1 de mayo de 2012

Las autonomías rebajarán personal y servicios y subirán tasas e impuestos


EL DRAMA DE LAS CUENTAS PÚBLICAS

Las autonomías rebajarán personal y servicios y subirán tasas e impuestos

Acaba el plazo para presentar los planes y Hacienda suaviza sus amenazas

Se pretende un ahorro adicional de 5.700 millones y otros 4.000 en ingresos

El presidente de Baleares, José Ramón Bauzá, presenta ayer sus medidas de ajuste rodeado por los miembros de su Gobierno. / MONTSERRAT DIEZ (EFE)
La oleada de recortes pasa ahora a las autonomías. Ayer acabó el plazo para presentar sus planes de ajuste en Hacienda. La mayoría han tenido que revisar y endurecer sus primeras propuestas. Solo la Comunidad Valenciana y Baleares, que ayer dio un salto cualitativo al anunciar el cierre de dos hospitales, han enseñado de momento sus cartas. Los demás planes están bajo secreto en Hacienda, pero se irán conociendo poco a poco.
Fuentes de las autonomías apuntan que todas, con mayor o menor grado, van en la misma línea: recortes de personal, recortes de sueldos a través de la eliminación de horas extra, y aumentos de tasas e impuestos.
Los planes presentados suponen, según Hacienda, un ahorro de gastos de 5.700 millones de euros en 2012 [sin tener en cuenta el efecto de las medidas sanitarias y educativas, que según el Ejecutivo supondrán otro ahorro de 10.000 millones anuales]. Por el lado de los ingresos, las comunidades tienen previsto aumentarlos en unos 4.050 millones.
Hacienda ha suavizado mucho su discurso. Ayer entró en vigor la nueva Ley de Estabilidad, que le permite intervenir comunidades si no cumplen el déficit. Pero el ministerio ha abandonado ya esa amenaza, al menos de momento, y considera ahora que no tendrá que intervenir ninguna comunidad autónoma.
Cerrarán 514 entes, fundaciones y empresas públicas regionales
Evita dar el nombre de las comunidades que han presentado planes más problemáticos. Sin embargo, no es un secreto que Cataluña y Andalucía, dos de las pocas autonomías no gobernadas por el PP, están enfrentadas al Ejecutivo por distintos motivos. “Cataluña ha corregido mucho y en la buena dirección”, precisaron ayer fuentes del Gobierno. Aun así, la Generalitat sigue contando con 211 millones de ingresos que el Gobierno rechaza entregarle. El recorte es generalizado, aunque Andalucía no quiere desvelar aún sus planes. El País Vasco y Navarra son las que tendrán que hacer un menor esfuerzo.
Las principales medidas se concentran en reducción de gastos de personal. Castilla-La Mancha, por ejemplo, la comunidad gobernada por la número dos del PP, Dolores de Cospedal, prevé ahorrar cerca de 650 millones en personal mediante las privatizaciones de parte de la sanidad. Otras autonomías mucho mayores, como la Comunidad Valenciana, hablan de un ahorro en este apartado de 250 millones, según resume el programa de estabilidad 2012-2015 de los planes de ajuste regionales que se envió ayer a Bruselas.
En el área de Sanidad, las comunidades han previsto reducir la cartera de servicios, paralizar las promociones profesionales, aumentar la jornada laboral de los interinos, modificar los conciertos sanitarios, cerrar parcialmente hospitales, reducir planes bucodentales infantiles, mostrar más rigor en la aplicación de productos dietéticos. Así como favorecer la colaboración público-privada de la gestión de servicios sanitarios.
En el ámbito educativo, las comunidades pretenden la eliminación de actividades extraescolares, la reducción de las sustituciones, el incremento de la jornada laboral de los interinos y el aumento del número de alumnos por clase, entre otros. Los planes regionales también incluyen reducciones de transferencias a universidades y recortes selectivos a prestaciones sociales como el acceso a la vivienda para jóvenes, ayudas a la infancia y a centros de mayores.
Otra de las medidas que han incluido mayoritariamente todas las comunidades en sus planes pasa por reducir su sector público empresarial. Está previsto que supriman 514 entes, fundaciones y empresas públicas regionales para ahorrar unos 250 millones de euros.
Para ello, algunas comunidades han aumentado los tipos impositivos en el IRPF y han reducido las deducciones, como la de vivienda habitual de jóvenes. También se incluyen la subida del precio de los medios de transporte públicos y nuevas tasas vinculadas al medio ambiente.

La reforma laboral prolongará hasta 2015 la pérdida de poder adquisitivo


PROGRAMA DE ESTABILIDAD

La reforma laboral prolongará hasta 2015 la pérdida de poder adquisitivo

El Gobierno prevé un aumento salarial por debajo de la inflación en el programa de estabilidad

El programa de estabilidad que este lunes envió el Gobierno español a Bruselas es, en palabras del ministro de Economía, Luis de Guindos, la "espina dorsal" de la política económica para esta legislatura. El programa está dominado por una prioridad, la reducción del déficit público a machamartillo. Pero más allá del ajuste y sus efectos, lo más determinante para el crecimiento y el empleo será, según las propias estimaciones del Ejecutivo del PP, la reforma laboral. El Gobierno cree que la nueva norma inducirá una significativa contención de los costes laborales y facilitará así ganancias de competitividad. En el vocabulario del trabajador, esto se traducirá en una prolongada pérdida de poder adquisitivo. Como mínimo, hasta 2015.
El Gobierno recalca que uno de los objetivos de la reforma laboral, en vigor desde mediados de febrero, es lograr "una mayor flexibilidad a la baja de la remuneración salarial por trabajador". Y reitera su argumentación de que uno de los problemas del trabajo en España es que cuando llega una crisis como la actual, el ajuste se hace mediante un aumento del paro ante la supuesta dificultad para hacer bajar los salarios.
La aplicación de la reforma laboral, sostiene el Ejecutivo, llevará a un mínimo crecimiento de la remuneración por trabajador en 2012 (0,2%, la cuarta parte que en 2011) aún en un contexto de notable destrucción de empleo. En 2013 se prevé incluso un retroceso (-0,4%) y los dos años siguientes, de nuevo, avances mínimos (por debajo del 0,3%). El contraste con la evolución de la inflación, que da una idea de la pérdida de poder adquisitivo para los trabajadores, es notable. El deflactor del consumo en el PIB (que sirve de aproximación al IPC) refleja incrementos siempre cercanos al 2%.
El Gobierno le cuenta a Bruselas cómo piensa que la reforma laboral logrará esta significativa contención del coste del trabajo para las empresas: "La negociación de los salarios en condiciones más competitivas, la mitigación de los mecanismos de persistencia de los salarios nominales [las cláusulas de garantía salarial], así como unos costes de utilización de los servicios del trabajo menos onerosos para la empresa [indemnizaciones por despido mucho más bajas] redundarán en una menor destrucción de empleo". También, a tenor de las propias estimaciones del Ejecutivo, en unos incrementos salariales más que modestos.
"Este cambio estructural", como lo llama el Gobierno, "permitirá conseguir a medio plazo una correlación mucho más ajustada entre salarios reales y productividad". En otras palabras, la contención salarial permitirá "una recomposición de los márgenes del sector empresarial" a través de la caída de los costes laborales unitarios, caballo de batalla de los que afean a España la pérdida de competitividad registrada. En media anual, la bajada será "en torno al 2% entre 2012 y 2015". Solo a más largo plazo, "el salario real acabará repuntando", dice el Gobierno.
La contención salarial y la mejora de los márgenes empresariales no se traducirá, sin embargo, en creación de empleo. Al menos en esta legislatura, donde el propio Gobierno estima que se destruirán en total más de 400.000 empleos. Economía defiende que las mejoras de productividad permitirían crear "un pequeño volumen de empleo" con "tasas de crecimiento del PIB algo superiores al 1%", en 2014 y 2015, cuando, en las últimas décadas, la creación de empleo ha venido asociada a avances del PIB cercanos al 2%.

Los sindicatos advierten que saldrán a la calle “hasta que esto cambie”


Los sindicatos advierten que saldrán a la calle “hasta que esto cambie”

Las consignas contra los recortes y la reforma laboral, protagonistas de las manifestaciones

Toxo afirma que es posible que en la legislatura de Rajoy se llegue a seis millones de parados

Marcha del Primero de Mayo en Madrid. / CRISTÓBAL MANUEL
Los sindicatos han respondido a Rajoy, que el domingo anunció más recortes "hasta el fin de la legislatura", con una advertencia: las movilizaciones contra la reforma laboral no pararán. "El 29 no es el final, no es el final el Primero de Mayo, saldremos a las calles para que les moleste, para que esto cambie", ha asegurado el secretario general de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, tras la marcha del Primero de Mayo en Madrid justo después de que su homólogo de UGT, Cándido Méndez, denunciara una reforma que "lleva a las condiciones laborales de China".
Las políticas de recortes del Gobierno han revitalizado las protestas de los sindicatos en este Primero de Mayo, la quinta movilización sindical tras la aprobación de la reforma laboral. Desde que Mariano Rajoy está en La Moncloa, la relación del Gobierno con UGT y CC OO ha cambiado y hoy, además de rechazar la reforma laboral,  las centrales están reivindicando también el derecho a manifestarse contra "la ley del silencio" que, aseguran, quiere imponer el Ejecutivo. Tanto José Luis Rodríguez Zapatero como José María Aznar, llevaron adelante reformas laborales sin acuerdo con los agentes sociales, pero estos al menos conocían su contenido antes de que se aprobara.
Por esta razón, los sindicatos creen que había "motivos más que suficientes para manifestarse este Primero de mayo". Lo ha afirmado Ignacio Fernández Toxo, líder de CC OO, en la cabecera de la manifestación de Madrid, antes de apuntar que es muy probable que se superen los seis millones de parados. "La EPA es sobradamente elocuente", ha agregado. Méndez, secretario general de UGT, también ha aludido al descrédito de los sindicatos: "Se descalifica a las organizaciones sindicales pero el objetivo es el deterioro de los derechos laborales". "Rajoy quiere imponer el mandato de la señora Thatcher" y "demoler los servicios públicos", ha alegado el líder de UGT en una marcha con alrededor de 100.000 manifestantes, según cálculos de los sindicatos, al igual que en Barcelona. A la convocatoria de Madrid también han acudido la portavoz del PSOE en el Congreso, Soraya Rodríguez, el responsable de la Fundación Ideas y exministro de Trabajo, Jesús Caldera, y el también extitular de ese Departamento Valeriano Gómez.
La polarización entre el PP y las centrales ha llegado a tal punto que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, calificara de "gamberrada" y "algaradas callejeras" las movilizaciones. Los dirigentes sindicales de la capital, Javier López (CC OO)y José Ricardo Martínez (UGT), por su parte, se han mostrado muy duros esta mañana con la dirigente popular. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha señalado desde la romería de la Virgen del Valle en Toledo que el Gobierno está trabajando "mucho" para "intentar y conseguir" que se creen puestos de trabajo.
Desde Valencia, la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, ha pedido al Gobierno de Mariano Rajoy que recupere el diálogo social. "Están realmente en riesgo los derechos conseguidos en los últimos 30 años, en el que está realmente en riesgo el diálogo social", ha afirmado. En más de una ocasión, Méndez ha contado con amargura cómo el 10 de febrero apenas conoció por teléfono unos detalles del decreto que iba a aprobar el Consejo de Ministros la misma mañana. Tres días después, él y el secretario general de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, se reunieron con la ministra de Empleo. Fátima Báñez les dijo que en la reforma laboral solo habría cambios técnicos. No se han vuelto a ver hasta semanas después de la huelga general. También por esta razónCayo Lara, coordinador de IU, ha solicitado esta mañana a Rajoy una reunión urgente para desarrollar un "gran acuerdo nacional" entre los sindicatos, partidos políticos y fuerzas sociales para luchar contra el paro y fijar una política de "empleo real" como "única" hoja de ruta del futuro.
En este contexto, y dos días después de una convocatoria contra los recortes en sanidad y educación que registró un éxito moderado, los representantes de los trabajadores se enfrentaban a un reto sin precedentes en la historia reciente. Más allá del mayor o menor papel de interlocución que el Gobierno de Rajoy quiera darles, los problemas de los sindicatos en la sociedad española superan este punto. Por un lado está la reforma laboral y los recortes a las subvenciones (un 33% en los Presupuestos). Y por otro, el deterioro de su imagen social que se refleja en las últimas encuestas.
Ante este panorama, el secretario general de UGT había defendido esta mañana, antes de la manifestación, el derecho a la protesta. "Más allá de las frustraciones [en referencia a la convocatoria del domingo], lo importante es resaltar es que nosotros vamos a seguir ofreciendo el cauce para el derecho de manifestación y movilización. No vamos a consentir que el Gobierno quiera imponer la ley del silencio y que incluso pretenda incomunicarnos". ha advertido.
Toxo también se había dirigido al Ejecutivo desde RNE al denunciar que "como ellos empiezan a caer en la cuenta de que la ciudadanía probablemente ha llegado al límite de la capacidad de aguantar, ahora se recurre a la utilización de la autoridad, y no me refiero a la autoridad política y moral, sino a la represión".
Cerca de 80 manifestaciones han recorrido a partir de las once de la mañana las calles de unas 60  ciudades. En Madrid, donde se ha blindado la puerta del Sol por temor a una posible acampada del Movimiento 15-M, los manifestantes han desfilado entre la plaza Cánovas del Castillo, el paseo del Prado, la plaza de Cibeles, la calle de Alcalá y Sol.