24 de julio de 2008

«Cuídate, Juan Carlos»

ABC - 24/07/08

«Cuídate, Juan Carlos»

E. J. BLASCO. CORRESPONSAL EN LONDRES.
Las imágenes de afecto protagonizadas por la Familia Real con motivo de los últimos triunfos deportivos nacionales han despertado envidia en el Reino Unido, donde el protocolo sigue imponiendo ciertas rigideces. El diario «The Guardian», aunque de fondo republicano, ha coronado al jefe del Estado español como «el Rey del abrazo». Ayer dedicaba una de sus páginas a reproducir los saludos de Don Juan Carlos a Iker Casillas, Sergio Ramos y Luis Aragonés en las celebraciones por la victoria en la Eurocopa.
Bajo el título «Al diablo con el protocolo: cómo Juan Carlos se ha convertido en el rey del abrazo», el rotativo escribía: «Olvídense de Carla Bruni-Sarkozy. El nuevo foco de afectos culturales es el Rey Juan Carlos de España. Todo el mundo quiere que les ponga las manos encima, del modo más agradable posible, por supuesto».
La prensa británica trae ahora a colación estas imágenes de la simpatía y proximidad de Su Majestad, tomadas hace unas semanas, con motivo de la visita a España del presidente venezolano, Hugo Chávez, quien ha anunciado su intención de abrazar al Monarca tan pronto se encuentre con él mañana. El «¿por qué no te callas?» fue tan difundido en la prensa internacional que ahora existe también enorme expectación en el extranjero sobre este nuevo encuentro entre Don Juan Carlos y Chávez.
«The Guardian» advierte con un «cuídate, Juan Carlos, cuídate» escrito en castellano sobre las posibles dobles intenciones de Chávez, por aquello de la puñalada por la espalda, al uso de la medieval Florencia, aunque en sentido metafórico. El diario recuerda cómo primeros ministros australianos han puesto sus manos sobre Isabel II en algunos actos oficiales como para indicar una preeminencia efectiva sobre quien es jefe de Estado de Australia. Fue el caso de Paul Keating en 1992, que puso su brazo en la espalda de la Reina inglesa guiándola hasta su silla. Lo mismo hizo John Howard en 2000 en un acto celebrado en el Parlamento de Camberra presidido por quien es cabeza de la Commonwealth.