Española

El filólogo y crítico literario ha obtenido 28 votos a favor, el 80% de los 35 emitidos

Sucede a José Manuel Blecua

Darío Villanueva (Vilalba, Lugo, 1950) se ha convertido en el trigésimo director de la Real Academia Española (RAE) en sus tres siglos de historia. Llegó sin sorpresas, con 28 votos a favor de los 35 emitidos (un apoyo del 80%), para sustituir a José Manuel Blecua, el filólogo que hace cuatro años se impuso en una elección en la que pugnaban ambos.
Catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Universidad de Santiago, de la que fue rector entre 1994 y 2002 y donde sigue dando clase, Villanueva ingresó en la Academía en 2008 con un discurso dedicado al Quijote. Al año siguiente, mientras se recuperaba de un accidente de tráfico en el hospital, recibió la noticia de que había sido elegido su secretario. La institución tiene un peculiar sistema electoral: en teoría, cada académico puede ser votado para cualquier cargo y no puede rechazar la designación.
En la práctica, las corrientes a favor de unos y otros se producen a veces con meses de antelación, como ha sido en esta ocasión. Aunque Blecua no desveló públicamente hasta ayer mismo su voluntad de no repetir en el cargo —los directores pueden optar a dos reelecciones—, en la casa era un secreto a voces que Villanueva contaba con un nutrido grupo de apoyo, que crecía conforme iba menguando el de Blecua.
Esta semana, las voces a favor de la renovación se hicieron visibles a lo grande, cuando el escritor y académico Arturo Pérez-Reverte defendió el cambio en la dirección. No será, sin embargo, un giro rupturista: Villanueva ha estado implicado en la gestión de todos los acontecimientos relevantes de la RAE de los últimos cuatro años, como la celebración del tricentenario, y él mismo puntualiza que no “parte de cero” para desplegar el plan estratégico con el que quiere estabilizar la situación financiera de la casa.
A Villanueva le tocará lidiar con tiempos difíciles en lo económico —el Gobierno ha recortado desde 2008 la subvención a la casa en un 59%— y tiempos desafiantes en lo profesional. “Las cosas son como son, y ocurren cuando ocurren. Me siento muy honrado por esta distinción de mis compañeros. La RAE ha pasado por momentos dificilísimos en lo político y en lo económico. Y si los antecesores lograron superarlo, también nosotros”, señaló el nuevo director en declaraciones a EL PAÍS.
En el plano académico, Villanueva tendrá que impulsar los trabajos preparatorios para la vigésimocuarta edición del Diccionario de la lengua española, que significará una revolución en el modelo tradicional, ya que nacerá desde el entorno digital para migrar después a versiones impresas, invirtiendo el flujo que ha marcado la gestación de la obra en los últimos tres siglos. “Es inevitable una refundación del Diccionario, que es el tronco fundamental de la Academia desde su origen”, afirmó el director electo, que tomará posesión del cargo el próximo 8 de enero.
En lo presupuestario, deberá cuadrar las cuentas —el desajuste entre gastos e ingresos asciende a 2,5 millones de euros—. Villanueva, quien entre sus planes tiene crear una sociedad de gestión de los servicios que la institución presta, confía en incrementar los ingresos generados por la Academia, sin que ello signifique quebrar la tradicional gratuidad del acceso al Diccionario en Internet. La RAE está negociando con una entidad el patrocinio exclusivo de la versión digital del Diccionario, que recibe entre 40 y 45 millones de consultas al mes.
En cuanto a los gastos, la Academia ha decidido rebajar los salarios de su plantilla y las dietas de los académicos en un 10%, además de abrir un plan de bajas voluntarias. Se descarta, sin embargo, la aplicación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que ha planeado sobre sus 85 empleados. Villanueva recurre a un chiste para explicar su rechazo a esta medida: “Es como el alumno de Ingeniería al que le dicen que los trenes tienen muchos accidentes en el vagón de cola y decide que la solución para evitarlo es fácil: que se suprima el vagón de cola”. “Sería una paradoja querer subir ingresos con servicios muy especializados y que prescindamos de recursos humanos altamente cualificados y formados para lo que la Academia necesita”, concluye.

3 de noviembre de 2014

José Manuel Blecua: "La situación económica de la RAE es dramática"

José Manuel Blecua: "La situación económica de la RAE es dramática"

El director de la Academia, a punto de expirar su mandato, alerta sobre la gravedad de los recortes en la institución creada hace tres siglos

José Manuel Blecua, con el 'Diccionario de autoridades', publicado en el siglo XVIII, en la biblioteca de la RAE. / BERNARDO PÉREZ
José Manuel Blecua (Zaragoza, 1939) es un hombre acechado por la filología. Hijo, hermano, padre y él mismo feliz mecánico de palabras —es catedrático emérito de Lengua Española en la Universidad Autónoma de Barcelona—, inicia ahora una gira por América para presentar la 23ª edición del Diccionario de la lengua española, la obra que hace tres siglos justificó el nacimiento de la Academia. Elegido en 2010 como su director, en su etapa han coincidido alegrías —la celebración del tricentenario— y pesares: un radical recorte del Estado que ha noqueado las cuentas de la casa. Asegura con cierta picardía que todavía no ha sopesado qué hará el 11 de diciembre, cuando se vote la nueva junta de gobierno.

Tijeretazo del 59%

Desde 2008, último presupuesto confeccionado antes de la crisis, la subvención del Estado a la RAE ha caído un 58,78%.Los primeros ejercicios fueron muy difíciles, pero la institución capeó el temporal. En 2013, sufrió una disminución drástica.
2008: 3.928.000 euros.
2009: 3.928.090.
2010: 3.721.080.
2011: 3.886.800.
2012: 3.122.500.
2013: 1.904.600.
2014: 1.618.910.
2015: 1.618.910.
Pregunta. ¿Satisfecho con elDiccionario?
Respuesta. Ha salido una edición digna. No podía ser menos después del tiempo que habíamos dedicado, casi 13 años. Siempre te queda pensar que a lo mejor se podría haber hecho alguna cosa más, no alguna cosa menos, pero realmente está bien.
P. Se presenta como el más panhispánico, pero desde América hay voces que critican el gran peso de lo español.
R. Claro; es que no hay que olvidar que el Diccionario es un producto histórico. No en vano son 23 ediciones. Queda una herencia de una visión de lo español muy reducida a la península y las islas. Se planteó en un encuentro que tuvimos recientemente con los directores de América.
P. ¿Qué le reprochan?
R. Que tiene una minuciosidad para las zonas de España que no existe para la descripción de América.
P. En una entrevista dijo: “Si algo no está, pero lo utilizan García Márquez y Vargas Llosa, usénlo sin miedo”. ¿Los hablantes pueden vivir sin diccionarios?
R. Perfectamente, claro que sí.
P. Son los filólogos los que no pueden vivir sin ellos.
R. Exacto. Es lo que decía don Antonio Machado, que los griegos existieron para que viviéramos los profesores de Literatura.
P. Hay cierta confusión sobre la función del Diccionario.
R. No es una película ni una foto de la realidad; es simplemente un modelo que construye un lingüista para dar cuenta de los hechos léxicos más relevantes, pero no de todos. Por ejemplo, las que están bien construidas no tienen que estar, como los adverbios en -mente; el hablante los construye y entiende perfectamente. El Diccionario es un modelo; por eso lo que no está se puede utilizar con toda tranquilidad.
P. Han cambiado la definición de “franquismo”. Ha pasado de “movimiento político y social de tendencia totalitaria (...)” a “dictadura de carácter totalitario impuesta en España por el general Franco (...)”. ¿Por qué?
R. Se discutió mucho. Después de un par de plenos, el franquismo fue definido como dictadura.
P. ¿Cuál era el punto de fricción?
R. Los plenos son secretos. Sólo se pueden consultar las actas 20 años después.
"Yo no creo que sea el último Diccionario en papel"
P. ¿Será el último en papel?
R. Esa es una pregunta que nos hacemos todos. Tengo un vecino que le ha comprado un Diccionario a cada hijo porque cree que será el último en papel. Si decimos esto, creo que venderemos más, pero no lo sé. Es muy difícil hacer predicciones. Es la miseria del historicismo; sólo pueden mirar hacia atrás, no hacia adelante. Yo no creo que sea el último.
P. ¿Cómo les han afectado los recortes?
R. Nos han afectado mucho y nos siguen afectando. La Academia tenía un presupuesto equilibrado, formado al 50% por subvención del Estado y el otro 50% por la venta de libros, derechos de autor, el patrocinio o la Fundación pro-RAE. Además, el Gobierno del presidente Zapatero había considerado el Diccionario histórico como proyecto de Estado y lo subvencionaba y había otra partida en los Presupuestos para el mantenimiento del edificio, que no es ninguna broma. Lo que ha ocurrido es muy simple: el Estado ha recortado la subvención de 3,6 a 1,6 millones, ha desaparecido la consideración del Diccionario histórico como proyecto de Estado, se ha suprimido el mantenimiento del edificio y han desaparecido los derechos de autor puesto que el Diccionario está en Internet. Los patrocinios ya no son tan generosos, aunque gracias a la Fundación pro-RAE vamos tapando ese déficit. La Academia tiene dos edificios: un centro de estudios en la calle Serrano y este [su sede en la calle Felipe IV, también en Madrid], tiene casi un centenar de trabajadores, dos compañías de limpieza y dos compañías de seguridad porque la biblioteca de este edificio no se puede dejar. Son factores que hacen que sea muy difícil el mantenimiento de la Academia. Por otra parte, hay que considerar que en un momento tan difícil para la sociedad española, con un paro tan elevado, no sería justo que estuviéramos por la calle pegando gritos cuando tenemos la misma subvención que tiene la Biblioteca Nacional. Esta es la situación real.
P. Es dramática.
R. Exacto. Es dramática. No tiene muchos comentarios posibles.
P. ¿Tienen dinero para sobrevivir el año que viene?
R. Sí, porque se ha aprobado una subvención de 2,5 millones de euros de la Fundación pro-RAE, pero si siguen las condiciones económicas y no se encuentra una posibilidad de hacer eficaz que las 43 millones de personas que entran al Diccionario en Internet, por un camino o por otro, suponga una contrapartida económica... Porque cada vez cuesta más hacer diccionarios. Además, hemos puesto en la web todas nuestras obras y todos sus materiales. Por una parte, la Academia sigue con su obligación de estar al servicio de la nación, como dice la cédula de creación del siglo XVIII, y, por otra, las dificultades son reales. No hay que hacer muchos cálculos para ver que un ama de casa normal encontraría muy difícil mantener esta situación.
"No hemos dejado proyectos en la cuneta"
P. ¿Han tenido que dejar proyectos en la cuneta?
R. No, no hemos dejado ninguno. Hemos procurado mantener todos los proyectos, pero reducidos.
P. ¿Cuál es su opinión sobre esos recortes a instituciones y políticas culturales?
R. Hay problemas que están antes, que son la educación, la investigación y la sanidad. Cuando hay casi seis millones de parados sería una falta de solidaridad que reivindicara para cosas que no son imprescindibles para el desarrollo de la sociedad.
P. Usted sucedió a Víctor García de la Concha, que permaneció 12 años en la RAE. ¿Se plantea llegar a tanto?
R. Hombre, ¡por Dios! ¡Que yo soy muy mayor! Tendría que hablarlo conmigo mismo, pero yo no creo que Dios me dé vida para ello. Víctor fue una suerte para la casa. Las circunstancias fueron muy distintas, pero realizó una labor magnífica.
P. ¿Y de seguir otro periodo?
R. Lo tendría que consultar. Esto no se ha atrevido todavía mi mujer a preguntarlo.
P. ¿Pero ya tiene una decisión tomada?
R. A lo mejor, sí.
P. Si quiere, puede decirlo.
R. Hombre, lo de los 12 años, ¡desde luego no! ¿Usted sabe las horas que se pasan aquí? Menos cinco días que tomé en agosto, ni un solo día de vacaciones. Esta casa tiene muchísimo trabajo. No he decidido nada. Queda mucho, más de un mes. La votación es el 11 de diciembre.
P. ¿Sobrevivirá la RAE otros 300 años?
R. Sin ninguna duda. Lo que no será es la RAE que hemos conocido; será otra. En cada momento ha sido distinta. La Academia de don Juan Valera no es la Academia panhispánica de Víctor García de la Concha.