13 de junio de 2011

Tres magistrados del Constitucional renuncian para forzar la renovación

Tres magistrados del Constitucional renuncian para forzar la renovación

Forman parte del turno que elige el Congreso, con el mandato caducado desde noviembre

Es la primera vez en la historia del tribunal que se produce el abandono de parte

 Madrid - EL PAIS 13 JUN 2011 - 12:46 CET27
Imagen captada de EFE-TV de un pleno del Constitucional celebrado en enero.
El vicepresidente del Tribunal Constitucional, Eugeni Gay, y otros dos magistrados, Elisa Pérez Vera y Javier Delgado, han renunciado a sus puestos en el alto tribunal para forzar su renovación, pendiente desde noviembre. Se trata de la primera vez en la historia del Constitucional que se produce el abandono de alguno de sus miembros.
Los dos primeros jueces son del bloque progresista y el otro era el líder de los conservadores. Los tres forman parte del turno del Congreso, que lleva sin renovar desde el pasado noviembre, por la falta de acuerdo entre los partidos políticos. En total, son cuatro las plazas que habría que haber sustituido: además de estos tres magistrados, la cuarta correspondería a Roberto García Calvo, que falleció en 2008.
Delgado, que ha tenido graves problemas de salud, había dicho reiteradamente que quería marcharse. Pero ahora se trata de una renuncia en bloque para forzar la renovación del Constitucional por parte del Congreso de los Diputados. Así lo anunciaron los tres magistrados en el pleno del pasado 7 de junio, donde adujeron que el motivo era haber expirado con creces su mandato.
La renuncia tiene que aceptarla el presidente del tribunal, Pascual Sala,"a la mayor brevedad posible", según un comunicado del propio presidente, y de hacerlo tendrá que anunciar el cese o vacante de las plazas. Ese plazo podría ser de apenas un día. Es en exclusiva el presidente el que tiene que aceptar la renuncia y, según fuentes del Constitucional, la decisión se tomará a la vista de la situación en que queda el tribunal. De producirse, el tribunal quedaría con ocho magistrados que es el mínimo quórum con el que puede funcionar.
El reparto ideológico no variaría en esta situación, pues pasaría de ser siete conservadores frente a cuatro progresistas a quedarse en cinco contra tres magistrados. En estos cinco está incluido Manuel Aragón, un progresista que en ocasiones, como en la sentencia de Bildu, se ha alineado con las tesis del sector conservador.
Sala ya forzó al final de su mandato en el Consejo General del Poder Judicial, el 28 de enero de 1996, la finalización del órgano al aceptar larenuncia que le presentaron seis vocales, que también tenían el mandato caducado desde hacía meses, en un mismo acto.
La secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, ha relacionado estas renuncias con la "deriva del Gobierno" de José Luis Rodríguez Zapatero. Por su parte, el secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, ha pedido "responsabilidad" al PP para alcanzar un acuerdo para la renovación del Tribunal Consticional. Y ha reclamado que "de una vez por todas" sea capaz de entender que "tiene que cooperar y colaborar" para que se produzca la renovación, informa Efe.
El Constitucional vivió su última polémica a cuenta de la decisión de que Bildu pudiera presentarse a las elecciones municipales del pasado 22 de mayo. El vicepresidente, Eugeni Gay y la magistrada Elisa Pérez votaron a favor de dejar a Bildu concurrir a las elecciones, junto al presidente del Constitucional, Pascual Sala, y los magistrados Pablo Pérez Tremps, Luis Ortega, y Adela Asúa todos ellos del sector progresista. Javier Delgado, presentó su voto particular discrepante junto a los de los también conservadores Ramón Rodríguez Arribas, Francisco Hernando Santiago y Francisco Pérez de los Cobos, a los que se unió el progresista Manuel Aragón.
Los magistrados del Tribunal, elegidos por mandato constitucional entre juristas de reconocida competencia, son independientes e inamovibles. La duración de su cargo es de nueve años -sin posibilidad de reelección inmediata, salvo si se ha servido en el cargo por un plazo no superior a tres años-, sin que la ley haya previsto límite de edad para su desempeño. Con el fin de asegurar la continuidad en las actuaciones del tribunal, éste se renueva por terceras partes cada tres años (art. 159.3 CE).
Las dos salas del tribunal están formadas por seis magistrados. La primera es presidida por el presidente del tribunal, en tanto que el vicepresidente preside la sala Segunda. Cada una de las salas se descompone, además, en dos secciones formadas por tres magistrados. Las secciones desempeñan su cometido básicamente en las primeras fases de los procedimientos sustanciados ante el tribunal, decidiendo sobre la admisibilidad de los recursos. Los acuerdos del pleno, las salas y las secciones exigen la presencia de los dos tercios de los magistrados que los forman.

No hay comentarios: