30 de septiembre de 2014

El Constitucional suspende la consulta catalana tras admitir los recursos de Rajoy

El Constitucional suspende la consulta catalana tras admitir los recursos de Rajoy

En cinco meses tendrá que decidir si la mantiene interrumpida, sine die, o si revoca su decisión

El tribunal justifica su celeridad en la "trascendencia constitucional y política" del reto catalán



El presidente del Tribunal Constitucional, junto a varios magistrados, en un acto del pasado mes de marzo
El pleno del Tribunal Constitucional no ha tenido este lunes ninguna duda y ha aprobado por unanimidad admitir a trámite los recursos del Gobierno contra la ley de consultas, aprobada por el Parlamento catalán el pasado día 19, y el decreto de convocatoria del referéndum de soberanía del 9 de noviembre, firmado el sábado por el presidente de la Generalitat, Artur Mas. La admisión supone por sí sola la suspensión de la vigencia de ambas resoluciones, ya que el Ejecutivo así lo ha había solicitado, invocando la posibilidad de veto que le otorga la Constitución para congelar las normas autonómicas, tal y como indican las providencias apoyadas por los 12 magistrados que componen el pleno.
El tribunal ha dejado claro en su providencia que con la admisión de los recursos quedan suspendidos tanto la ley como el decreto de la consulta y sus anexos, "así como las restantes actuaciones de preparación para la convocatoria de dicha consulta o vinculadas a ella".
Los efectos de la suspensión para la Generalitat comenzarán cuando reciba la notificación del tribunal. Para terceros —es decir, los Ayuntamientos que puedan participar en la campaña soberanista— son efectivos cuando la decisión se publique en el BOE. En su resolución, el tribunal otorga a las partes 20 días para presentar alegaciones.
La suspensión se extiende durante un plazo máximo de cinco meses. En ese tiempo, el tribunal deberá decidir si mantiene la paralización sin fecha límite o si revoca su decisión. Esta resolución ha de estar motivada.
Pese a que el pleno ha sido "ordinario", la inmediatez en su convocatoria apenas seis horas después de la presentación de los recursos ha sido el único punto que mereció la justificación del tribunal ante las críticas que estaba recibiendo del propio Mas, quien ha reprochado esa "velocidad supersónica". En un comunicado hecho público tras el pleno, que ha durado poco más de una hora, el tribunal ha alegado que su decisión obedece a que "es consciente de la trascendencia constitucional y política de las cuestiones planteadas, para la sociedad española en su conjunto y, en particular, para la catalana".
Los magistrados encargados de redactar las ponencias sobre las que se emitirán en su día las sentencias son Pedro González Trevijano y Juan Antonio Xiol. El primero, quien se encargará de analizar la ley de consultas, fue rector de la Universidad Rey Juan Carlos y elegido miembro del Constitucional a propuesta del Gobierno de Rajoy. Xiol, quien fue magistrado del Supremo, será el ponente del recurso del decreto. Fue propuesto por los vocales progresistas del Consejo General del Poder Judicial.
En el caso de que la Generalitat no acate la resolución, se produciría un hecho insólito en la historia del Tribunal de Garantías, que tendría que evaluar cómo exige el cumplimiento de su resolución. Según la ley que regula el propio tribunal, este puede disponer quién ha de ejecutar su resolución y, en su caso, resolver las incidencias.
La norma señala además que el Constitucional podría "declarar la nulidad de cualesquiera resoluciones que contravengan las dictadas en el ejercicio de su jurisdicción, con ocasión de la ejecución de estas, previa audiencia del Ministerio Fiscal y del órgano que las dictó”. En, al menos, dos ocasiones el tribunal se ha declarado competente para “adoptar cuantas medidas sean necesarias para preservar su jurisdicción”. Sin embargo, otras fuentes afirman que el Constitucional no dispone de los instrumentos para hacerlo con lo que el Gobierno debería acudir al juzgado de lo contencioso-administrativo para reclamar la ejecución de su decisión.
El pleno ha durado poco más de una hora y el tribunal ha dado un plazo de 20 días para presentar alegaciones
El Ejecutivo confiaba, y así lo había trasladado en privado, en que el Constitucional dejase muy claro qué significa la suspensión, sobre todo para los actos de los preparativos de la consulta de estos días. El Gobiernocree que es el propio tribunal el que debe asumir el protagonismo para hacer cumplir la resolución dictada este lunes.
El Gabinete confía en no tener que tomar medidas drásticas para impedir la consulta y todos los preparativos que la rodean. En el Ejecutivo están convencidos, tal como este lunes ha trasladado Rajoy, de que la Generalitat no se declarará en rebeldía ante el Constitucional y, sobre todo, no forzará a funcionarios públicos, incluidos los Mossos d’Esquadra o directores de colegios, a arriesgar su empleo al desobedecer una decisión clara de esa institución. En cualquier caso, por si hiciera falta tomar medidas, el Gobierno confía en que sea el propio tribunal el que pida a la policía judicial en Cataluña, en este caso los mossos, que ejercen como tales en esa comunidad, que las adopte. Y, de nuevo, nadie se plantea que se nieguen.
El Ejecutivo ha trabajado internamente varios escenarios y se ha planteado la posibilidad, en caso extremo, de enviar una comunicación a todos los empleados públicos en Cataluña para recordarles las graves consecuencias que tendría para ellos —incluida la posible pérdida de la condición de tal— desobedecer una decisión del Constitucional. Aun así, confía en no tener que llegar a tanto.
Una de las primeras pruebas de fuego será comprobar si la Generalitat frena, como todo parecía indicar este lunes, la campaña institucional sobre la consulta que ya había comenzado. Pero habrá muchas más pruebas y el Constitucional, con el apoyo del Ejecutivo —la Abogacía del Estado puede intervenir en cualquier momento para solicitar que se cumpla la decisión del tribunal— deberá marcar la pauta en cada ocasión, o eso señalan al menos fuentes del Ejecutivo. El Gobierno quiere evitar la vía penal, con la intervención de la fiscalía, y prefiere usar otras mientras pueda para evitar mensajes de victimismo.
Además de la batalla jurídica con la Generalitat, otro de los principales temores del Gobierno en este momento es lo que pueda pasar en la calle tras la suspensión. La protesta en Cataluña ha sido hasta ahora pacífica y el Ejecutivo quiere a toda costa evitar imágenes de tensión ciudadana. Rajoy ha optado, y así se lo ha explicado a todos sus colaboradores, por una respuesta firme, pero suave en las formas y no quiere oír hablar de aplicar el artículo 155 para suspender la autonomía ni ninguna medida policial drástica.
El Gabinete confía en que no sean necesarias aunque sí le preocupa que se puedan repetir movilizaciones como la celebrada anoche frente a la Delegación del Gobierno en Cataluña u otros lugares simbólicos, con la posibilidad de algún intento de acampada. La protección de la Delegación es lo único que en Cataluña depende directamente de Interior. Lo demás corresponde a los mossos.




29 de septiembre de 2014

Rajoy, ante el 9-N: “Estamos todavía a tiempo de enderezar el rumbo”

Rajoy, ante el 9-N: “Estamos todavía a tiempo de enderezar el rumbo”

El presidente: “Estamos obligados a recurrir el 9-N en defensa de la Constitución”

El jefe del Ejecutivo "no se plantea" que Mas saque las urnas a la calle e incumpla la ley

El Constitucional se reúne a las siete de esta tarde para admitir los recursos y suspender la norma


Firmeza y defensa contundente de la Constitución, por un lado, y mano tendida para negociar y evitar el choque de trenes. La estudiada declaración insititucional del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en la que anunció que, tal como estaba previsto, el Consejo de Ministros ha aprobado esta mañana los recursos que presentará ante el Tribunal Constitucional contra la ley de consultas catalana y el decreto firmado el pasado sábado por el presidente de la Generalitat, Artur Mas, para convocar el 9-N, ha lanzado dos mensajes muy claros: la consulta no se va a hacer, pero si Mas, como él espera, acata la resolución del Constitucional y no saca las urnas a la calle, se puede hablar de muchas cosas, entre ellas los 23 puntos que el president le planteó en la última reunión en La Moncloa. El Gobierno aún no ha contestado oficialmente a esa propuesta, una baza que Rajoy se había guardado para ofrecer la imagen de diálogo después de la firmeza.
Rajoy ha querido evitar el choque de trenes con un mensaje final muy evidente: "Aún estamos a tiempo de enderezar el rumbo, de superar una dialéctica estéril de confrontación, buscar un diálogo fructífero, siempre dentro del más escrupuloso respeto a la legalidad en una democracia seria y responsable como es la nuestra. Todo el diálogo dentro de la ley y ninguno fuera de la ley. Estoy abierto a todas las iniciativas pero siempre dentro de la legalidad".
Cuando se le preguntó -aceptó tres cuestiones de la prensa- si eso incluía abrir la puerta a una reforma constitucional, el presidente remató: "Los prioritario ahora es defender la Constitución. A partir de ahí, se puede reformar". Rajoy nunca se ha cerrado del todo a la posibildad de la reforma aunque él no va a tomar la iniciativa, exige que sea Pedro Sánchez, líder del PSOE, quien le lleve una propuesta concreta. Y en varias ocasiones ha dicho que no ve consenso en este momento para acometer esa reforma. El líder socialista no ha tardado en responder: "La mejor defensa de la Constitución es su renovación".
Fue la parte del mensaje en positivo, aún sin concreción, en la que aseguró que no contempla la posibilidad de que Mas incumpla la ley, esto es de que saque las urnas a la calle. Pero antes de eso, todo fue firmeza y mensaje político a los catalanes: no pueden decidir solos qué es España, eso corresponde a todos los españoles. Rajoy no quiere hablar ahora de qué haría si Mas sacara las urnas: "No contemplo ese escenario, no quiero contemplar otro escenario".
El jefe del Ejecutivo, en una declaración muy medida, ha entrado por primera vez directamente a combatir el argumento del "derecho a decidir", que ha tenido un gran éxito en Cataluña. La consulta de autodeterminación, ha explicado, es "abiertamente contraria a nuestra Constitución porque el artículo 1 señala que la soberanía nacional reside en el pueblo español, en su conjunto, y una parte de él no puede tomar decisiones sobre lo que afecta a todos". "No hay nada ni nadie que pueda privar a los españoles del derecho a decidir lo que es su país", ha incidido. "Es falso que el derecho a decidir se pueda atribuir unilateralmente a una parte. Es demagógico apelar a algo que suena bien, el derecho a expresarse, pero en realidad se está privando de ese derecho a quien realmente le corresponde, que es el conjunto del pueblo español".
A Rajoy se le ha exigido por todas partes que haga más política, más pedagogía, que entre al combate dialéctico con los que defienden la consulta. El presidente parecía hoy dispuesto a esa batalla. "Debemos explicar lo que implica este desafío. No es admisible contraponer democracia a ley porque sin ley no hay democracia", ha insistido.
"La consulta, ni por su objeto ni por el procedimiento es compatible con la Constitución", ha afirmado Rajoy, quien ha añadido que el Gobierno "está obligado" a presentar los recursos "en defensa de la Constitución y de todos los españoles, incluidos los catalanes". "A ellos y a sus derechos también defendemos con este recurso", ha afirmado.
La consulta, "va en contra de la ley, desborda la democracia, divide a los catalanes, los aleja de Europa y perjudica a su bienestar" ha dicho Rajoy sobre el "desafío" del presidente de la Generalitat, Artur Mas. Una buena parte de su declaración ha estado centrada en defender que el Gobierno siempre ha tenido la puerta abierta al diálogo: "La Generalitat lleva tiempo aplicando una política de hechos consumados. Mi postura ha sido abierta, clara y firme. He estado dispuesto a negociar, pero nunca ha existido una posibilidad real. Se han tomado decisiones desde la Generalitat pretendiendo que el Gobierno las aceptase".
Mariano Rajoy ha hecho la declaración institucional a las 12.30, a la salida del Consejo de Ministros que ha presidido desde las diez, convocado de forma extraordinaria para dar el visto bueno a los recursos. Poco después de las 13:00 el abogado del Estado ha presentado en el registro del Tribunal Constitucional los recursos del Gobierno. El Ejecutivo se ha reunido después de que el Consejo de Estado avalara este domingo los recursos con un dictamen que niega la capacidad del Gobierno catalán de convocar un referéndum que se pronuncie sobre un asunto como la soberanía, que afecta a todos los españoles. El Tribunal Constitucional está convocado a las siete de esta tarde para valorar la admisión de esos recursos y la suspensión de la ley de consultas.
El Gobierno puso en marcha la maquinaria para suspender la consulta catalana en cuanto Mas estampó su firma en el decreto que llama a votar a los catalanes el próximo 9 de noviembre. La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, en una comparecencia extraordinaria en La Moncloa, confirmó el mismo sábado el inicio de los pasos legales "para promover los recursos de inconstitucionalidad". "Lamentamos profundamente y consideramos un error la iniciativa del presidente de la Generalitat", destacó la vicepresidenta, que lanzó de nuevo el mensaje que repite desde hace meses el Ejecutivo: la consulta no puede celebrarse porque es inconstitucional.
Ante el litigio más trascendente en los últimos 37 años entre el Gobierno catalán y el Estado, el presidente del Gobierno, durante la última jornada de su viaje oficial a China, aseveró sobre el reto planteado por Mas: "Él se ha metido solo en el lío, ya le avisamos de lo que iba a pasar que es lo que siempre hemos dicho, supongo que él pensaba que íbamos a recular, pero vamos a hacer lo que dijimos".
Los recursos se presentarán ahora en el registro del Tribunal Constitucional. Con su admisión a trámite, previsiblemente tras la reunión de esta tarde, la ley de consultas y el decreto de convocatoria del 9-N quedarán suspendidos automáticamente en virtud del artículo 161.2 de la Constitución. Este artículo prevé que cualquier disposición de una comunidad autónoma impugnada por el Gobierno central queda automáticamente suspendida durante cinco meses. Si no emite una sentencia en ese plazo, el tribunal deberá pronunciarse sobre la prórroga o no de la suspensión.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, en una entrevista este domingo en La Sexta, expresó su confianza en que el Tribunal Constitucional escuche las alegaciones que plantee la Generalitat y permita finalmente la celebración de la consulta del 9-N. Mas asumió que el tribunal admitirá los recursos del Gobierno y suspenderá la ley y el decreto de convocatoria pero insistió en que en el posterior periodo de alegaciones tratarán de convencer a los magistrados para que levanten la paralización antes del 9 de noviembre.
Por su parte, el líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, ha afirmado este lunes que ninguna sentencia del Tribunal Constitucional acabará con el proceso soberanista, y ha puntualizado que si su partido entra en el Gobierno catalán es para que se haga el referéndum, no para que no se haga. En declaraciones a Catalunya Ràdio, Junqueras ha destacado que el compromiso de los partidos soberanistas es que se pueda votar el 9 de noviembre y no solo convocar la consulta.
El portavoz parlamentario socialista, Antonio Hernando, ha mostrado  una vez más el apoyo de su partido a los recursos del Gobierno contra la ley de consultas catalana y contra la convocatoria del referéndum del 9-N, pero ha recordado que hay que hacer más cosas.
"El 9 de noviembre no se van a terminar los problemas de convivencia en Cataluña, ni de Cataluña con el resto de España ni en el resto de España", ha argumentado en Los Desayunos de TVE, según recoge Europa Press.
Eso sí, el dirigente socialista considera que "en estos momentos lo fundamental es cumplir la Constitución, todos", tanto el Gobierno --que a su juicio lo va hacer presentando los recursos-- como el presidente catalán, Artur Mas, "cuando haya un auto del Tribunal Constitucional admitiendo a trámite el recurso y suspendiendo la consulta".
Hernando está convencido de que tanto Rajoy como Mas cumplirán la Constitución, porque no se imagina "un presidente de una comunidad autónoma que se salta el Estado de Derecho" y más contando con un auto del Constitucional.

Al fondo del aborto

Infames y deshonrados

LA OPINIÓN DEInfames y deshonrados

Al fondo del aborto

Cuando la cultura de la muerte se impone como una conquista de la libertad, nuestra propia condición humana se debilita hasta perecer

ABC - Día 28/09/2014 - 16.09h
AL fondo del aborto, como en general de lo que Juan Pablo II –¡ay, aquellos Papas «obsesionados» con el aborto!– llamó en «Evangelium Vitae» cultura de la muerte, subyace el problema de la libertad humana, antaño concebida como un don divino que nos permitía elegir moralmente y renunciar al mal. Con este concepto de libertad acabaría el liberalismo, que al modo pagano volvió a hacer del hombre la medida de todas las cosas, exhortándolo a deshacerse de todo cuanto lo limita en el proceso de fortalecimiento de su «yo»: así, en aras de ese «yo» soberano y autónomo, se exaltaron los deseos más torpes y las ambiciones más egoístas; y el Estado se vio obligado a garantizar su plena y omnímoda «realización».
A esta libertad que «exalta al individuo aislado de forma absoluta» la calificaba Juan Pablo II en la encíclica citada de «perversa». Y Benedicto XVI –¡otro Papa «obsesionado» con el aborto!– remachaba que «esta es la rebelión fundamental que atraviesa la historia, y la mentira de fondo que desnaturaliza la vida». Desde que esta rebelión adquiriese carta de naturaleza política, mediante una doctrina liberal que consagra la autonomía de la voluntad y una libertad de conciencia desarraigada de un orden moral objetivo, declararse «antiabortista» sin atreverse a atacar los cimientos ideológicos que permiten y auspician el aborto es como arar en el mar, porque la consecuencia inevitable de esa libertad perversa es la pérdida del sentido de la inviolabilidad de la vida humana. Y cuando el bien supremo de la vida es supeditado a la libertad individual, es inevitable que se imponga una consideración meramente funcional y utilitaria de la vida, que así queda despojada de su dignidad; y todavía más si esa vida humana es todavía gestante. La vida gestante deja de ser un fin en sí mismo para convertirse en un medio o instrumento para beneficio de otros; y así, la verdadera ética de la dignidad de la vida humana es suplantada por una falsa ética de la «calidad» de la vida humana, una calidad que es medida por criterios de utilidad. Sólo si una vida es útil, si es «deseada» o «ambicionada» por otros en razón de su utilidad, esa vida tiene valor; de lo contrario, podemos disponer de ella a nuestro antojo.
Pero las acciones moralmente erróneas, aunque puedan parecer útiles en un principio, aunque nos reporten beneficios inmediatos, acaban arrastrándonos inexorablemente a la ruina moral; cuando la cultura de la muerte se impone como una conquista de la libertad, nuestra propia condición humana se debilita hasta perecer. Y así los hombres, sobornados por un poder manipulador que les concede una libertad perversa, acaban convirtiéndose en esclavos de esa libertad, como Fausto se convertía en esclavo de Mefistófeles. Por supuesto, la sofística contemporánea empleará coartadas emotivas y pretendidamente altruistas (¡el aborto es un drama para la mujer!) en su propósito de facilitar este eclipse de la conciencia moral y de adecentar las aberraciones más impías. Y los medios de adoctrinamiento de masas presentarán a quienes osen pronunciarse contra esta cultura de la muerte como oscurantistas desalmados y enemigos de la mujer o la solidaridad humana.
Ocurre esto mientras la Iglesia, cada vez menos «obsesionada» con el aborto, se está convirtiendo en mera «animadora de la democracia». Y a los católicos, convertidos en cándidos mamporreros de la cultura de la muerte, no nos queda otro remedio (risum teneatis) sino votar a los modositos liberales de derechas, no sea que vengan los tremendos liberales de izquierdas, que tienen cuernos y rabo

28 de septiembre de 2014

VIDEO - Miles de personas celebran la retirada de la ley del aborto y el adiós de Gallardón

Miles de personas celebran la retirada de la ley del aborto y el adiós de Gallardón

Pedro Sánchez avisa de que estará "vigilante" para evitar nuevos recortes de libertades



Los colectivos de mujeres han celebrado este domingo el Día de Acción Global por la Despenalización del Aborto, que se celebra en países de todo el mundo, con manifestaciones en las calles de 40 ciudades españolas. Las marchas, que se convocaron hace más de una semana con carácter de protesta contra la reforma que planeaba el Gobierno para derogar la ley de plazos 2010, se han convertido finalmente en una fiesta porque esa reivindicación se cumplió el pasado martes, cuando el presidente Rajoy anunció la retirada del anteproyecto de ley.
En Madrid, donde ha discurrido la marcha más numerosa, ni la lluvia ha logrado apagar los ánimos. Unas 3.000 personas han celebrado la retirada del anteproyecto con cánticos y consignas festivas como “Sí se puede” o “Gallardón se ha quedado sin sillón”, en referencia a dimisión del ministro que impulsó la reforma. Entre los manifestantes había miembros de colectivos feministas y en defensa del aborto, sindicatos y representantes del PSOE e IU. La pancarta de los socialistas la encabezaba su secretario general Pedro Sánchez, que se ha sumado a la fiesta pero ha advertido al Gobierno de que su partido va a estar “vigilante” para que no se produzca ningún recorte en los derechos de las mujeres. El líder del PSOE ha pedido además al PP que retire el recurso que tiene presentado antes el Tribunal Constitucional contra la ley de 2010, que permite el aborto hasta las 14 semanas de gestación sin necesidad de justificarlo.
Pese al carácter festivo de la manifestación, no han faltado las reivindicaciones. “Hay que seguir defendiendo el derecho de las mujeres a decidir ante los intentos, ya anunciados por el presidente del Gobierno, de colar por la puerta de atrás medidas que contemplaba el anteproyecto como la restricción del derecho a decidir de las jóvenes; o ante el riesgo de que sea el Tribunal Constitucional, fallando a favor del recurso presentado por el PP, quien ajuste la ley a sus propuestas", ha explicado una portavoz de la Coordinadora Feminista, organizadora de las movilizaciones en toda España. Pancartas como “Las menores somos mano de obra barata pero no podemos abortar” y consignas cantadas durante la marcha como “A los 16 se puede decidir” o “Mi padre no decide, yo decido” han sido el reflejo de esas demandas.
La marcha ha concluido con la lectura de un manifiesto en defensa del aborto “libre, seguro y gratuito”, a lo que ha seguido el momento más festivo de la movilización: un 'flashmob' (baile colectivo) organizado por la Asamblea Feminista de Madrid desde hace semanas por medio de las redes sociales, donde difundieron un vídeo que mostraba los pasos de la coreografía y la letra de una canción reinvidicativa para que cualquier ciudadano pudiera sumarse al baile.
Además de Madrid, el movimiento feminista ha convocado movilizaciones en otras 37 ciudades españolas, como Barcelona, Sevilla, Bilbao, Valladolid, Alicante, Málaga, A Coruña o Vigo. El Día de Acción Global contra el Aborto se celebra cada año el 28 de septiembre en todo el mundo desde 1990, cuando organizaciones feministas de América Latina y el Caribe acordaron esta fecha para reivindicar el derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad de forma segura. Se estima que cada año 46 millones de mujeres alrededor del mundo recurren al aborto inducido para terminar con un embarazo no deseado. El tratamiento legislativo que se le ha dado al aborto varía de un país a otro, aunque la tendencia general es hacia la aprobación de leyes más liberales. Se calcula que actualmente el 62% de la población mundial vive en países donde la interrupción voluntaria está permitida.