26 de octubre de 2009
La frase que paró un golpe de Estado
ABC.es - Noticias de España y del mundo
Lunes, 26 de Octubre de 2009
Madrid
Opinión
La frase que paró un golpe de Estado
IGNACIO CAMACHO
Actualizado Lunes, 26-10-09 a las 04:40
Pasará a la Historia por una frase, un relámpago de intuición en medio de la confusa oscuridad que reinaba en la tarde-noche del 23 de febrero de 1981. Hasta entonces, los golpes de Estado se frenaban con despliegues de tropas, con resistencia armada, con ejercicios de Estado Mayor y con la fuerza más o menos explícita de las armas. Aquella noche, en la soledad de una Zarzuela sacudida por la preocupación, la zozobra y el aislamiento, el general Sabino Fernández-Campo, secretario general de la Casa del Rey, detuvo un pronunciamiento militar contra la democracia con una sola frase. “Ni está ni se le espera”.
Se la dijo al general Juste Grijalba, jefe de la División Acorazada Brunete, cuyos blindados rugían dispuestos a lanzarse sobre Madrid en medio de un fragor de oficialidad levantisca. Don Juan Carlos y Fernández-Campo habían comenzado una ronda de llamadas a jefes militares para tratar de detener la asonada iniciada con el asalto al Congreso del teniente coronel Tejero; Juste, que formaba parte de la conjura pero aún sentía un cierto escrúpulo de disciplina ante la sublevación, quiso saber si el general Armada, el jefe intelectual del golpe, había llegado ya al palacio del Rey. Para él se trataba de la prueba decisiva, el contraste de que el levantamiento contaba, como el propio Armada había sugerido, con el visto bueno de la Corona. Que era un golpe del Rey, no contra el Rey; el último impulso que el militar necesitaba para sumarse a la intentona.
Sabino podía haber dicho simplemente que no, que Armada no estaba allí, que no había llegado. De hecho, hubo horas de aquella larga noche en que Zarzuela estuvo a punto de permitir la visita solicitada por el antiguo colaborador de Don Juan Carlos. Pero la pregunta de Juste le encendió a Fernández-Campo la luz que necesitaba para alumbrarse en medio de la incertidumbre y la confusión. Y reaccionó con unos reflejos históricos que resultaron determinantes en el momento más crucial del golpe.”Ni está ni se le espera”. Sin saber aún hasta dónde alcanzaba la responsabilidad de Armada, el hombre que ejercía de mano derecha del Rey cortó en seco cualquier sugerencia de complicidad de la Corona en aquella infamia. Y los tanques de la Brunete acabarían apagando sus motores sin lanzarse a una aventura sin retorno.
Sin duda su crucial actuación de aquella noche determinó para siempre el perfil del general Fernández-Campo en la historia moderna de España, pero su papel al servicio de la Corona fue mucho más largo, intenso y fecundo. Sabino fue el hombre que dirigió la Casa del Rey durante el período de consolidación de la democracia, el que movió los hilos que cosieron la imbricación del aún joven monarca con el tejido civil y social de la España recién salida del franquismo, el que pilotó la excelente relación de la Monarquía con el primer gobierno socialista desde la guerra civil. Sabino fue el asistente de lujo que el Rey necesitaba para ejercer el arbitraje constitucional, y su mano discreta y astuta sostuvo el andamiaje que permitió a la Corona consolidarse como la institución más apreciada y respetada por los españoles. Sabino tuteló la instrucción del Príncipe, Sabino consolidó la pequeña pero eficiente organización de la Zarzuela. Sabino preparó y despachó visitas y viajes, Sabino engrasó una maquinaria institucional que se iba desarrollando en paralelo a la progresiva modernización del Estado. Su potente intuición política, su formación intelectual y su sabio criterio de prudencia respaldaron desde el segundo plano el crecimiento de la figura de don Juan Carlos como un gigante de la España contemporánea, impulsor de la más larga etapa de estabilidad democrática conocida por el país en los últimos siglos.
Un hombre que estuvo en tantos secretos, que conoció de primera mano tantas cosas, nunca reveló ninguna a la luz pública. Brillante conversador y dueño de una sintaxis perfecta y de una pluma inteligente, mantuvo tras su retiro un espeso silencio jubilar sobre la historia de la que pudo ser fuente privilegiada. Su talento para las frases certeras lucía en la explicación que siempre daba a su persistente negativa a publicar unas memorias: “Lo que puedo contar no tiene interés, y lo que tiene interés no lo puedo contar”. Quizás hiciese una excepción con la llamada del general Juste: poca frivolidad para quien se ganó un sitio en la posteridad con un golpe de teléfono.
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Lunes, 26 de Octubre de 2009
Madrid
Opinión
La frase que paró un golpe de Estado
IGNACIO CAMACHO
Actualizado Lunes, 26-10-09 a las 04:40
Pasará a la Historia por una frase, un relámpago de intuición en medio de la confusa oscuridad que reinaba en la tarde-noche del 23 de febrero de 1981. Hasta entonces, los golpes de Estado se frenaban con despliegues de tropas, con resistencia armada, con ejercicios de Estado Mayor y con la fuerza más o menos explícita de las armas. Aquella noche, en la soledad de una Zarzuela sacudida por la preocupación, la zozobra y el aislamiento, el general Sabino Fernández-Campo, secretario general de la Casa del Rey, detuvo un pronunciamiento militar contra la democracia con una sola frase. “Ni está ni se le espera”.
Se la dijo al general Juste Grijalba, jefe de la División Acorazada Brunete, cuyos blindados rugían dispuestos a lanzarse sobre Madrid en medio de un fragor de oficialidad levantisca. Don Juan Carlos y Fernández-Campo habían comenzado una ronda de llamadas a jefes militares para tratar de detener la asonada iniciada con el asalto al Congreso del teniente coronel Tejero; Juste, que formaba parte de la conjura pero aún sentía un cierto escrúpulo de disciplina ante la sublevación, quiso saber si el general Armada, el jefe intelectual del golpe, había llegado ya al palacio del Rey. Para él se trataba de la prueba decisiva, el contraste de que el levantamiento contaba, como el propio Armada había sugerido, con el visto bueno de la Corona. Que era un golpe del Rey, no contra el Rey; el último impulso que el militar necesitaba para sumarse a la intentona.
Sabino podía haber dicho simplemente que no, que Armada no estaba allí, que no había llegado. De hecho, hubo horas de aquella larga noche en que Zarzuela estuvo a punto de permitir la visita solicitada por el antiguo colaborador de Don Juan Carlos. Pero la pregunta de Juste le encendió a Fernández-Campo la luz que necesitaba para alumbrarse en medio de la incertidumbre y la confusión. Y reaccionó con unos reflejos históricos que resultaron determinantes en el momento más crucial del golpe.”Ni está ni se le espera”. Sin saber aún hasta dónde alcanzaba la responsabilidad de Armada, el hombre que ejercía de mano derecha del Rey cortó en seco cualquier sugerencia de complicidad de la Corona en aquella infamia. Y los tanques de la Brunete acabarían apagando sus motores sin lanzarse a una aventura sin retorno.
Sin duda su crucial actuación de aquella noche determinó para siempre el perfil del general Fernández-Campo en la historia moderna de España, pero su papel al servicio de la Corona fue mucho más largo, intenso y fecundo. Sabino fue el hombre que dirigió la Casa del Rey durante el período de consolidación de la democracia, el que movió los hilos que cosieron la imbricación del aún joven monarca con el tejido civil y social de la España recién salida del franquismo, el que pilotó la excelente relación de la Monarquía con el primer gobierno socialista desde la guerra civil. Sabino fue el asistente de lujo que el Rey necesitaba para ejercer el arbitraje constitucional, y su mano discreta y astuta sostuvo el andamiaje que permitió a la Corona consolidarse como la institución más apreciada y respetada por los españoles. Sabino tuteló la instrucción del Príncipe, Sabino consolidó la pequeña pero eficiente organización de la Zarzuela. Sabino preparó y despachó visitas y viajes, Sabino engrasó una maquinaria institucional que se iba desarrollando en paralelo a la progresiva modernización del Estado. Su potente intuición política, su formación intelectual y su sabio criterio de prudencia respaldaron desde el segundo plano el crecimiento de la figura de don Juan Carlos como un gigante de la España contemporánea, impulsor de la más larga etapa de estabilidad democrática conocida por el país en los últimos siglos.
Un hombre que estuvo en tantos secretos, que conoció de primera mano tantas cosas, nunca reveló ninguna a la luz pública. Brillante conversador y dueño de una sintaxis perfecta y de una pluma inteligente, mantuvo tras su retiro un espeso silencio jubilar sobre la historia de la que pudo ser fuente privilegiada. Su talento para las frases certeras lucía en la explicación que siempre daba a su persistente negativa a publicar unas memorias: “Lo que puedo contar no tiene interés, y lo que tiene interés no lo puedo contar”. Quizás hiciese una excepción con la llamada del general Juste: poca frivolidad para quien se ganó un sitio en la posteridad con un golpe de teléfono.
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El mal estilo de Iñaki Anasagasti
ABC.es - Noticias de España y del mundo
Lunes, 26 de Octubre de 2009
El mal estilo de Iñaki Anasagasti
Madrid
España
EP | BILBAO
Actualizado Lunes, 26-10-09 a las 13:07
El senador del PNV Iñaki Anasagasti lamentó hoy la muerte de Sabino Fernández Campo, conde de Latores y ex jefe de la Casa del Rey, así como que se "vaya a la tumba con todos los secretos de lo que ocurrió" el golpe de Estado de 1981, porque fue "el hombre que salvó la noche del 23-F".
En una entrevista concedida a Radio Euskadi, Anasagasti recordó que él y el portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, Josu Erkoreka, estuvieron en el homenaje que le hicieron a Sabino Fernández del Campo en Madrid, "donde no hubo nadie de la Casa Real" porque "acabó mal con el Rey", aunque "hoy le harán grandes homenajes".
En su opinión, Fernández Campo fue "el hombre que salvó la noche del 23 de febrero". Anasagasti recordó que el ex jefe de la Casa Real "había sido un militar que se sublevó contra el régimen legalmente constituido de la República pero, sin embargo, era un hombre que tenía mano izquierda para poder aguantar al Rey y poder aguantar aquella situación".
El senador del PNV recordó cómo Fernández del Campo solía responder cuando le pedían que escribiera sus memorias que "lo que puedo contar no es interesante, y lo que sí es interesante no puedo contarlo".
Por ello, dijo que le da "mucha pena" que se vaya "con todos los secretos a la tumba" porque, a pesar de que se han escrito libros sobre el 23F, "yo creo que el 23F está por contar y, ahora, fallecido Sabino Fernández del Campo, no se contará, desgraciadamente".
Lunes, 26 de Octubre de 2009
El mal estilo de Iñaki Anasagasti
Madrid
España
EP | BILBAO
Actualizado Lunes, 26-10-09 a las 13:07
El senador del PNV Iñaki Anasagasti lamentó hoy la muerte de Sabino Fernández Campo, conde de Latores y ex jefe de la Casa del Rey, así como que se "vaya a la tumba con todos los secretos de lo que ocurrió" el golpe de Estado de 1981, porque fue "el hombre que salvó la noche del 23-F".
En una entrevista concedida a Radio Euskadi, Anasagasti recordó que él y el portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, Josu Erkoreka, estuvieron en el homenaje que le hicieron a Sabino Fernández del Campo en Madrid, "donde no hubo nadie de la Casa Real" porque "acabó mal con el Rey", aunque "hoy le harán grandes homenajes".
En su opinión, Fernández Campo fue "el hombre que salvó la noche del 23 de febrero". Anasagasti recordó que el ex jefe de la Casa Real "había sido un militar que se sublevó contra el régimen legalmente constituido de la República pero, sin embargo, era un hombre que tenía mano izquierda para poder aguantar al Rey y poder aguantar aquella situación".
El senador del PNV recordó cómo Fernández del Campo solía responder cuando le pedían que escribiera sus memorias que "lo que puedo contar no es interesante, y lo que sí es interesante no puedo contarlo".
Por ello, dijo que le da "mucha pena" que se vaya "con todos los secretos a la tumba" porque, a pesar de que se han escrito libros sobre el 23F, "yo creo que el 23F está por contar y, ahora, fallecido Sabino Fernández del Campo, no se contará, desgraciadamente".
El rebaño se escapa del 'tragabolas' de Sol

ELPAIS
El rebaño se escapa del 'tragabolas' de Sol
26/10/2009
El centro de Madrid se convirtió un año más en escenario del paso de medio millar de ovejas merinas con motivo de la 16ª Fiesta de la Trashumancia, en la que los pastores reivindicaron la importancia de los pastizales en la lucha contra el cambio climático.
El centro de Madrid se convirtió un año más en escenario del paso de medio millar de ovejas merinas con motivo de la 16ª Fiesta de la Trashumancia, en la que los pastores reivindicaron la importancia de los pastizales en la lucha contra el cambio climático. Un rebaño formado por 500 ovejas merinas procedentes de Cabeza del Buey (Badajoz) y conducido por una docena de pastores, acompañado en esta ocasión por 300 caballos, seis bueyes, seis vacas y perros mastines, integró la singular comitiva, que fue seguida por miles de personas. Los pastores salieron a las 10 de la mañana de la Casa de Campo para dirigirse a la plaza de la Villa, donde hicieron entrega simbólica de los 50 maravedíes que establece la Concordia de 1418 para que les permitan pasar por la ciudad.
Los musulmanes viven un conflicto entre los afines a Rabat y la secta tablig
ELPAIS
REPORTAJE: RELIGIÓN
Guerra religiosa en Ceuta
Los musulmanes viven un conflicto entre los afines a Rabat y la secta tablig
IGNACIO CEMBRERO 25/10/2009
Ceuta vive una guerra larvada de religión, pero no entre cristianos y musulmanes sino entre los fieles de Mahoma. "Ésta es una batalla entre radicales y moderados", sostiene Abdelkader Sadedrin, delegado en la ciudad de una de las dos grandes ramas del islam en España, la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI). Es una lucha, replican en voz baja desde el Ayuntamiento y desde la Unión de Comunidades Islámicas de Ceuta (UCIDCE), entre los que apuestan por un islam independiente en la ciudad y los que quieren que esté tutelado por Marruecos.
La división de los musulmanes ceutíes quedó escenificada el 21 de septiembre. Ese día, la UCIDCE organizó su musala (rezo colectivo al aire libre) para celebrar el fin del Ramadán en la Loma Margarita, una explanada cedida por el Ministerio de Defensa. Al acto acudieron unos 2.000 varones, el presidente de la ciudad, Juan Vivas, y su número dos, Pedro Gordillo, ambos del PP. No en balde, los devotos fueron trasladados hasta allí en autobuses municipales. La UCIDCE agradeció el apoyo del Ayuntamiento.
A escasa distancia, en la explanada de la mezquita de Sidi Embarek, se reunieron varios centenares de fieles (la cifra varía según las fuentes) convocados por la FEERI. Otros muchos musulmanes optaron por no sumarse a ninguna concentración y rezaron bajo techo en diversos templos.
Ambas citas fueron precedidas por un cruce de acusaciones. Mohamed Alí, presidente de la FEERI, repartió octavillas y recorrió barriadas musulmanas exhortando, por megafonía, a boicotear la musala de sus rivales. Denunciaba "la utilización electoralista que hace el PP de los temas religiosos".
Sus adversarios de la UCIDCE le acusaron, a su vez, de proferir "amenazas y coacciones" a los fieles que iban a acudir a la Loma Margarita y a los imanes dispuestos a dirigir ese rezo colectivo. A la UCIDCE le resultó difícil encontrar un clérigo que aceptase el encargo y no desvelaron su nombre hasta que empezó a actuar.
Para calentar más el ambiente, horas antes de que los seguidores de la FEERI se congregaran ante la mezquita de Sidi Embarek, un incendio provocado destrozó las esterillas y lonas allí colocadas para que los devotos pudieran orar con más comodidad.
La resaca de aquel enfrentamiento aún persiste. La UCIDCE, que reagrupa al grueso de las asociaciones islámicas de Ceuta -36 sobre un total de 40-, entiende que los imanes deben obedecer a las comunidades que les contratan, y que pagan el grueso de su sueldo, y no al vecino Marruecos. Su líder, Laarbi Maateis, de 46 años, tiene la intención de revocar a los imanes desobedientes -ya ha relevado a dos-, la mayoría marroquíes o formados en el vecino país.
El objetivo de Maateis es preparar a media decena de clérigos en las universidades de Al Munawara (Arabia Saudí) y Al Azhar (Egipto) con becas del Ayuntamiento. Éste es receptivo. "Intentamos ayudar a los que quieren estudiar fuera y la teología islámica es una carrera como otras", afirma Gordillo, vicepresidente de la ciudad.
"En vez de estrechar relaciones con nuestros vecinos, que profesan un islam tolerante, quieren que los imanes estudien en Arabia Saudí, cuna de la teología wahabita sustrato del yihadismo", se indigna Abdelkader Sadedrin. "Por eso digo que ésta es una batalla entre radicales y moderados", precisa.
"El problema con Marruecos es que quiere mangonear al islam en Ceuta", contesta Gordillo, que preside también el PP local. Niega que favorezca a unos musulmanes en detrimento de otros, pero confirma que "no mantiene contactos con Mohamed Alí", presidente nacional de la FEERI. "Me atengo al mandato de la Asamblea de Ceuta" que le declaró persona non grata después de que se pronunciase por la incorporación de la ciudad a Marruecos.
Desde hace más de medio siglo, Marruecos ha tutelado a los musulmanes de una ciudad cuya descolonización reivindica. Hasta hace unos años, los sermones que los imanes leían cada viernes en las mezquitas eran enviados desde el Ministerio de Asuntos Religiosos en Rabat. Ahora ese departamento sólo sufraga determinados gastos de las mezquitas y los emolumentos de algunos clérigos. En muchos templos se sigue, no obstante, la tradición de pedir a Alá que guíe al rey de Marruecos, que es también Comendador de los Creyentes, es decir, jefe espiritual de los musulmanes marroquíes.
La hegemonía religiosa marroquí se resquebrajó el 20 de julio de 2007. Ese día se presentó la UCIDCE en presencia de las autoridades locales, representantes del Ministerio de Justicia y hasta del comandante general de Ceuta. Su líder, Maateis, y parte de su cúpula, pertenecen al tablig, una escuela islámica fundada en la India hace 82 años.
"El tablig es integrista y sus compañeros de viaje en Ceuta son Justicia y Caridad [movimiento sufí ilegal en Marruecos] y, peor aún, los salafistas", sostiene Sadedrin. "¿Yo, un radical?", replica Maateis con sonrisa socarrona. "Mi hija juega al fútbol", asegura. "¿Dejaría un integrista a su hija hacer deporte en público?".
El intento de emancipación de los musulmanes ceutíes preocupa en Rabat. Hace ahora dos años, Yassin Mansouri, el jefe del servicio secreto marroquí, le advirtió en Mallorca a Alberto Saiz, entonces director del CNI, que España estaba "jugando con fuego" al respaldar a los tabligs, antesala del radicalismo. "Pese a nuestros avisos, las autoridades españolas cambiaron los ritos del rezo e impidieron la religión marroquí [la liturgia malekita vigente en el Magreb]", se quejaba en abril Fouad Alí el Himma, líder de un partido político y gran amigo de Mohamed VI.
Quizá sean las quejas marroquíes o ciertas prevenciones ante los tabligs, pero el Gobierno español ha dado un paso atrás. Prueba de ello fue que el delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, no asistió en septiembre a la musala de la UCIDCE. Mantiene, sin embargo, a raya a los promarroquíes de la FEERI. Por primera vez, su líder nacional no fue invitado a la celebración del 12 de octubre en Madrid so pretexto, según el Ministerio de Defensa, de que "se redujo la capacidad de la tribuna de invitados".
El Ayuntamiento de Ceuta persiste, sin embargo, en su empeño por acabar con la sumisión del islam ceutí a Rabat. El conflicto entre ambas tendencias sigue vigente.
REPORTAJE: RELIGIÓN
Guerra religiosa en Ceuta
Los musulmanes viven un conflicto entre los afines a Rabat y la secta tablig
IGNACIO CEMBRERO 25/10/2009
Ceuta vive una guerra larvada de religión, pero no entre cristianos y musulmanes sino entre los fieles de Mahoma. "Ésta es una batalla entre radicales y moderados", sostiene Abdelkader Sadedrin, delegado en la ciudad de una de las dos grandes ramas del islam en España, la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI). Es una lucha, replican en voz baja desde el Ayuntamiento y desde la Unión de Comunidades Islámicas de Ceuta (UCIDCE), entre los que apuestan por un islam independiente en la ciudad y los que quieren que esté tutelado por Marruecos.
La división de los musulmanes ceutíes quedó escenificada el 21 de septiembre. Ese día, la UCIDCE organizó su musala (rezo colectivo al aire libre) para celebrar el fin del Ramadán en la Loma Margarita, una explanada cedida por el Ministerio de Defensa. Al acto acudieron unos 2.000 varones, el presidente de la ciudad, Juan Vivas, y su número dos, Pedro Gordillo, ambos del PP. No en balde, los devotos fueron trasladados hasta allí en autobuses municipales. La UCIDCE agradeció el apoyo del Ayuntamiento.
A escasa distancia, en la explanada de la mezquita de Sidi Embarek, se reunieron varios centenares de fieles (la cifra varía según las fuentes) convocados por la FEERI. Otros muchos musulmanes optaron por no sumarse a ninguna concentración y rezaron bajo techo en diversos templos.
Ambas citas fueron precedidas por un cruce de acusaciones. Mohamed Alí, presidente de la FEERI, repartió octavillas y recorrió barriadas musulmanas exhortando, por megafonía, a boicotear la musala de sus rivales. Denunciaba "la utilización electoralista que hace el PP de los temas religiosos".
Sus adversarios de la UCIDCE le acusaron, a su vez, de proferir "amenazas y coacciones" a los fieles que iban a acudir a la Loma Margarita y a los imanes dispuestos a dirigir ese rezo colectivo. A la UCIDCE le resultó difícil encontrar un clérigo que aceptase el encargo y no desvelaron su nombre hasta que empezó a actuar.
Para calentar más el ambiente, horas antes de que los seguidores de la FEERI se congregaran ante la mezquita de Sidi Embarek, un incendio provocado destrozó las esterillas y lonas allí colocadas para que los devotos pudieran orar con más comodidad.
La resaca de aquel enfrentamiento aún persiste. La UCIDCE, que reagrupa al grueso de las asociaciones islámicas de Ceuta -36 sobre un total de 40-, entiende que los imanes deben obedecer a las comunidades que les contratan, y que pagan el grueso de su sueldo, y no al vecino Marruecos. Su líder, Laarbi Maateis, de 46 años, tiene la intención de revocar a los imanes desobedientes -ya ha relevado a dos-, la mayoría marroquíes o formados en el vecino país.
El objetivo de Maateis es preparar a media decena de clérigos en las universidades de Al Munawara (Arabia Saudí) y Al Azhar (Egipto) con becas del Ayuntamiento. Éste es receptivo. "Intentamos ayudar a los que quieren estudiar fuera y la teología islámica es una carrera como otras", afirma Gordillo, vicepresidente de la ciudad.
"En vez de estrechar relaciones con nuestros vecinos, que profesan un islam tolerante, quieren que los imanes estudien en Arabia Saudí, cuna de la teología wahabita sustrato del yihadismo", se indigna Abdelkader Sadedrin. "Por eso digo que ésta es una batalla entre radicales y moderados", precisa.
"El problema con Marruecos es que quiere mangonear al islam en Ceuta", contesta Gordillo, que preside también el PP local. Niega que favorezca a unos musulmanes en detrimento de otros, pero confirma que "no mantiene contactos con Mohamed Alí", presidente nacional de la FEERI. "Me atengo al mandato de la Asamblea de Ceuta" que le declaró persona non grata después de que se pronunciase por la incorporación de la ciudad a Marruecos.
Desde hace más de medio siglo, Marruecos ha tutelado a los musulmanes de una ciudad cuya descolonización reivindica. Hasta hace unos años, los sermones que los imanes leían cada viernes en las mezquitas eran enviados desde el Ministerio de Asuntos Religiosos en Rabat. Ahora ese departamento sólo sufraga determinados gastos de las mezquitas y los emolumentos de algunos clérigos. En muchos templos se sigue, no obstante, la tradición de pedir a Alá que guíe al rey de Marruecos, que es también Comendador de los Creyentes, es decir, jefe espiritual de los musulmanes marroquíes.
La hegemonía religiosa marroquí se resquebrajó el 20 de julio de 2007. Ese día se presentó la UCIDCE en presencia de las autoridades locales, representantes del Ministerio de Justicia y hasta del comandante general de Ceuta. Su líder, Maateis, y parte de su cúpula, pertenecen al tablig, una escuela islámica fundada en la India hace 82 años.
"El tablig es integrista y sus compañeros de viaje en Ceuta son Justicia y Caridad [movimiento sufí ilegal en Marruecos] y, peor aún, los salafistas", sostiene Sadedrin. "¿Yo, un radical?", replica Maateis con sonrisa socarrona. "Mi hija juega al fútbol", asegura. "¿Dejaría un integrista a su hija hacer deporte en público?".
El intento de emancipación de los musulmanes ceutíes preocupa en Rabat. Hace ahora dos años, Yassin Mansouri, el jefe del servicio secreto marroquí, le advirtió en Mallorca a Alberto Saiz, entonces director del CNI, que España estaba "jugando con fuego" al respaldar a los tabligs, antesala del radicalismo. "Pese a nuestros avisos, las autoridades españolas cambiaron los ritos del rezo e impidieron la religión marroquí [la liturgia malekita vigente en el Magreb]", se quejaba en abril Fouad Alí el Himma, líder de un partido político y gran amigo de Mohamed VI.
Quizá sean las quejas marroquíes o ciertas prevenciones ante los tabligs, pero el Gobierno español ha dado un paso atrás. Prueba de ello fue que el delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, no asistió en septiembre a la musala de la UCIDCE. Mantiene, sin embargo, a raya a los promarroquíes de la FEERI. Por primera vez, su líder nacional no fue invitado a la celebración del 12 de octubre en Madrid so pretexto, según el Ministerio de Defensa, de que "se redujo la capacidad de la tribuna de invitados".
El Ayuntamiento de Ceuta persiste, sin embargo, en su empeño por acabar con la sumisión del islam ceutí a Rabat. El conflicto entre ambas tendencias sigue vigente.
Al lado del Rey
ELPAIS Una vida dedicada a la corona
Al lado del Rey
MIGUEL ÁNGEL AGUILAR
26/10/2009
La figura de Sabino Fernández Campo, general del Cuerpo de Intervención del Ejército, graduado en Economía de Guerra en el Industrial College de Estados Unidos y licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo, adquiere dimensión nacional tras su nombramiento como secretario general de la Casa del Rey, quien le sitúa a su lado en 1977 para sustituir al general de Artillería Alfonso Armada, cuyas convicciones fundamentalistas le indujeron a creerse depositario exclusivo de las esencias inmanentes de la Corona y a interferir con el presidente Adolfo Suárez, empeñado entonces en lograr una Constitución acorde con la Monarquía de la Concordia, la cual terminó siendo aprobada por las Cámaras en 1978.
Sabino Fernández Campo, siempre al lado del Rey, venía de una larga marcha cumplida durante el régimen anterior. Se había alistado al Ejército a los 18 años, en aquel Oviedo sumado a la sublevación del 18 de julio de 1936, que estuvo sitiado enseguida por los leales a la II República. Alférez Provisional, se integró después en el Cuerpo de Intervención Militar, donde tuvo distintos destinos mientras ascendía hasta alcanzar el empleo de general. Había sido miembro de la secretaría técnica de seis ministros del Ejército sucesivos. En diciembre de 1975 fue designado subsecretario de la Presidencia por el ministro titular de la cartera, Alfonso Osorio, al constituir Carlos Arias Navarro un nuevo Gobierno tras la muerte de Franco. En julio de 1976 pasó a ser subsecretario de Información y Turismo con el ministro Andrés Reguera Guajardo en el primer Gobierno formado por el presidente Adolfo Suárez.
El nuevo secretario general de la Casa del Rey desde su nombramiento en 1977 se convirtió en pieza clave. En La Zarzuela sólo tenía por encima al general retirado de Caballería Nicolás Cotoner, marqués de Mondéjar, una referencia paternal para don Juan Carlos y un caballero intachable, que a sus 72 años cumplidos estaba fuera por competo del mundo que entonces empezaba a amanecer. Recordemos que Sabino Fernández Campo fue ya en 1977 una libre elección del Rey. Un margen de libertad respecto a semejante nombramiento quedó enseguida reconocido en el apartado segundo del artículo 65 de la Constitución, según el cual "el Rey nombra y separa libremente a los miembros civiles y militares de su Casa".
Como dijo Julio Cerón, "cuando murió Franco, el desconcierto fue grande: no había costumbre". Así que Sabino Fernández Campo llegó en momentos que eran todavía de desconcierto, cuando había falta de costumbre. El Rey ya había dado algunas señales decisivas. Por ejemplo, con su discurso basado en la concordia, al ser proclamado por las Cortes; con su asistencia dos días después en los Jerónimos al Te Deum del cardenal Tarancón, que avanzó por la senda de la reconciliación; con su decisión de continuar residiendo en el palacio de la Zarzuela; con su desprendimiento del aparato de la nobleza cortesana, que rodeó a su predecesor Alfonso XIII; con su renuncia al tradicional privilegio de presentación de obispos, reconocido en el Concordato con la Santa Sede; o con su actitud de mantener abiertos los canales de comunicación hacia la sociedad civil. Don Juan Carlos tenía los viajes y el encaminamiento paterno suficiente para saber que aunque hubiera recibido los poderes de una monarquía alauita, sólo podría consolidarse como un Rey consentido por ciudadanos libres.
De todos modos, la incorporación de Sabino Fernández Campo a la Casa de Su Majestad fue decisiva en la introducción de los usos y costumbres que estaban pendientes de inaugurarse. Desde la forma en que habían de producirse los despachos del Rey con el presidente del Gobierno hasta la manera de ejercer "el Mando Supremo de las Fuerzas Armadas" que le corresponde a tenor del artículo 62 de la Constitución. Con el paso de los años, ese "Mando Supremo" iría derivando hacia lo simbólico, pero en aquellos momentos primeros partíamos de una encomienda legada por Franco, como garantía para la pervivencia del régimen, según la cual todo quedaba "atado y bien atado, bajo la guardia fiel de nuestro ejército". Reconozcamos que en la comprometida tarea de lograr un cambio de lealtades militares, desde la orilla del autoritarismo franquista a la de la monarquía democrática, el Rey cumplió una función capital.
Sabino Fernández Campo supo ayudar a que así fuera. Se empleó en evitar sobreentendidos que degeneran en malentendidos, actitud mantenida de modo ejemplar durante las aciagas horas del 23 de febrero de 1981 frente a su antecesor en la Secretaría de la Casa, el general Armada, que demostró ser un especialista en sinuosidades. Se trataba de desincentivar a los golpistas, de hacer que fueran menos, de sostener a los mandos que le confesaban lealtad personal pero sin fervores hacia el sistema democrático, de revertir el secuestro del Gobierno y los diputados en el Congreso y de evitar que el derramamiento de sangre desencadenara mecanismos irreversibles. Sabino fue pieza clave porque compartía y anticipaba un dato grabado en el ADN del Rey: la apuesta de su abuelo Alfonso XIII por el general Primo de Rivera terminó con la caída de la monarquía. Además don Juan Carlos, todavía aspirante, había presenciado en directo el exilio de Constantino de Grecia, casi coetáneo suyo, quien al unir su suerte a la de los coroneles golpistas había perdido el trono en 1967.
A partir de 1991 Sabino Fernández Campo es nombrado jefe de la Casa para relevar al marqués de Mondéjar, que había cumplido los 86. Pero se entendió peor con el nuevo secretario general, José Joaquín Puig de la Bellacasa, que apenas duró un año en esas responsabilidades. Don Juan Carlos le hizo merced del título de Conde de Latores con Grandeza de España "en prueba de su real aprecio".
Luego, en 1993, a los 75 años, le llegó el relevo, que percibió entonces como una sorpresa inesperada, en momentos de agitadas turbulencias que afectaron a gentes que se exhibían formando parte de otros entornos del Rey. Desde ese momento, estuvo abierta la pugna por que Sabino contara, mientras el general coqueteaba con su silencio encareciendo así su valor. Siempre mantuvo para desilusión de muchos que tampoco se llevaría consigo ningún secreto valioso.
En ese forcejeo para sonsacarle, los periodistas fueron tan activos como incansables. El general supo manejar esa esgrima dialéctica, como lo había hecho con extraordinaria habilidad durante sus largos años en la Casa del Rey. Supo que la lealtad pasaba por la claridad. Tuvo una imagen del ejemplo permanente que debería ser el Rey. A ella se atuvo sin dejarse ganar por cortesanías para garantizarse continuidades. Por eso y tantas cosas más tiene ganada en el alma de muchos españoles la gratitud y el respeto que merecen los servicios eminentes prestados al país y a Su Majestad, más apreciables aún en momentos de grave incertidumbre como los que le fue dado vivir, donde brilló a gran altura su don de consejo. Con su extremada educación se hizo querer de todos sin incurrir en vileza alguna para granjearse afectos.
Muere Sabino Fernández Campo, fiel consejero del Rey durante el 23-F
Lunes, 26/10/2009, 12:40 h
ELPAIS
España
Muere Sabino Fernández Campo, fiel consejero del Rey durante el 23-F
Ex jefe de su Casa y militar en la reserva, permaneció al lado de don Juan Carlos durante el intento de golpe de Estado
MÁBEL GALAZ - Madrid - 26/10/2009
Sabino Fernández Campo murió esta madrugada, a las 0.15, en la clínica Ruber Internacional de Madrid. Tenía 91 años de edad. Consejero privado del Rey, ex jefe de su Casa y militar en la reserva, fue una figura clave el 23-F cuando permaneció al lado de Rey durante el intento de golpe de Estado, aconsejándole y manteniendo numerosos contactos con los mandos rebeldes para impedir el triunfo de los golpistas.
* Al lado del Rey
* A Sabino Fernández Campo, Conde de Latores
La capilla ardiente ha sido instalada en el tanatorio de Tres Cantos y permanecerá abierta hasta las 12.00 de mañana, cuando el cuerpo será trasladado a Oviedo para ser enterrado alrededor de las 17.00.
Esta mañana se celebrará una misa en el propio tanatorio que oficiará el Padre Ángel y a la que acudirán las infantas Elena y Cristina. Los Reyes tienen previsto acudir a la capilla ardiente a las siete de esta tarde, mientras los Príncipes de Asturias, que se encuentran en Barcelona, la visitarán a última hora.
Fue el pasado viernes, mientras los Príncipes de Asturias entregaban en Oviedo los premios que llevan su nombre, cuando el conde de Latores agonizaba. Él fue precisamente uno de los grandes impulsores de estos galardones que con el paso de los años se han convertido en un referente internacional.
Fernández Campo permaneció hospitalizado en las últimas semanas tras sufrir un grave revés en su salud. Pendientes de su evolución han estado permanentemente informados los Reyes de España y sus hijos que siempre han mantenido una cordial amistad con quien fue tan leal a ellos. Una de las últimas veces que se les vió juntos a don Juan Carlos y a Fernández Campos fue con motivo del 90º cumpleaños de éste. El Rey se sumó a una fiesta sorpresa que habían organizado familiares y amigos. El abrazo de don Juan Carlos fue esa noche el mejor de los regalos que pudo recibir.
Y es que la historia de la monarquía española no sería probablemente la misma si Fernández Campo no hubiera estado en el palacio de La Zarzuela y hubiera pronunciado su afortunada frase de "No está aquí ni se le espera" como respuesta a si se encontraba allí también el conspirador y antiguo secretario del Rey, Alfonso Armada la tarde-noche del 23F.
Fortalecida su figura por su intervención ese día, Fernández Campo pasó de ser la sombra del Rey a fiel guardián de la Monarquía, papel que desempeñó hasta su fallecimiento.
Mantuvo una gran amistad con Adolfo Suárez, tanto es así que supo de la dimisión de éste como presidente del Gobierno antes que el Rey. Con Felipe González mantuvo también una cordial relación que le llevó a reconocer que los monárquicos más acérrimos no habían dado tantas muestras de apoyo a la Corona como lo hizo el Gobierno del PSOE, que con su presidente a la cabeza "se desvivía" por atender los deseos del monarca.
Admirador de doña Sofía, a quien siempre consideró la "encarnación perfecta" de lo que debe ser una reina, nunca eludió pronunciarse sobre ninguna cuestión relativa a la Casa del Rey. A raíz de la polémica surgida por las opiniones de la Reina en contra de la eutanasia, el aborto y que se llame matrimonio a la unión de personas del mismo sexo recogidas en el libro de Pilar Urbano, La reina muy de cerca, aseguró: "Doña Sofía tiene derecho a opinar. El ser reina no le impide decir lo que siente".
Aún así hay una frase que en más de una ocasión pronunció: "En mi caso, el silencio es la mejor lealtad". Fernández Campo aseguró que nunca escribiría sus memorias. "El honor de haber servido tan de cerca y tan directamente al Rey y a su familia tiene una contrapartida: la lealtad y la discreción. En una palabra, el silencio".
En 1992, don Juan Carlos le concedió el título de conde de Latores, con Grandeza de España, por su "larga y brillante trayectoria de servicios destacados, militares y civiles al Estado", según el real-decreto publicado con su nombramiento.
Estuvo casado con Elena Fernández-Vega Diego, con quien tuvo diez hijos: María Elena, Margarita, María Cristina, María Isabel, María Eugenia, Álvaro, Sabino, Luis y Miguel. Enviudó en 1993 y al año siguiente murió su hijo Sabino. En octubre de 1997 contrajo matrimonio con la escritora y periodista María Teresa Álvarez, que ha sido su fiel y devota compañera en estos últimos años.
ELPAIS
España
Muere Sabino Fernández Campo, fiel consejero del Rey durante el 23-F
Ex jefe de su Casa y militar en la reserva, permaneció al lado de don Juan Carlos durante el intento de golpe de Estado
MÁBEL GALAZ - Madrid - 26/10/2009
Sabino Fernández Campo murió esta madrugada, a las 0.15, en la clínica Ruber Internacional de Madrid. Tenía 91 años de edad. Consejero privado del Rey, ex jefe de su Casa y militar en la reserva, fue una figura clave el 23-F cuando permaneció al lado de Rey durante el intento de golpe de Estado, aconsejándole y manteniendo numerosos contactos con los mandos rebeldes para impedir el triunfo de los golpistas.
* Al lado del Rey
* A Sabino Fernández Campo, Conde de Latores
La capilla ardiente ha sido instalada en el tanatorio de Tres Cantos y permanecerá abierta hasta las 12.00 de mañana, cuando el cuerpo será trasladado a Oviedo para ser enterrado alrededor de las 17.00.
Esta mañana se celebrará una misa en el propio tanatorio que oficiará el Padre Ángel y a la que acudirán las infantas Elena y Cristina. Los Reyes tienen previsto acudir a la capilla ardiente a las siete de esta tarde, mientras los Príncipes de Asturias, que se encuentran en Barcelona, la visitarán a última hora.
Fue el pasado viernes, mientras los Príncipes de Asturias entregaban en Oviedo los premios que llevan su nombre, cuando el conde de Latores agonizaba. Él fue precisamente uno de los grandes impulsores de estos galardones que con el paso de los años se han convertido en un referente internacional.
Fernández Campo permaneció hospitalizado en las últimas semanas tras sufrir un grave revés en su salud. Pendientes de su evolución han estado permanentemente informados los Reyes de España y sus hijos que siempre han mantenido una cordial amistad con quien fue tan leal a ellos. Una de las últimas veces que se les vió juntos a don Juan Carlos y a Fernández Campos fue con motivo del 90º cumpleaños de éste. El Rey se sumó a una fiesta sorpresa que habían organizado familiares y amigos. El abrazo de don Juan Carlos fue esa noche el mejor de los regalos que pudo recibir.
Y es que la historia de la monarquía española no sería probablemente la misma si Fernández Campo no hubiera estado en el palacio de La Zarzuela y hubiera pronunciado su afortunada frase de "No está aquí ni se le espera" como respuesta a si se encontraba allí también el conspirador y antiguo secretario del Rey, Alfonso Armada la tarde-noche del 23F.
Fortalecida su figura por su intervención ese día, Fernández Campo pasó de ser la sombra del Rey a fiel guardián de la Monarquía, papel que desempeñó hasta su fallecimiento.
Mantuvo una gran amistad con Adolfo Suárez, tanto es así que supo de la dimisión de éste como presidente del Gobierno antes que el Rey. Con Felipe González mantuvo también una cordial relación que le llevó a reconocer que los monárquicos más acérrimos no habían dado tantas muestras de apoyo a la Corona como lo hizo el Gobierno del PSOE, que con su presidente a la cabeza "se desvivía" por atender los deseos del monarca.
Admirador de doña Sofía, a quien siempre consideró la "encarnación perfecta" de lo que debe ser una reina, nunca eludió pronunciarse sobre ninguna cuestión relativa a la Casa del Rey. A raíz de la polémica surgida por las opiniones de la Reina en contra de la eutanasia, el aborto y que se llame matrimonio a la unión de personas del mismo sexo recogidas en el libro de Pilar Urbano, La reina muy de cerca, aseguró: "Doña Sofía tiene derecho a opinar. El ser reina no le impide decir lo que siente".
Aún así hay una frase que en más de una ocasión pronunció: "En mi caso, el silencio es la mejor lealtad". Fernández Campo aseguró que nunca escribiría sus memorias. "El honor de haber servido tan de cerca y tan directamente al Rey y a su familia tiene una contrapartida: la lealtad y la discreción. En una palabra, el silencio".
En 1992, don Juan Carlos le concedió el título de conde de Latores, con Grandeza de España, por su "larga y brillante trayectoria de servicios destacados, militares y civiles al Estado", según el real-decreto publicado con su nombramiento.
Estuvo casado con Elena Fernández-Vega Diego, con quien tuvo diez hijos: María Elena, Margarita, María Cristina, María Isabel, María Eugenia, Álvaro, Sabino, Luis y Miguel. Enviudó en 1993 y al año siguiente murió su hijo Sabino. En octubre de 1997 contrajo matrimonio con la escritora y periodista María Teresa Álvarez, que ha sido su fiel y devota compañera en estos últimos años.
24 de octubre de 2009
Rouco reivindica la identidad católica de España: 'Es una patria-Iglesia'
España | elmundo.es
Líder mundial en español
Sábado 24/10/2009. Actualizado 13:13h.
RELIGIÓN | Encuentro con jóvenes
Rouco reivindica la identidad católica de España: 'Es una patria-Iglesia'
José Manuel Vidal | Madrid
Firmemente convencido de que el país no puede entenderse sin sus raíces cristianas, el cardenal Rouco Varela, llega incluso a identificar a España con "una patria-Iglesia". Y cuando el presidente de la Conferencia episcopal española habla de Iglesia, está claro que se refiere a la católica única y exclusivamente. A su juicio, es el catolicismo el que marcó a fondo la historia de España y la regó con la sangre de sus mártires.
El cardenal madrileño bendijo los locales de la sede de la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011, situados en la madrileña plaza de San Juan de la Cruz. Rodeado de jóvenes, el purpurado quiso lanzarles un mensaje claro. Y les invitó a ser dignos sucesores de sus antepasados creyentes. Muchos de los cuales llegaron a dar su vida por confesar la fe.
"Fueron millares, precisamente de jóvenes, los que dieron su sangre por Cristo en el siglo XX", explicó el cardenal, según cuenta Analisisdigital, la página web del arzobispado madrileño. Pero no sólo en el siglo pasado, llamado por la Iglesia católica, el "siglo de los mártires", sino también durante toda la historia de España.
Para dejarlo claro, Rouco hizo un somero repaso a toda la historia española. Desde la Hispania romana, pasando por los visigodos, la reconquista, los siglos XV y XVI, la España misionera, el intento de cristianizar la Ilustración, para desembocar en los siglos XIX y XX, "también marcados por la presencia de Cristo en las familias y en la sociedad". Y concluyó su argumentación: "Nos encontramos ante una patria-Iglesia".
'Madrid irradiará los mejores valores'
Y dado que, como siempre se dice en la Iglesia católica, "sangre de mártires, semilla de cristianos", el cardenal invitó a los jóvenes madrileños a seguir el ejemplo de sus antepasados en la fe. Porque "la felicidad viene, cuando se sabe llevar la cruz". Y "la juventud del mundo necesita como nunca conocer a Cristo para que su vida se llene de felicidad".
Este es el objetivo espiritual profundo de la Jornada Mundial, que se va a celebrar en Madrid el verano del 2011 con la presencia del Papa. Para conseguirlo, Rouco invitó a sus jóvenes a prepararse con "talante paulino". Es decir, "no desfalleciendo y viviendo con gozo y alegría lo que está por llegar".
Tras pedir que "el ánimo apostólico no embargue a todos", el cardenal de Madrid reconoció también que el Wostock católico de la juventud del 2011 tiene "un evidente significado social, cultural y económico".
La Jornada Mundial de la Juventud será, además, según Rouco, un excelente escaparate para la capital de España. "Contribuirá a sembrar la buena humanidad, la buena juventud, el buen estilo de vivir y el buen estilo de Madrid. Madrid irradiará los mejores valores".
Y Rouco fue despedido con cariño por sus huestes. Convencido, una vez más, de que la fe católica es la única que puede ayudar a España a salir de la crisis moral en la que se encuentra sumida. Y según el cardenal, puede ser incluso un acicate para salir de la económica. De Madrid, al cielo. Católico, por supuesto.
Líder mundial en español
Sábado 24/10/2009. Actualizado 13:13h.
RELIGIÓN | Encuentro con jóvenes
Rouco reivindica la identidad católica de España: 'Es una patria-Iglesia'
José Manuel Vidal | Madrid
Firmemente convencido de que el país no puede entenderse sin sus raíces cristianas, el cardenal Rouco Varela, llega incluso a identificar a España con "una patria-Iglesia". Y cuando el presidente de la Conferencia episcopal española habla de Iglesia, está claro que se refiere a la católica única y exclusivamente. A su juicio, es el catolicismo el que marcó a fondo la historia de España y la regó con la sangre de sus mártires.
El cardenal madrileño bendijo los locales de la sede de la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011, situados en la madrileña plaza de San Juan de la Cruz. Rodeado de jóvenes, el purpurado quiso lanzarles un mensaje claro. Y les invitó a ser dignos sucesores de sus antepasados creyentes. Muchos de los cuales llegaron a dar su vida por confesar la fe.
"Fueron millares, precisamente de jóvenes, los que dieron su sangre por Cristo en el siglo XX", explicó el cardenal, según cuenta Analisisdigital, la página web del arzobispado madrileño. Pero no sólo en el siglo pasado, llamado por la Iglesia católica, el "siglo de los mártires", sino también durante toda la historia de España.
Para dejarlo claro, Rouco hizo un somero repaso a toda la historia española. Desde la Hispania romana, pasando por los visigodos, la reconquista, los siglos XV y XVI, la España misionera, el intento de cristianizar la Ilustración, para desembocar en los siglos XIX y XX, "también marcados por la presencia de Cristo en las familias y en la sociedad". Y concluyó su argumentación: "Nos encontramos ante una patria-Iglesia".
'Madrid irradiará los mejores valores'
Y dado que, como siempre se dice en la Iglesia católica, "sangre de mártires, semilla de cristianos", el cardenal invitó a los jóvenes madrileños a seguir el ejemplo de sus antepasados en la fe. Porque "la felicidad viene, cuando se sabe llevar la cruz". Y "la juventud del mundo necesita como nunca conocer a Cristo para que su vida se llene de felicidad".
Este es el objetivo espiritual profundo de la Jornada Mundial, que se va a celebrar en Madrid el verano del 2011 con la presencia del Papa. Para conseguirlo, Rouco invitó a sus jóvenes a prepararse con "talante paulino". Es decir, "no desfalleciendo y viviendo con gozo y alegría lo que está por llegar".
Tras pedir que "el ánimo apostólico no embargue a todos", el cardenal de Madrid reconoció también que el Wostock católico de la juventud del 2011 tiene "un evidente significado social, cultural y económico".
La Jornada Mundial de la Juventud será, además, según Rouco, un excelente escaparate para la capital de España. "Contribuirá a sembrar la buena humanidad, la buena juventud, el buen estilo de vivir y el buen estilo de Madrid. Madrid irradiará los mejores valores".
Y Rouco fue despedido con cariño por sus huestes. Convencido, una vez más, de que la fe católica es la única que puede ayudar a España a salir de la crisis moral en la que se encuentra sumida. Y según el cardenal, puede ser incluso un acicate para salir de la económica. De Madrid, al cielo. Católico, por supuesto.
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