2 de agosto de 2014

El independentismo reniega de Pujol para salvar el proceso soberanista

El independentismo reniega de Pujol para salvar el proceso soberanista

Los aliados políticos y sociales reclaman a Convergència que haga limpieza

Jordi Pujol, entre Xavier Trias y Josep Antoni Duran, a la cabeza de la manifestación independentista de la Diada de 2012. / JOAN SÁNCHEZ
La conversión del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol al independentismo fue en su día una victoria para el soberanismo, pero se ha convertido en un lastre tras su confesión de que mantuvo una fortuna oculta en el extranjero durante 34 años. Pujol representaba el camino que muchos catalanes han hecho, del catalanismo al secesionismo. El propio expresidente explicaba en 2011 que sus intentos por hacer avanzar España desde Cataluña habían fracasado y que en ese momento había que escoger entre dos alternativas: “O ser independientes o ser residuales”.
Con la revelación de su fraude, el mito de Pujol también ha caído para el independentismo. Su destierro no ha sido tan doloroso como en Convergència (al fin y al cabo, los dirigentes del partido son sus hijos políticos, y en el independentismo era un advenedizo), pero sí contundente. El independentismo ha renegado de Pujol para desvincularlo rápidamente del proceso soberanista.
A poco más de tres meses de la consulta independentista, partidos y entidades se han apresurado a concluir rotundamente que el proceso no se ve afectado por el caso Pujol.Lo remarcó el presidente de la Generalitat, Artur Mas: “El país va adelante. Tiene muchas fortalezas y activos y la hoja de ruta está definida, con el consenso y el apoyo de mucha gente”.
El secretario general de Unió, Josep Antoni Duran, discrepó ayer de Mas: “Se equivoca quien crea que lo que ha ocurrido no afecta lo más mínimo [al proceso]. Yo creo que sí le afecta”, defendió Duran.
El independentismo se ha conjurado para soslayar avisos como el de Duran e insistir en que el proceso no se ve afectado. A la conclusión añade una exigencia a Convergència: que haga limpieza para que los múltiples casos de corrupción que rodean al partido —con la sede embargada por el caso Palau, el exsecretario general Oriol Pujol dimitido por cohecho y tráfico de influencias y el fundador Jordi Pujol defenestrado por fraude fiscal, entre otros— no enturbien más el camino hacia el referéndum.
“CDC debe hacer limpieza”, proclamó el miércoles el líder de Esquerra, Oriol Junqueras, en una entrevista en la agencia Efe. Junqueras hizo suyo otro de los argumentos que han recorrido el independentismo estos días: el que reza que la secesión también servirá para poner coto a la corrupción, una práctica que definió como “autonomista”. ERC se puso manos a la obra el viernes para asegurarse la defenestración del expresidente de la Generalitat. El partido usó su alianza parlamentaria con CiU para presionar a Mas y asegurarse de que Pujol perdería todas sus prerrogativas. Luego se puso el sombrero de opositor para firmar, junto al resto de formaciones, la petición de comparecencia del expresidente de la Generalitat. ERC, al igual que ICV, PSC, la CUP y Ciutadans, rechaza la comisión de investigación que propone el PP.
El expresidente defiende la independencia desde 2011
El argumento de que con la independencia habrá menos corrupción flota en los discursos. La izquierda independentista lo resume en un lema que David Fernández, de la CUP, lució tras la confesión de Pujol: “Independencia para cambiarlo todo”.
Las entidades independentistas están en sintonía con los políticos. “El fraude de una persona, por mucho que se llame Jordi Pujol, no debe afectar para nada al proceso”, opina Jaume Marfany, vicepresidente de la Asamblea Nacional Catalana. La asociación ha puesto desde el principio tierra de por medio con el expresidente. “Era un símbolo, y cuando los símbolos tienen pies de barro, mal, porque producen decepción. Pero estos sentimientos no son hacia el proceso, sino hacia la persona”, defiende Marfany.
Pese a insistir en que la confesión en nada afecta al proceso soberanista, los partidarios de la independencia consideran que sus contrarios la usarán como arma contra la consulta. “Aquellos que no quieren que votemos la utilizarán en contra del país y en contra de aquellos que pensamos que votar es un derecho”, auguró Marc Mur, secretario de la Asociación de Municipios por la Independencia. Marfany añade: “Hay muchos sectores interesados en usar cualquier elemento negativo para usarlo contra el proceso”.
Pujol ha asistido a las últimas movilizaciones independentistas. Su participación en la cadena humana de 2013 se publicitó, como el símbolo que era en ese momento. A poco más de un mes para la Diada, en plena preparación de una V humana en Barcelona, en la ANC no esperan a Pujol.

El frío invierno de los cursos de verano

El frío invierno de los cursos de verano

Los recortes públicos y privados devalúan su prestigio tradicional

Vargas Llosa, este año en los cursos de verano de El Escorial. Fue el único Nobel invitado; en 1994 asistieron nueve. /ALFREDO MATILLA
El lunes 4 de julio de 1988 la Universidad Complutense de Madridinauguraba los cursos de verano de El Escorial. España, recién incorporada a la Unión Europea, estaba hambrienta de conocimiento. Los medios prestaban una especial atención a las celebridades que cada verano aterrizaban en la UniversidadMenéndez Pelayo, en Santander, y a la ristra de centros que se iban sumando con oferta propia. Su alumnado aumentaba año tras año y sus presupuestos también. Hasta nueve premios Nobel pisaron en 1994 las aulas alquiladas por la Complutense en esta localidad del norte de Madrid: Octavio Paz, Günter Grass, Dereck Walcott y Saul Bellow, de Literatura; John Eccles y Carleton Gajdusek, de Medicina; Kary Mullis, de Química; Leo Esaki, de Física; Franco Modigliani, de Economía.
Hoy, los cursos de verano de El Escorial son un lugar distinto. Su espíritu y sus posibilidades han cambiado. Este año, tan solo un Nobel, Vargas Llosa, ha pisado sus aulas. De los 15.000 alumnos que acudieron en 1993 quedan 3.820. Al principio, los cursos duraban 10 semanas; ahora, 4. Durante los últimos días no han podido usar las aulas de uno de sus edificios emblemáticos, el Felipe II, al no poder competir con la consultora Price Waterhouse, que lo reservó para un seminario privado.
“Había un interés enorme por traer a expertos del mundo entero”, dice un exministro
“Estos cursos empezaron durante los nuevos años de la democracia”, dice César Antonio Molina, exministro de Cultura y actual director de la Casa del Lector, que coordinó varios encuentros. “Había un interés enorme por traer a expertos del mundo entero para que nos explicaran cosas. Fueron años muy fecundos. Pero el tiempo ha pasado. Ahora viajamos, conocemos bien otros países. Quizá tenemos menos necesidad de aprender. Y nuestra situación económica también ha cambiado”.
Con raras excepciones, los cursos de verano han sufrido los recortes de sus patrocinadores, principalmente las entidades bancarias que los extendieron por todo el país. Sirva de ejemplo el caso de El Escorial. En 1993 su patrocinador principal, el Banco Central Hispano, aportó 900 millones de pesetas (5,4 millones de euros). Este año, el Santander y otros 50 patrocinadores, más decenas de colaboradores, han concedido en total 2,3 millones de euros. La propia universidad cerró sus aportaciones en 2010. La directora de los cursos, la geóloga María José Comas, lo acepta: “Sería terrible que no contratáramos a profesores y luego invirtiéramos en esto”, explica. Los ponentes cobran 433 euros (más dietas) y los grandes conferenciantes, 1.000. No se podrían permitir los 12.000 euros que pagaron en el pasado por un directo de Rostropovich.

Menos dinero, menos alumnos

La Universidad Menéndez Pelayo ha perdido al 35% de su alumnado en su sede de Santander (7.074 matriculados en 2009; 4.622 en 2014). Su presupuesto actual es de 6,5 millones de euros, un 35% menos que hace cinco años, según calcula el rector, César Nombela. Además, la duración de los cursos ha pasado de cinco a tres o incluso dos días para abaratarlos. Uno de cinco días, con alojamiento en habitación compartida, cuesta 280 euros.
Los cursos de verano la Complutense en El Escorial han pasado de un presupuesto de 5,4 millones en 1993 (solo de su patrocinador principal, el Banco Central Hispano) a 2,3 millones de euros en 2014, financiados principalmente por el Santander, junto a otros 50 patrocinadores y decenas de colaboradores. Su alumnado se ha resentido: de 15.000 alumnos en 1993 a los actuales 3.820, que pagan entre 522 y 140 euros por un curso de cinco días con alojamiento.
Los cursos del Escorial no son una excepción. Todas las universidades se han visto obligadas a buscar más colaboradores, a pedir a empresas e instituciones que organicen cursos, a recortar la duración de los mismos —de cinco días a tres o incluso dos— y a renunciar a traer a expertos de otros países. En la Universidad de Teruel, por ejemplo, Ibercaja fue el primer patrocinador, pero luego cortó su ayuda. Su fundación actual —formada por la Universidad de Zaragoza, el Gobierno de Aragón, la Diputación Provincial de Teruel, el Ayuntamiento, la Cámara de Comercio y la Caja Rural de Teruel— ha aportado este año 118.000 euros, el 68% de los fondos de 2007. “Obtener patrocinios es, hoy en día, muy complicado”, dice el director, José Manuel Latorre. “Tenemos algunos pequeños patrocinadores de cursos concretos: la fundación Mindán Manero, la Comarca del Jiloca, la Comarca de la Sierra de Albarracín, el Ayuntamiento de Orihuela de Albarracín... La que más aporta es la Fundación Mindán Manero, 5.000 euros. Los demás no superan los 1.500”. El alumnado se ha resentido. De 1.142 en 2004 han bajado a 550 este año.
En la universidad de verano por antonomasia, la Menéndez Pelayo de Santander, también están sufriendo cambios. “Ha variado la edad de los alumnos. Ahora el 30% son profesionales”, dice el rector, César Nombela. “También hemos acortado la duración de muchos cursos para que la gente pueda pagarlos”. Ellos también han invitado a participar a empresas. Nombela no cree que afecte a la calidad de lo enseñado: “La presencia privada es deseable. ¿Condiciona el contenido? Obviamente significa que aumenta el porcentaje de los orientados a la ciencia o la tecnología, mientras antes eran fundamentalmente culturales. Es inevitable”. Su alumnado se ha reducido cerca de un 35%. De 7.074 inscritos en 2009 pasaron el año pasado a 4.622. El rector espera que la cifra se incremente un 15% este año tras un aumento de la oferta. Sus ponentes estrella son todos españoles (excepto uno, el chileno Jorge Edwards): los científicos Joan Massagué, Margarita Salas y Valentín Fuster; el pintor José María Sicilia; los poetas Pere Gimferrer y José María Merino; y el seleccionador nacional de fútbol Vicente del Bosque.
“Obtener patrocinios es hoy muy difícil”, dice el director de los cursos de Teruel
Algunos centros, sin embargo, ven aumentar el número de alumnos. En la Universidad del País Vascodecidieron reorientar sus cursos cuando vieron caer la demanda de los universitarios tras la pérdida de la importancia académica de los créditos de libre configuración. “Decidimos centrarnos en dar cursos para actualizar los conocimientos de los profesionales. Empezamos con el deAprender para enseñar y, viendo el éxito, lanzamos uno para profesionales de la salud”. Este año esperan 8.000 alumnos. La UNED, que celebra su 25 aniversario, también está viendo un aumento de su alumnado. Francisco Javier García, su vicerrector, explica que han recortado la duración de muchos cursos y han ido aumentando el número de materias que ofrecen. El año pasado tuvieron 6.375 matriculados más otros 795 que hicieron sus cursos en centros penitenciarios, donde tienen muchos alumnos.
Fanny Rubio fue coordinadora de los cursos de verano de humanidades de la Complutense en sus inicios. “Estamos en una etapa de decadencia”, dice con añoranza. “Antes venían traductores, hispanistas de otros países, había un ambiente más cosmopolita. Ahora son un espejo de lo que ha pasado en nuestro país”. Pero tras un breve silencio, cambia el rumbo: “De todas formas, las universidades están haciendo un esfuerzo enorme. Soy pesimista pero con esperanza”.

Las 23 demandas de Mas a Rajoy: financiación, competencias y lengua

Las 23 demandas de Mas a Rajoy: financiación, competencias y lengua

El presidente catalán presentó una lista que resume los agravios denunciados por la Generalitat

Desde que en 1885 la entidad catalanista Centro Catalán entregara al rey Alfonso XIII la Memoria en defensa de los intereses morales y materiales de Cataluña, conocido como Memorial de Greuges (memorial de agravios), han sido varios los líderes catalanes que han llevado a Madrid una lista con las reclamaciones de Cataluña. El último en hacerlo fue el presidente de la Generalitat, Artur Mas, que el miércoles entregó a Mariano Rajoy un documento con 23 propuestas que resumen los agravios que ha denunciado el Gobierno catalán en los últimos meses. El Ejecutivo catalán ha publicado el memorial de agravios, un cúmulo de reivindicaciones de mayor financiación, más infraestructuras, respeto a las competencias y a la inmersión lingüística catalana en las escuelas.
Financiación: Es el principal capítulo de demandas. Más allá de la reforma del sistema, la Generalitat pide al Gobierno que incremente los ingresos para Cataluña para poder alcanzar el 0,7% del déficit marcado para el año que viene. El documento de Mas propone que le sean transferidos 2.000 millones de euros adicionales (a través de una revisión de las liquidaciones y anticipos, una compensación por la supresión de la tasa autonómica a los depósitos bancarios y la compensación dela Disposición Adicional Tercera, de inversiones en infraestructuras) o un aumento de un punto de la barrera del déficit, del 0,7% al 1,7%. Entre las demandas económicas también se incluye la falta de inversiones en salud y en la ley de dependencias
Competencias: La Generalitat viene denunciando la recentralización del Estado desde que Rajoy llegó al Gobierno. Un supuesto ataque a las competencias catalanas que el Ejecutivo catalán detalla en el documento: denuncia el ataque que supone la Ley de Garantía de Unidad de Mercado o la reforma de entes locales del Gobierno.
Infraestructuras: El tren lanzadera entre la nueva terminal del aeropuerto de El Prat y el centro de Barcelona es la principal demanda del Gobierno catalán, que plantea una propuesta alternativa al proyecto actual que reduce en 92 millones de euros el coste y acelera las obras un año. Además de esta demanda, la Generalitat exige una recuperación de la inversión en Cataluña. La caída de las aportaciones a la comunidad es del 50% en los últimos diez años, mientras que en el resto de autonomías han sido del 25%, según el documento. La Generalitat insiste en exigir la Disposición Adicional Tercera del Estatuto (una aportación que busca equilibrar la inversión en infraestructuras con el peso de la economía catalana), pese a que el Constitucional subrayó que su aplicación era voluntaria. El montante supera los 3.000 millones de euros.
Lengua y cultura: La ley Wert es la que mayores iras ha despertado en la Generalitat, porque cuestiona el sistema de inmersión lingüística en catalán que impera en las escuelas de la comunidad. El Gobierno catalán defiende con cifras que la salud del castellano es más boyante que la del catalán y concluye que es necesario mantener el modelo lingüístico. Además, requiere la anulación del Real Decreto que obliga a la Generalitat a financiar el coste de escolarización en castellano en un centro privado, con 6.057 euros por alumno. En esta lista también se reclama la devolución definitiva de los papeles de Salamanca o el mantenimiento de todos los canales de TV-3.

Los extraños silencios de un Papa tan locuaz



Los extraños silencios de un Papa tan locuaz

Ni una palabra por las estudiantes nigerianas raptadas, ni por la pakistaní Asia Bibi condenada a muerte con la acusación de haber ofendido al Islam. Y también las audiencias negadas al ex presidente del IOR, Gotti Tedeschi, echado por haber querido hacer limpieza 

por Sandro Magister

http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/1350853?sp=y



ROMA, 1 de agosto de 2014 – En el día de santa Ana, patrona de Caserta, el papa Francisco visitó esta ciudad. ¿Todo normal? No. Porque apenas dos días después Jorge Mario Bergoglio volvió a Caserta en visita privada, para encontrar a su amigo italiano conocido en Buenos Aires, Giovanni Traettino, pastor de una local Iglesia evangélica.

Más aún, en un principio el propósito de Francisco era ir a encontrar solamente a este amigo suyo, con el obispo de Caserta dejado totalmente a oscuras, y se quiso convencer al Papa que duplicara el programa para no descuidar a las ovejas de su redil. 

En Francisco, la colegialidad de gobierno es más invocada que practicada. El estilo es el de un general de los jesuitas que al final decide todo por sí solo. Se lo entiende por sus gestos, por sus palabras y por sus silencios.

Por ejemplo, hay semanas en las que detrás de los bastidores Bergoglio cultiva relaciones con los líderes de las poderosas comunidades "evangélicas" de Estados Unidos. En la residencia de Santa Marta ha pasado horas y horas en su compañía. Los ha invitado a almorzar. En uno de esos momentos de convivencia se ha hecho inmortalizar chocando los “cinco” a manos abiertas, entre grandes risas, con el pastor James Robinson, uno de los tele-evangelistas americanos de mayor éxito.

Cuando todavía nadie sabía nada, ha sido Francisco quien les anticipó su propósito de ir a encontrar a Caserta a su colega italiano y a explicar el motivo: "ofrecer las disculpas de la Iglesia Católica por los daños que les ha ocasionado al obstaculizar el crecimiento de sus comunidades".

Argentino como es, Bergoglio conoce en directo la arrolladora expansión de las comunidades evangélicas y pentecostales en América latina, que siguen arrebatando a la Iglesia Católica ingentes masas de fieles. Sin embargo, ha decidido no combatir a sus líderes, sino hacerse amigo de ellos. 

Es la misma línea que adoptó con el mundo musulmán: oración, invocación de paz, condenas generales de lo que se está haciendo mal, pero muy atento a mantenerse lejos de los casos específicos respecto a personas precisas, sean víctimas o verdugos.

Francisco tampoco abandona esta actitud reservada cuando el mundo entero se moviliza en defensa de determinadas víctimas y todos esperarían de él un pronunciamiento. 

No ha gastado una sola palabra cuando la joven madre sudanesa Meriam estaba en la cárcel con los hijitos, condenada a muerte sólo porque es cristiana, pero la recibió una vez liberada gracias a las presiones internacionales. 

No ha dicho nada por las cientos de estudiantes nigerianas raptadas por Boko Haram, a pesar de la campaña promovida también por Michelle Obama con el lema: "Bring back our girls" [Devuelvan a nuestras niñas].

Calla sobre la suerte de Asia Bibi, la madre pakistaní en la cárcel desde hace cinco años, en espera de la apelación contra la sentencia que la ha condenado a muerte, acusada de haber ofendido al Islam.

También la campaña por la liberación de Asia Bibi ve por todos lados comprometido al mundo católico y se hizo pública al comienzo de este año una dolorosa carta escrita por ella al Papa, que no le ha respondido.

Son silencios que causan mucha más impresión en tanto son practicados por un Papa de quien se conoce su generosísima disponibilidad para escribir, para telefonear, para llevar ayuda, para abrir las puertas a cualquier persona que le toca el timbre, no importa si es pobre o rico, bueno o malo. 

Por ejemplo, había levantado algunas críticas su demora en encontrarse con las víctimas de los abusos sexuales cometidos por representantes del clero. Pero el pasado 7 de julio remedió esto, dedicando toda una jornada a seis de estas víctimas, llamadas a Roma desde tres países europeos. 

En esos mismos días avanzó la reorganización de las finanzas vaticanas, con algunos recambios en los cargos máximos y el despido del inocente presidente del IOR, el alemán Ernst von Freyberg.

Inexplicablemente, en dieciséis meses de pontificado, este funcionario jamás logró obtener una audiencia con el Papa.

Pero todavía más inexplicable es la "damnatio" que golpeó a su predecesor, Ettore Gotti Tedeschi, echado en mayo del 2012 justamente por haber llevado adelante la obra de limpieza, echado precisamente por los mayores culpables del de la mala administración.

Sus pedidos al papa Francisco para ser recibido y escuchado jamás recibieron respuesta.

__________


Esta nota ha sido publicada en "L'Espresso" n. 31 del 2014, en los kioscos a partir del 1 de agosto, en la página de opinión titulada "Settimo cielo" confiada a Sandro Magister.

He aquí el índice de todas las notas precedentes:

> "L'Espresso" al séptimo cielo

__________


En la foto, el papa Francisco en su estudio privado, en la residencia de Santa Marta.

__________


Traducción en español de José Arturo Quarracino, Buenos Aires, Argentina.