20 de mayo de 2009

Uno de cada cinco españoles quiere que se publiquen los nombres de los enfermos de sida

ABC

Uno de cada cinco españoles quiere que se publiquen los nombres de los enfermos de sida


Un pinchazo en el dedo es suficiente para confirmar el contagio / ABC

EFE VALENCIA

Actualizado Martes, 19-05-09 a las 15:25

Uno de cada cinco españoles cree que los nombres de las personas con VIH deberían publicarse en un listado "para que quien quisiera pudiera evitarlas", y un 20% afirma que la ley debería obligar a que en algunos lugares los afectados por el virus del sida estuvieran separados para proteger la salud pública.
Estas son algunas de las conclusiones del Estudio de la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA) de actitudes de la población española hacia las personas con VIH, y que han sido hechas públicas durante la presentación del duodécimo Congreso Nacional sobre el Sida, que acogerá Valencia entre mañana y el viernes.
El informe, realizado durante el último año a partir de 1.588 entrevistas telefónicas con el fin de averiguar qué grado de prejuicio y discriminación hay hacia los afectados, también destaca que el 12 % de los entrevistados afirma que se sentiría "avergonzado" si un familiar suyo estuviera infectado por el VIH o padeciera sida.
La coordinadora del estudio, María José Fuster, ha destacado que casi el 59% de los españoles entrevistados asegura que se sentiría "incómodo" si su hijo tuviera un compañero en el colegio afectado por el VIH, y más de un 40% de ellos afirma que intentaría llevar a su hijo a otro centro escolar.
Además, el 30% de la población dice que estaría "incómodo" si alguno de sus compañeros de trabajo estuviera infectado, el 31,1% pediría el cambio de sitio, y el 52% cambiaría de tienda si el encargado del comercio donde compra habitualmente tuviera el VIH o el sida. "El sentimiento más común que despiertan las personas con VIH es la pena", ha señalado Fuster, quien destaca que un 19% de los españoles culpa al afectado por el VIH de sufrir esta infección y el 18,8% asegura que no mantendría ningún tipo de relación con una persona afectada.
Además, más de un 34% considera que se puede infectar del virus a través de la picadura de un mosquito, y más de un 17% piensa que si va a un lavabo donde previamente ha ido un afectado pueden adquirir la infección. Fuster ha señalado que, según los resultados del informe, son las personas mayores de 54 años quienes "más discriminan", ya que si el porcentaje total de discriminación es del 33%, en este grupo de edad aumenta a casi un 46%.

Aumentan los contagios de ETS
También se ha estudiado la variable de la ideología política y, según el informe, son las personas que se sitúan hacia "la derecha más radical" quienes manifiestan "más prejuicio y discriminación". Por su parte, el presidente de SEISIDA, Daniel Zulaica, ha asegurado que la situación de esta enfermedad pueden empeorar en Europa ya que se está abandonando el "sexo seguro", algo que se constata en que entre 2003 y 2008 se han multiplicado por dieciséis los casos de sífilis y por tres las gonorreas.
Los "grandes desafíos" que preocupan a SEISIDA son el diagnóstico precoz del VIH, ya que muchas personas conocen que son afectados cuando están en una situación irreversible y con una detección temprana podrían llegar a los 70 años, y evitar la diseminación de la enfermedad, pues sólo en España hay 3.500 nuevos casos cada año.
Zulaica ha explicado que cuando una persona conoce que está afectada por el virus del sida disminuye sus prácticas de riesgo un 70% y multiplica la utilización del preservativo por tres y medio. "El conocimiento de ser seropositivo es una medida de prevención", ha dicho. Durante el congreso se presentará la experiencia desarrollada en dos autonomías con los test rápidos de sida, que se pueden realizar en las farmacias y en quince minutos, tras recibir un pinchazo en un dedo, se puede conocer si se está o no afectado por el virus.
El presidente del Congreso, Enrique Ortega, ha considerado que las declaraciones de Benedicto XVI en su viaje a África sobre la efectividad del preservativo para frenar el sida "no ayudan en nada. Es un atrevimiento que no se sostiene desde el punto de vista científico y debería ser muy cuidadoso en hacer afirmaciones de ese tipo". Fuster ha calificado las manifestaciones de la Iglesia sobre este tema como "terrorismo sanitario" y un "auténtico genocidio", mientras que Zulaica ha considerado que "pocas herramientas tienen tanta eficacia como el preservativo para evitar la transmisión del VIH, que llega al 95%".