El programa se basa, entre otros, en un estudio participativo de 2010, encargado por el propio Ayuntamiento. Este informe destacaba “preocupantes señales de inseguridad” apuntadas por vecinos, profesionales y expertos.
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5 de julio de 2016
Carmena creará un nuevo modelo de seguridad con jurados vecinales
Carmena creará un nuevo
modelo de seguridad con jurados vecinales
El plan también incluye un gestor de barrio (nombrado por el
Ayuntamiento), del que dependerán los agentes municipales y una mesa de
convivencia y seguridad
El Ayuntamiento que dirige la alcaldesa Manuela Carmena (Ahora Madrid) quiere poner en marcha una nueva figura político-policial
en los 121 barrios de la ciudad. A través de la implantación de la llamada
Policía Comunitaria, se pretende crear una estructura policial, judicial y
social paralela a la existente. Esta incluye un gestor de barrio (nombrado por
el Ayuntamiento), del que dependerán los agentes municipales y una mesa de
convivencia y seguridad. El Consistorio pretende crear también “jurados
vecinales”, donde se encontrarán víctimas y delincuentes. La experiencia piloto
se iniciará en Lavapiés.
Casino de la Reina,
donde se centralizará la nueva Policía Comunitaria. KIKE PARA
Según el programa de Gobernanza Comunitaria de la Seguridad y la
Convivencia para el barrio de Embajadores al que ha tenido acceso EL PAÍS, el
Ayuntamiento crea una estructura paralela a las existentes en seguridad,
servicios sociales y judicatura. Actualmente, la seguridad en Madrid depende de
las Policías Municipal y Nacional. Los servicios sociales son competencia de
las respectivas áreas locales y de la Comunidad de Madrid. La delegada de
Gobierno es la máxima autoridad política en seguridad y depende del Ejecutivo
central. Las infracciones penales entran exclusivamente dentro del ámbito de
los jueces y magistrados.
El modelo que pretende instaurar Ahora Madrid choca frontalmente con
este sistema. El nuevo proyecto instaura la hasta ahora desconocida figura del
“jurado vecinal”. En él, infractores, delincuentes y víctimas “tienen la
oportunidad de encontrarse con el entorno social donde se cometió la
infracción, reconocer su culpa y acordar conjuntamente vías para restaurar el
daño hecho a la comunidad”. “La comunidad, por su parte, aceptará el
reconocimiento de culpa y colaborará para definir una medida adecuada de reparación
del daño hecho”. Se busca la “reintegración social” del delincuente. Estos
acuerdos deberán ser ratificados por un “juez ordinario”. El Ayuntamiento
sostiene que este sistema se aplica ya en Estados Unidos, Inglaterra y
Australia “con gran éxito”.
El portavoz municipal adjunto del PP,Íñigo Henríquez de Luna, mostró ayer su total desacuerdo con el plan de policía comunitaria de la
Concejalía de Seguridad. De hecho, lo calificó de “perverso”: “No podemos estar
de acuerdo con un sistema donde se termina entregando el poder a unas
instituciones que no tienen ningún soporte legal”, declaró a EL PAÍS.
“Todo esto lo que genera es un vecino más controlado e indefenso, que ni
siquiera sabe cómo se elige a los gestores de barrio o a los integrantes de los
jurados vecinales”, critica el portavoz del PP.
Henríquez de Luna compara la propuesta del concejal de Seguridad, Javier
Barbero, con los “modelos participativos de Venezuela”. “La policía tiene que
cumplir una función y no es solo la de mediación. También tiene que ser
reactiva y luchar contra el delito”, añade. “Han elegido Lavapiés porque es un
sitio en el que se sienten cómodos por tener tantos seguidores”.
“Gestor de barrio”
Otra de las novedades del plan que quiere poner en marcha Manuela
Carmena es el llamado “gestor de barrio”, máximo responsable del complejo organigrama
que definirá la política de seguridad en la capital.
El gestor (que será nombrado directamente por el Ayuntamiento) asume la
gestión y la coordinación de todos los organismos, los servicios y las
Administraciones implicadas. Orgánicamente dependerá del concejal del distrito
y del edil de Seguridad.
El Ayuntamiento afirma que esta nueva figura es un “community manager
del barrio que dinamiza la participación ciudadana, la convivencia y la
colaboración entre servicios”. “Conoce a fondo el barrio y es conocido por el
barrio. Es quien impulsa y fortalece la gobernanza sobre el terreno, incluyendo
todos los recursos formales [policía, servicios sociales, limpieza] e
informales” para solucionar los “problemas multifacéticos” de la zona. El
Consistorio mantiene que esta figura ya existe en Holanda con “gran
efectividad”.
Bajo la responsabilidad del gestor estarán igualmente los llamados
“círculos de custodia ciudadana”, la “red comunitaria pública y privada”, así
como el “consejo ciudadano”. Los círculos de custodia urbana se encargan de
“cuidar y mejorar la calidad del lugar, reduciendo las infracciones por arrojo
de suciedad y por ruido”, una labor que hasta ahora tiene encomendada la
Policía Municipal, que perdería esta competencia.
Bajo la responsabilidad de los futuros 121 gestores de barrio también
estarán los integrantes de la llamada Unidad de Policía
Comunitaria (agentes voluntarios que harán labores de mediación). Las futuras unidades de intervención en crisis y de emergencias
dependerán, a su vez, de la Policía Comunitaria.
Uno de los objetivos del programa será, igualmente, “el lanzamiento del
Servicio Comunitario de Seguridad y Justicia”. En él se tratará a “vecinos,
víctimas e infractores desde enfoques psicosociales preventivos, usando
técnicas de mediación, atención psicosocial e intervención social comunitaria
sobre el terreno”.
Todos estos organismos tendrán que dar cuenta de su actividad a la
llamada Comisión de Gobernanza del barrio. Todo lo que salga de esta se elevará,
a su vez, al siguiente estamento, en este caso, la homónima Comisión de
Gobernanza del distrito.
Este plan de seguridad y
justicia fue presentado, por primera vez, el 31 de marzo dentro del llamado Plan Director de
la Policía Municipal,
documento marco de las competencias en seguridad del Ayuntamiento. Sin embargo,
no se hacía mención al desarrollo específico del plan. Tampoco se concretó nada
en la rueda de prensa que ofreció el concejal Javier Barbero a los medios de
comunicación el pasado 14 de junio. Durante la presentación de la nueva Policía Comunitaria, el edil afirmó
que los agentes de Lavapiés iniciarían antes de finalizar el año un nuevo
“sistema de patrullaje y de relación con los vecinos”. Su misión consistiría en
reducir la conflictividad y los problemas que se dan en esta zona. Para ello,
se encargarían de contactar con los residentes y las asociaciones del barrio
para detectar las carencias en materia de seguridad y de servicios sociales.
Ocho agentes patrullarían a pie y en bicicleta. Y poco más.
El documento municipal justifica que se haya elegido el barrio de
Embajadores (Lavapiés y el Rastro) porque sufre una gran inseguridad “desde
hace décadas”: “Las incidencias en delitos como la venta de drogas, los hurtos,
robos violentos, han estado por muchos años entre las más altas de la ciudad”.
Las protestas vecinales han motivado que se haya reforzado la presencia
policial.
Sin embargo, “el aumento de la presión poblacional flotante, venida de
otras comunidades autónomas” y “la apropiación ilegal de pisos vacíos por los
desahucios de los bancos y las mafias han agravado las problemáticas de este
barrio”, según su diagnóstico.
El programa se basa, entre otros, en un estudio participativo de 2010, encargado por el propio Ayuntamiento. Este informe destacaba “preocupantes señales de inseguridad” apuntadas por vecinos, profesionales y expertos.
Animadversión policial
También se diagnosticaron “fuertes fracturas” entre los habitantes del
barrio en cómo se debería de enfocar el problema y en particular con el papel
de la policía. “Varios colectivos mostraron una clara animadversión a la
presencia policial”, destaca el plan. El estudio participativo también sacó a
la luz “las bolsas de ciudadanos vulnerables y en riesgo” y “el bajo
aprovechamiento de los grandes recursos formales e informales en el barrio”.
Ante este panorama tan negativo, en el que han fracasado los planes
anteriores, el programa de gobernanza busca implantar un nuevo sistema “que
avance en la eficacia, la eficiencia y la sostenibilidad de la seguridad y la
convivencia”.
El secretario general del Colectivo Profesional de Policía Municipal
(CPPM, el mayoritario del cuerpo), Francisco Torres, rechaza de plano el nuevo
planteamiento desarrollado por el equipo de Javier Barbero. “¿Qué pretenden con
esta nueva estructura? Habrá que recordar al concejal que tenemos un Código
Penal, unos jueces y unos fiscales. Con ellos no vale el sermón filosófico y
teológico a que nos tiene acostumbrados”, criticó Torres.
El responsable del CPPM recordó que la Policía Municipal ya tiene numerosas normas que regulan su funcionamiento como para que
ahora se añadan mayores complicaciones a su trabajo: “Con estas innovaciones,
lo único que van a conseguir es enfadar aún más a los policías y que no sepan
qué es lo que tiene que hacer en cada situación”.
El presidente de la Asociación de Policía Municipal Unificada (APMU),
Carlos Bahón, también le auguró poco futuro a “este nuevo germen” de Barbero.
“Lo que no entiendo es que se quiera extender este modelo a toda la capital
cuando no tenemos ni suficientes policías para sacar dos coches patrullas en
algunos distritos en ciertos turnos”, recuerda Bahón.
El dirigente de la APMU también destaca que en la actualidad ya existen
los policías mediadores y que su trabajo de mediación se reduce a uno o dos
casos al mes, en el mejor de los casos. La participación en estos órganos es
voluntaria y mucha gente no se somete a ellos, ya que no reconoce su autoridad.
“Todo esto que se quiere montar no tiene ninguna base jurídica y al final se va
a meter a la policía que es inviable. Espero que la fecha de caducidad de todo
esto esté muy cerca por el bien de los agentes y de los propios ciudadanos”,
concluye.
El equipo de Programa Comunitario de Seguridad se localizada en el
centro municipal del Casino de la Reina, en la calle del Casino. Desde ahí
desarrollará todas sus actividades. El equipo multidisciplinar estará al
servicio, según el programa, del Área de Salud, Seguridad y Emergencias (es
decir, bajo la supervisión de Javier Barbero), y de la Junta Municipal de Centro. Mantendrá reuniones periódicas con
los representantes de ambos organismos y con el mando de la unidad de Centro
Sur de la Policía Municipal.
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Madrid
25 de enero de 2016
Patrullas, palizas y un secuestro entre aceitunas
Patrullas, palizas y un secuestro entre aceitunas
La tensión se dispara en Badajoz donde los agricultores se organizan para vigilar sus cultivos
Navalvillar de Pela
El fuerte olor a fermentación y los gritos compiten para dominar el
ambiente de la cooperativa agrícola San Isidro. “¡Que eso es nuestro!
¡Lo hemos pagado!”, exclama una mujer retenida ante un Ford embarrado.
Junto a otras tres personas, gesticula aparatosamente ante los guardias rurales que los han cazado,
supuestamente, robando aceitunas en mitad del campo. Les han obligado a
venir hasta aquí para descargar la mercancía. Y les han quitado el
instrumental usado para recogerla. “Eso les [fastidia]. Cada rodillo vale unos
170 euros. Por eso se ponen así. Encima de que no consiguen llevarse
nada, se los incautan”, dice Valentín, que observa la escena con una
veintena de agricultores. De momento, mantienen la calma entre insultos
cruzados.
Pero la tensión sobrevuela Navalvillar de Pela (Badajoz), este pueblo
de 4.500 habitantes rodeado por unas 5.000 hectáreas de olivos, donde
los vecinos se han organizado por primera vez para patrullar día y noche
sus cultivos. Llevan más de 60 jornadas así porque grupos itinerantes
de ladrones saquean sus cosechas. Las asociaciones agrícolas amplían a
toda la comunidad autónoma. “Llevamos años sufriendo los robos. Pero
esta campaña de aceituna ha sido muy buena —con más olivas, se ha
alargado la recogida— y los hurtos han aumentado”, relata Juan
Metidieri, presidente del colectivo Apag-Extremadura-Asaja, que habla de
toneladas perdidas a diario. Hasta el presidente extremeño, Guillermo
Fernández Vara (PSOE), ha mostrado su preocupación y comparte que se
refuerce la vigilancia en el campo para evitar “que la gente se sienta
desamparada”.
Y los ánimos se han caldeado en el campo. En Navalvillar, los enfrentamientos entre ladrones y agricultores han subido de tono en estas semanas: lunas rotas, golpes y persecuciones por la carretera. Hace 10 días, por ejemplo, después de pillar in fraganti a otro grupo, los condujeron hasta la cooperativa para recuperar la mercancía. “Empezó a acumularse gente y se encendió el ambiente. Los ladrones subieron al coche y salieron a toda velocidad, atropellando a gente. Pudo ocurrir una tragedia”, narra Metidieri.
La Delegación del Gobierno asegura que los robos en el campo se
redujeron un 20% en 2015 respecto al año anterior: entre enero y
septiembre se registraron 1.012 sustracciones en explotaciones agrícolas
y ganaderas de la región. En el mismo periodo de 2014, estas ascendían
hasta las 1.266. Eso sí, pese a esta última caída, el alza es evidente:
en 2011 se contabilizaron 925; en 2012, 1.156; y en 2013 sumaron 1.242.
Este tipo de robos, además, se extienden por toda la península, aunque las zonas varían en función de la campaña. En Andalucía, la comunidad donde más casos se contabilizan, los agricultores también han constatado un repunte en los dos últimos meses. Y antes, en octubre, se sucedieron las detenciones en Aragón por el robo de almendras; y en la Comunidad Valenciana, en primavera, por la desaparición de miles de kilos de naranja. Según los datos de Interior, este tipo de sustracciones se redujeron un 12% en 2014: se registraron 24.078 casos en todo el país, frente a 21.153 de 2013.
“La situación va a estallar”, pronostica Antonio Masa, presidente de la plataforma contra el robo de aceitunas en Navalvillar. “La Guardia Civil los detiene, les quita la mercancía y después los sueltan. No les hacen nada más”, afirman “impotentes” David y Francisco, agricultores de 35 y 32 años, mientras recorren con su coche los caminos rurales del municipio. Escudriñan cada terreno en busca de sospechosos. Como muchos del pueblo, rechazan que se revelen más datos de ellos por temor a posibles represalias. Es lo que ocurrió en La Nava de Santiago (Badajoz), de 1.000 habitantes.
Tras meterlo en la furgoneta, los asaltantes se lanzaron a la
carretera. En ese momento, otro coche se atravesó. Varios vecinos, que
habían echado en falta a Pedro, sospecharon del vehículo. Empezó una
pelea. Los agresores se enzarzaron a golpes con dos agricultores, a los
que robaron una escopeta. Y Pedro escapó entre la confusión. Finalmente,
los atacantes huyeron del lugar. La Guardia Civil ha anunciado ya la
detención de dos de ellos, de 28 y 31 años.
“En mayo de 2013, ante el repunte de delitos en estas fincas, el Gobierno puso en marcha los equipos ROCA [acrónimo de robos en el campo] de la Guardia Civil”, dice Interior. Una medida insuficiente, según los agricultores, que se reunieron hace 10 días con el Ejecutivo autónomo y la Delegación de Gobierno. Pidieron más agentes y el cierre de los puestos donde se vende lo robado. “También hay particulares que compran las aceitunas a un precio bajísimo y las entregan como si fueran suyas a precio de mercado”, relata Valentín, que participa en las patrullas de Navalvillar. La creación de estos grupos también se planteó en La Nava tras la agresión a Pedro. “Pedí a los vecinos que no lo hicieran, la cosa estaba muy caldeada”, comenta el alcalde, Emiliano Cortés. Habla de impotencia y miedo.
Pedro, por ejemplo, que apenas dos horas antes del incidente había expulsado de las fincas a un grupo de ladrones, aún no duerme tranquilo. Le rompieron la nariz y sufrió un derrame en un oído. “Me puse en lo peor cuando me metieron en la furgoneta. Si solo hubieran querido darme una paliza, me habrían dejado allí mismo. Pero ¿adónde me llevaban? ¿Querían matarme y dejarme tirado en una cuneta?”.
Y los ánimos se han caldeado en el campo. En Navalvillar, los enfrentamientos entre ladrones y agricultores han subido de tono en estas semanas: lunas rotas, golpes y persecuciones por la carretera. Hace 10 días, por ejemplo, después de pillar in fraganti a otro grupo, los condujeron hasta la cooperativa para recuperar la mercancía. “Empezó a acumularse gente y se encendió el ambiente. Los ladrones subieron al coche y salieron a toda velocidad, atropellando a gente. Pudo ocurrir una tragedia”, narra Metidieri.
Grupos itinerantes de delincuentes saquean los olivos en plena campaña
Este tipo de robos, además, se extienden por toda la península, aunque las zonas varían en función de la campaña. En Andalucía, la comunidad donde más casos se contabilizan, los agricultores también han constatado un repunte en los dos últimos meses. Y antes, en octubre, se sucedieron las detenciones en Aragón por el robo de almendras; y en la Comunidad Valenciana, en primavera, por la desaparición de miles de kilos de naranja. Según los datos de Interior, este tipo de sustracciones se redujeron un 12% en 2014: se registraron 24.078 casos en todo el país, frente a 21.153 de 2013.
“La situación va a estallar”, pronostica Antonio Masa, presidente de la plataforma contra el robo de aceitunas en Navalvillar. “La Guardia Civil los detiene, les quita la mercancía y después los sueltan. No les hacen nada más”, afirman “impotentes” David y Francisco, agricultores de 35 y 32 años, mientras recorren con su coche los caminos rurales del municipio. Escudriñan cada terreno en busca de sospechosos. Como muchos del pueblo, rechazan que se revelen más datos de ellos por temor a posibles represalias. Es lo que ocurrió en La Nava de Santiago (Badajoz), de 1.000 habitantes.
“Vinieron a matarme”
La vieja furgoneta gris se le cruzó en mitad de la carretera a las seis menos cuarto de la tarde del 7 de enero. “Era jueves”, recuerda Pedro (nombre ficticio), que no olvida cómo salieron del vehículo “unas 10 personas”, le golpearon “con palos” en la cabeza y le metieron a la fuerza en el automóvil. “No sé adónde me llevaban. Pero vinieron con la idea de matarme”, sentencia este jornalero de 51 años dedicado en las últimas semanas a vigilar los olivares del pueblo.
"La situación va a estallar", advierten los vecinos de los pueblos afectados
“En mayo de 2013, ante el repunte de delitos en estas fincas, el Gobierno puso en marcha los equipos ROCA [acrónimo de robos en el campo] de la Guardia Civil”, dice Interior. Una medida insuficiente, según los agricultores, que se reunieron hace 10 días con el Ejecutivo autónomo y la Delegación de Gobierno. Pidieron más agentes y el cierre de los puestos donde se vende lo robado. “También hay particulares que compran las aceitunas a un precio bajísimo y las entregan como si fueran suyas a precio de mercado”, relata Valentín, que participa en las patrullas de Navalvillar. La creación de estos grupos también se planteó en La Nava tras la agresión a Pedro. “Pedí a los vecinos que no lo hicieran, la cosa estaba muy caldeada”, comenta el alcalde, Emiliano Cortés. Habla de impotencia y miedo.
Pedro, por ejemplo, que apenas dos horas antes del incidente había expulsado de las fincas a un grupo de ladrones, aún no duerme tranquilo. Le rompieron la nariz y sufrió un derrame en un oído. “Me puse en lo peor cuando me metieron en la furgoneta. Si solo hubieran querido darme una paliza, me habrían dejado allí mismo. Pero ¿adónde me llevaban? ¿Querían matarme y dejarme tirado en una cuneta?”.
19 de noviembre de 2011
Pacientes en paro en Galicia hallan sus tarjetas sanitarias bloqueadas
Pacientes en paro en Galicia hallan sus tarjetas sanitarias bloqueadas
Los afectados aseguran que se enteraron cuando acudieron a su médico de cabecera
PAOLA OBELLEIRO A Coruña 18 NOV 2011 - 23:15 CET71
Usuarios del Servicio Gallego de Salud (Sergas) que están en el paro desde hace más de un año o sin prestación económica denuncian que sus tarjetas sanitarias han sido desactivadas tras agotar el subsidio. Los afectados aseguran que se enteraron cuando acudieron a su médico de cabecera, al llegar a su farmacia habitual para obtener medicamentos o al pisar el servicio de urgencias de un hospital público.
La desactivación de las tarjetas se produce como consecuencia de una orden de la Xunta que entró en vigor el pasado 29 de septiembre, que establece el procedimiento para que parados de larga duración (más de 12 meses) o “personas sin recursos económicos suficientes” obtengan el reconocimiento a la atención sanitaria. Pero en el proceso se les retira la tarjeta para que tramiten otra, lo que ha causado alarma entre los afectados. El Congreso aprobó en junio una reforma legal para asegurar la cobertura sanitaria universal que entra en vigor en enero. La Consejería de Sanidad sostiene que su orden pretende “mejorar y adaptarse a la nueva situación con un nivel disparado de desempleo”; y asegura que mientras tramita ese reconocimiento nadie se queda sin prestación. Sin embargo, sin tarjeta no hay atención, denuncian los afectados.
Ni consulta ni fármaco
A Mercedes Amaral se le escapaban las lágrimas cuando trataba de contar su caso en una rueda de prensa en la sede coruñesa del sindicato CIG. Desempleada de larga duración y sin prestación, está en tratamiento médico por depresión. Cuando acudió a pedir cita con su médico de cabecera, le indicaron que no tenía derecho a una consulta gratuita porque su tarjeta fue dada de baja. La asistencia farmacéutica gratuita también quedó suspendida. Y tuvo que recurrir a la ayuda de Cáritas para comprar sus medicamentos. “Es muy injusto, no sé porque están haciendo esto y me dejaron sin mi tratamiento”, explicó Amaral.
Su caso no es único. Varios medios de comunicación gallegos recibieron ayer denuncias similares. El presidente de las farmacias de Galicia, Xosé Rodríguez Dacal, corroboró que desde hace unas semanas han detectado varios casos. Sin embargo, la secretaria general de Sanidad, Sagrario Pérez, niega que haya órdenes de bloquear las tarjetas: “Es absolutamente falso, nadie se queda sin prestación, lo único que hicimos fue mejorar la norma para eliminar burocracia”.
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26 de octubre de 2011
El Gobierno de Navarra pone en marcha el registro de objetores al aborto que impulsó el PSN
El Gobierno de Navarra pone en marcha el registro de objetores al aborto que impulsó el PSN
El objetivo es conocer los centros públicos en los que se puedan practicar interrupciones del embarazo.- La primera clínica privada de estas características en la Comunidad foral tiene prevista su apertura a principios de 2012
EL PAIS - AMAIA ARRARÁS - Pamplona - 26/10/2011
Un año después de su polémica aprobación en el Parlamento foral, el Gobierno de Navarra, ahora de coalición UPN-PSN, ha puesto en marcha finalmente el registro de profesionales sanitarios objetores de conciencia en relación con el aborto. La norma, que está pendiente de un recurso que el PP presentó ante el Tribunal Constitucional, afecta solo a los trabajadores del Servicio Navarro de Salud directamente implicados en este tipo de intervenciones, es decir, ginecólogos, obstetras, anestesiólogos, enfermeras y matronas.
- Navarra recurre al Constitucional para evitar el aborto en su territorio
- Ginecólogos navarros aseguran que no todos los profesionales son objetores en la comunidad
- La ausencia de cuatro diputados de NaBai impide aprobar la ley navarra sobre el aborto
- Aprobada la ley foral para garantizar abortos en suelo navarro
- El PP recurre al Constitucional la ley navarra que regula el registro de objetores al aborto
- Rajoy dice ahora que reformará pero no derogará la ley del aborto si gana las elecciones
La noticia en otros webs
Así, estos profesionales que no puedan realizar dicha intervención por razones de conciencia deberán manifestarlo anticipadamente y por escrito, según recoge la ley que regula este registro y que fue impulsada en la anterior legislatura por el PSN y aprobada (con enmiendas de NaBai e IU) con los votos en contra de UPN y CDN. De hecho, desde que la presidenta de Navarra, Yolanda Barcina (UPN), tomara posesión de su cargo el pasado mes de julio, ya se ha manifestado en varias ocasiones en contra de esta iniciativa, pero según ha recalcado, su Ejecutivo "debe cumplir todas las leyes, aunque no le gusten".
En concreto, el registro ha sido creado por el Gobierno mediante una orden foral de la consejera de Salud, Marta Vera, de UPN, que fue aprobada el 3 de octubre. Su objetivo es recoger las declaraciones de conciencia para, con esta información, conocer los centros públicos en los que se puedan practicar abortos.
En la actualidad, no existen en la Comunidad foral centros públicos donde se realicen interrupciones de embarazo y el Ejecutivo sigue derivando las intervenciones a centros de comunidades vecinas, a la espera de la apertura de una clínica privada en Ansoáin, prevista para principios de año. Este centro, el primero de estas características en Navarra, ya ha obtenido las correspondientes autorizaciones del Gobierno y la licencia de apertura del Ayuntamiento de Ansoáin, y actualmente está en proceso de mejora de las instalaciones, según explican sus promotores.
Así, para la portavoz de Salud del PSN, María Chivite, la creación de este registro "es un paso importante", cuyo objetivo es "organizar al personal sanitario de la red pública para poder poner en marcha la prestación" y acabar así "con las excusas que durante años ha puesto UPN, que aseguraba que no existían ginecólogos dispuestos en Navarra". Ahora, según Chivite, la entrada en el Ejecutivo del PSN demuestra "que algo está cambiando" y "ha facilitado" la creación del registro, "confidencial y voluntario". "Estamos satisfechos", recalca Chivite, porque el objetivo es que las mujeres navarras "no estén discriminadas y se les pueda garantizar este derecho en igualdad de condiciones".
La portavoz de NaBai en materia sanitaria, Asun Fernández de Garaialde, también valora la iniciativa aunque se muestra más escéptica "y poco esperanzada" en que finalmente la prestación se llegue a hacer en la red pública. "Hemos tenido que llegar a este punto de crear este registro por la cerrazón de UPN, y aunque ellos digan lo contrario, aquí siempre ha habido ginecólogos dispuestos a practicar abortos y con este registro se podrá demostrar", asegura.
El PP recurrió esta ley ante el Tribunal Constitucional porque, a su juicio, el registro crearía una "lista negra" en Navarra, "establece serias restricciones al ejercicio del derecho a la libertad de conciencia" y rechaza que una comunidad autónoma como Navarra pueda regular un "derecho fundamental" igual para todos los españoles. El TC no ha suspendido la aplicación de la norma.
Seguridad y confidencialidad
El fichero incluirá tanto las declaraciones de objeción de conciencia a practicar abortos como las revocaciones que se puedan producir para que el departamento de Salud pueda garantizar una adecuada gestión de dicha prestación sanitaria.
Así, el registro contendrá el nombre, apellidos, DNI, titulación, especialidad, centro en el que el sanitario presta sus servicios y el servicio al que se encuentra adscrito. Su seguridad y confidencialidad dependerá del Servicio de Seguridad de la Información Sanitaria de la subdirección de Organización y Sistemas de Información del SNS-O y también los derechos de acceso, rectificación y cancelación, cuando proceda.
Los profesionales deberán presentar una declaración de objeción de conciencia y especificar a cuáles de los supuestos recogidos en la ley objetan, es decir, la interrupción en las primeras 14 semanas, por causas médicas sin que se superen las 22 semanas de gestación siempre que exista grave riesgo para la vida o salud de la embarazada o riesgo de anomalías.
En este sentido, la consejera de Salud, Marta Vera, ha explicado que el registro "no es creación" del Ejecutivo, sino que responde al "cumplimiento de una ley" aprobada por el Parlamento y que lo "único que ha hecho el SNS es generar un archivo informático y registrarlo en la Agencia de Protección de Datos".
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